II-
AFIRMACIONES DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ COMUNES CON LOS PROTESTANTES
Afirmación
1ª
("De
Paraíso perdido..." c. 20 n. 21)
66. -1) Poco
a poco el clero católico perdió de vista el reino
celestial...
2) Querían gobernar un reino -terrestre.
3) En 325 Constantino hizo de la religión católica,
religión del estado.
4) Participaron en las guerras entre naciones... empezaron a perseguir
a los que no creían de la misma, manera que ellos.
1ª
Contestación
Aquí
los Testigos de Jehová entran en la turba común de los
herejes.
Combaten la Iglesia Católica con objeciones a las cuales se
ha contestado certeramente muchas veces y desde hace mucho tiempo,
y que, a pesar dé esto, son y serán repetidas, a lo
menos por muchos, de mala fe.
¿Por qué, en lugar de repetir las objeciones ya refutadas,
no se consulta a los apologistas católicos? Acordémonos
que la verdad no precisa el error para defenderse; pide sólo
ser conocida.
67. -1) No es exacta la afirmación que "poco a poco el
clero perdió de vista el reino celestial", pues en toda
época, y especialmente en la que alude el autor, entre el clero
florecieron grandes santos. Que también haya habido malos,
no hay por que maravillarse pues habíamos asimismo en el tiempo
apostólico como se puede ver por las Cartas de San Pablo, de
San Juan y por el Apocalipsis.
68. -2) En cuanto a que "los Clérigos querían ahora
gobernar un reino terrestre", aunque no sea exacta la afirmación,
digo que no hay ninguna ley ni natural, ni humana, ni divina que lo
prohíba.
69. -3) Que "en el año 325 Constantino hizo de la religión
de ellos religión del estado", contesto que si así
hubiera sido no habría habido nada de malo, pues en el pueblo
de Dios así era y por disposición divina; con todo,
no fue así. En efecto, Constantino con el célebre "Edicto
de Milán" del año 313 (12 años antes del
325) no hizo de la Religión Cristiana la Religión del
estado, sino que "permitió a cada uno seguir en lo que
atañe a la religión su propia conciencia" y con
este edicto concedió la libertad también a los Cristianos
que eran los únicos a quienes hasta entonces les había
sido negada. ¿Qué mal hay en esto?
70. -4) En cuanto a que "participaron en las guerras entre naciones"
le contestó: ¿Quién prohíbe esto, cuando
la guerra es justa? ¿Acaso San Juan Bautista, a los soldados
que le consultaron qué cosa tenían que hacer (Lucas
3:14) les contestó que no hicieran guerras y que dejaran de
ser militares?
71. -5) En cuanto a que "empezaron a perseguir a los que no creían
de la misma manera que ellos", les contesto: si se trata de perseguirlos
iluminándolos con la razón para que reconozcan errores,
esto lo hicimos y lo haremos siempre como lo hizo Jesús, porque
estamos en la verdad y tenemos el deber y el derecho de defenderla
para salvar a los que yerran.
Si se refieren a la inquisición contesto:
1º -El hecho de la Inquisición no fue producto de una
definición dogmática, sino que fue un tribunal fundado
para cuestiones disciplinarias. Por lo tanto no toca ni a la veracidad
ni a la santidad de la Iglesia.
2º -Que la Iglesia puede castigar corporalmente por faltas contra
la Religión es evidente: ¿Acaso no dice la Biblia (Lev.
24:16): "Quien blasfemare el nombre del Señor, muera (quíntesele
la vida) sin remedio"?
Concedemos que en el largo ejercicio de este justo derecho haya habido
abusos (como los hubo, y mayo-res, en la inquisición implantada;
por los Protestantes). Estos errores hay que corregirlos y deplorarlos,
pero éstos no atacan la santidad de la institución.
Si aman tanto la justicia, ¿por qué no dicen ni una
palabra de reproche contra la Inquisición Protestante?
Afirmación
2ª
(De Paraíso...
c. 20 n. 22)
72. -1) Los Obispos de Roma fueron los que principalmente codiciaron
honor y poder.
2) Dijeron que la Congregación Cristiana estaba edificada
sobre Pedro.
3) Y que ellos eran los que habían tomado el lugar de Pedro...
4) Y que gobernaban en lugar de Jesucristo.
2ª
Contestación
1)
Los Obispos de Roma, los Papas, no "codiciaron honor y poder",
sino que, como demostraremos ahora, recibieron "honor y poder"
del mismo Jesucristo.
73. -En cuanto a que los Obispos de Roma "dijeron que la Congregación
Cristiana estaba edificada sobre Pedro", contesto que cuando
dijeron esto, repitieron las palabras de Jesús registradas
en el Santo Evangelio.
Leamos Mateo 16: de 15 a 19: "Les dijo Jesús (a sus Discípulos):
Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Contestando
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios
vivo. Y contestando Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón
hijo de Jonás; porque la carne y la sangre no te reveló
(esto) sino mi Padre que está en los cielos. Y Yo te digo que
tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia,
y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y te
daré las llaves del reino de los Cielos. Y todo lo que atares
sobre la tierra será atado en los cielos; y todo 1o que desatares
sobre la tierra será desatado en los cielos".
Hermanos Testigos de Jehová, leed este trozo bíblico
en vuestro Evangelio; leedlo sin preconceptos y veréis en él
que Pedro ha sido constituido piedra fundamental de la única
Iglesia de Jesús. Cristo que es la -Piedra fundamental; por
excelencia, deja a Pedro como piedra fundamental visible y delgada.
Veréis que a Pedro fueron prometidas las llaves del reino de
los cielos.
Jesús había predicho a Simón que sería
llamado Kefas, esto es, Pedro, esto es "piedra". En el momento
oportuno Jesús así lo llama (Mateo 16:18).
Le promete el poder de atar y desatar (Mateo 16:19), y le confiere
este poder (Juan 21:16) cuando le manda apacentar a los corderos,
a las ovejilla y a las ovejas. Jesús es el Pastor (Juan 10:11);
por excelencia, y San Pedro es el verdadero Pastor delegado para apacentar
el rebaño de Cristo.
74. -3° Decía: "Los Papas dijeron que ellos eran los
que habían tomado el lugar de Pedro". Y les contesto:
diciendo esto, afirman la verdad. Pues Pedro fue a Roma y allí
fundó la Iglesia Romana y allí murió. Por lo
tanto los sucesores de San Pedro son los Obispos de Roma.
Que San Pedro haya ido a Roma y que allí haya muerto, es una
verdad histórica tan real, que los mismos sabios protestantes
se avergüenzan que en sus sectas se haya negado otrora esto.
Toda la tradición positivamente lo afirma, incluso también
los adversarios de Roma, los Orientales; sólo se empezó
a negarla, y sin documentos, en el siglo XIII. Es evidente que no
toda la verdad está escrita en la Biblia, como no está
escrito en ella que vuestro Fundador es Carlos Taze Russell con todo,
aun en la Biblia encontramos que San Pedro estuvo en Roma, pues San
Pedro escribió su Carta desde Babilonia, es decir, desde Rama
(I Pedro 5:13). En efecto, cuando San Pedro escribió esta carta,
la célebre Babilonia había sido destruida y no existía,
y la Biblia (Isaías 21:9, Jer. 2:8, Apoc. 14:8-17:5-18:21)
con la palabra "Babilonia" entiende "Rama".
Además, después que se halló inconfundiblemente
el sepulcro de San Pedro en el Vaticano en 1949, el negar la estadía
y la muerte de San Pedro en Roma es obstinarse en negar una verdad
evidente. Ni vuestros sabios se atreven más, a negar este hecho
histórico.
75. -4° Decís: "Y dicen que gobiernan en lugar de
Cristo". Contesto: Diciendo esto no hacen más que decir
la verdad. En efecto, Cristo instituyó Su Iglesia y dio a
Pedro el Superiorato de ella cuando lo constituyó piedra
fundamental y le confió el cuidado de todo su rebaño.
Esta autoridad Pedro la ejerció desde los principios de la
Iglesia. Ahora, esta Iglesia tenía que subsistir hasta el
fin del mundo, luego tenía que transmitirse a sus sucesores.
Hemos visto que los Sucesores de Pedro son los Papas, luego los
Papas gobiernan la Iglesia en lugar de Cristo.
Afirmación
3ª ("De
Paraíso..." c. 20 n. 24)
Jesús
y sus Discípulos no honraron de manera "especial"
a María.
76.
-1) Jesucristo no había dado honra especial a María,
su madre; 2) ni había hecho esto ninguno de sus discípulos;
3) después de su bautismo, Jesús ni siquiera la llamó
madre; 4) pero cuando los cristianos apostataron le dieran más
alabanzas y atención a ella que a Dios y a Cristo, la honraron,
le dieron muchos títulos, y hasta la llamaron "madre de
Dios".
3ª
Contestación
77. -1)
En cuanto a que Jesús no haya honrado especialmente a María
su Madre, contesto a los T. de J. exhortándolos a leer Lucas
2:51 y Juan 2:4, y verán que como buen hijo, no sólo
"estaba sujeto" a María Santísima, sino
que, a pedido de ella hizo su primer milagro, y esto antes que llegara
su hora, y esto, ¿no es "honrar especialmente"
a su Madre?
78. -2) ¿Cómo pueden los T. de J. probar que ningún
Discípulo "de Jesús había dado honra especial
a María? ¿Pueden traer algún texto evangélico
que pruebe cuanto ellos afirman? Yo les traigo textos bíblicos
que prueban que la afirmación de ellos es inexacta. San Lucas
narra episodios muy honoríficos para la Virgen, por ejemplo
(1: 27 a 30) la anunciación del Ángel Gabriel; así
el Apóstol San Mateo (1:20) cuando narra que el Ángel
asegura a San José sobre la virtud de su Esposa.
79.
-En cuanto a que Jesús después de su bautismo no haya
llamado a María Santísima "madre", sino "mujer",
no prueba esto que Jesús no honrara a su Madre. Ante todo,
¿encontráis en la Biblia que Jesús haya llamado
a María Santísima "madre" antes del bautismo?
En segundo lugar, oh T. de J., vuestros sabios saben como los nuestros
que en el tiempo de Jesús la palabra "mujer" era
un título honorífico. Y cuando el Evangelista dice que
a los pies de la cruz estaba la "Madre" de Jesús
y narra que Jesús la llama "mujer", nadie puede pensar
que en aquel momento de doloroso cariño Jesús hubiera
rechazado a su Madre o no la hubiera honrado de una manera especial.
80. -4) En cuanto a los honores que los Cristianos tributan a María,
los T. de J. afirman que "cuando apostataron, dieron más
alabanzas, y atención a María que a Dios y Cristo".
Señores, no quiero suponerlos calumniadores, prefiero suponerlos
ignorantes. ¿Podrían traer pruebas de cuanto afirman?
Los Cristianos verdaderos, los Católicos, siempre honraron
a María Virgen pero nunca más que a Dios y a Cristo,
que también es Dios. Mientras que los que apostataron, en
parte siguieron honrándola, y en parte la ofendieron, por
ejemplo los Nestorianos, los Arrianos, y vosotros, T. de J. al negarle
la Divina Maternidad.
81. -Siguen acusando a los Católicos con la perífrasis
"cuando los Cristianos apostataron", diciendo que le dieron
muchos títulos, y hasta la llamaron Madre de Dios".
Y les contesto: Es cierto que dimos a la Virgen muchos honrosos
títulos, pero no le dimos ni un solo título que no
esté conforme con la Biblia.
En cuanto que le hayamos dado el título de "Madre de
Dios", es cierto; se lo dimos, se lo damos, y se lo daremos
porque es Madre de Cristo, que como lo hemos demostrado con la Biblia
en la mano, es Dios.
Afirmación
4ª
Jesús
prohibió el título honorífico de "Padre"
(De Paraíso... cap. 20, n. 19).
82. -Jesús les dijo a sus discípulos que no dieran títulos
a nadie, porque "Vosotros todos sois Hermanos". También,
"a nadie llamaréis padre vuestro sobre la tierra, porque
uno solo es vuestro Padre, el cual está en los Cielos".
(Mateo 23:840).
4ª
Contestación
83. -En la
Biblia hay preceptos graves, por ejemplo, "no matarás"
(Ex. 20:13), hay preceptos leves, por ejemplo, "no decir palabras
ociosas" (Mateo 12:36), y hay consejos de perfección,
por ejemplo, "distribuir sus bienes a los pobres" (Mateo
19:21). Además, estos preceptos y consejos hay que entenderlos
según el espíritu de Cristo. Puestos estos principios,
contestamos.
84. -Lo que Jesús condena con este consejo, es la vanidad
de quien quiere buscar su honor en este título, y vosotros
hacéis bien en no buscarlo. Pero esto no significa que no
se pueda usar el título de "padre" cuando se hace,
no por vanidad, sino por necesidad, o con buen propósito.
En efecto, el hijo llama "padre" a su papá, y según
vuestro principio del libre examen, no podéis condenar a
quien prohíba al hijo llamar "padre" a su papá.
Veamos totalmente el texto que citáis en parte: En el cap.
23 de San Mateo, Jesús, después de desaprobar la vanidad
de los escribas y de los fariseos (1-7), dice: "Vosotros no
queráis ser llamados maestros; pues uno solo es vuestro Maestro,
y todos vosotros sois hermanos. Ni queráis para vosotros
el título de padre sobre la tierra; uno solo es vuestro Padre,
el que está en los cielos. Ni seréis llamados maestros
porque vuestro Maestro es uno solo, Cristo". (Mateo 23:842).
Veamos con la Biblia en la mano, cuál es el sentido de este
trozo del santo Evangelio.
San Pablo llama a sí mismo "padre" cuando dice
(Cor. 4:14): "Hijos míos, os engendré".
¿Acaso San Pablo peca o se equivoca diciendo esto? San Juan
a menudo se da el título de "padre" cuando llama
a sus fieles "hijitos míos".
Además el mismo Jesús dice que eviten el título
de "maestro" (Mateo 23:8); de "'bueno" (sólo
Dios es bueno) Mateo 19:16; y San Pablo (Efes. 3:6) dice que eviten
el título de "señor", cuando afirma: "Hay,
un solo Señor".
Puede ser que me equivoque, pero creo que vosotros usáis
y permitís estos títulos cuando llamáis "padre"
a vuestro padre; "Maestro a vuestro maestro"; "señor"
a don fulano, y cuando calificáis "bueno" a un
hombre que lo creéis tal. '`
Así Jesús aconseja a sus discípulos no llevar
"bolsas", "alforjas", "zapatos" (Lucas
10:4) y vosotros lleváis estas cosas en el vestido, en los
viajes y os calzáis.
Además Jesús afirma que quien dice "necio"
merece castigo (Mateo 5:22) y él llama "necios"
a los discípulos de Emaús (Lucas 24:25). También
San Pablo (Gálatas 3:1) exclama: "Oh Gálatas
insensatos". ¿Acaso Jesús y San Pablo merecen
castigo?
Hay que intepretar la Biblia, no en sentido individual, sino según
el sentir de la Iglesia.
85.
-Permitid una pregunta: ¿Cómo interpretáis vosotros
Lucas 14:26, 14:33 y Mateo 19:12?
Afirmación
5ª ("De Paraíso..." c.20 n.20) Todos, y no sólo
el Clero, pueden predicar.
86. -En los
días de los Apóstoles todo cristiano predicaba las
buenas nuevas...
Ahora el Clero era el único, que predicaba, y cita Romanos
10:9.
Contestación
5ª
Amados
Testigos de Jehová, veamos lo que dice, enseña o narra
la Biblia a propósito de cuanto afirmáis. Jesús
envió a predicar no a cualquier persona, sino a los Discípulos
(Lucas 10:1) y los Apóstoles (Juan 20:21) y a los sucesores
de los Apóstoles (Mateo 28:19); y vemos en la Biblia que eran
enviados los Profetas del Antiguo Testamento y los Predicadores del
Nuevo.
87. -Con todo, vemos también que otras personas no enviadas,
por ejemplo la Samaritana (Juan 4:29 propagaron el reino de Dios.
88. -De esto se puede deducir que Dios envía, por medio de
su Iglesia, a predicadores que tienen la misión, y permite,
más, desea, que todos los que están en la verdadera
Iglesia propaguen la verdad, pero siempre bajo la vigilancia de los
que sólo tienen la divina misión.
89. -Vamos a ver ahora Rom. 10:9, citado por los T. de J. Este texto
dice: "Si confesares en tu boca al Señor Jesús,
y creyeres en tu corazón que Dios lo resucitó de entre
los muertos, serás salvo".
No comprendo por qué los T. de J. citen este texto, ellos
que niegan la real resurrección de Cristo, diciendo ("De
Paraíso... " c. 17 n. 29) "Había sido resucitado
como espíritu. Sólo porque Tomás no quiso creer
apareció Jesús en un cuerpo como aquel en que había
muerto".
Notad, oh T. de J., que el texto que citáis no habla de predicación.
Seguid leyendo, y veréis que 5 versículos después
(Rom. 10:15) se halla un texto que dice lo contrario de lo que afirmáis
vosotros; en efecto: San Pablo afirma (Rom. 10:15): "¿Cómo
predicarán si no son enviados?".
Afirmación
6ª ("De Paraíso..." c. 20 n. 23)
Los
"credos" no están conformes con la palabra de Dios.
90. -Se hicieron declaraciones de creencia llamados "credos".
Hubo el "credo de los Apóstoles" que no había
sido escrito, por los Apóstoles de Jesús. Hubo el
"credo de Nicea" que fue propuesto por un emperador pagano,
Constantino. Hubo el "credo de Atanasio" que no fue escrito
sino hasta más de cien años después que murió
Atanasio. . . Todos estos "credos" y otros credos semejantes
a ellos contienen cosas que no estaban de acuerdo con la palabra
de Dios.
6ª
Contestación
91.
-Los Gatólicos llamamos "credo" a la profesión
de nuestra fe. Se los llama "credo" porque en lengua latina
varios de ellos empiezan con la palabra "credo" que significa
creo.
92. -Hago notar que al símbolo más antiguo que es el
credo de los Apóstoles, se añadieron otros símbolos
que son el mismo símbolo apostólico al cual se agregaron
otras verdades que hay que creer y que fueron siempre creídas.
Esto se hizo especialmente cuando estas verdades fueron impugnadas
por los herejes.
Nótese además que no hay ninguna contradicción
entre los varios símbolos, sino que el uno completa el otro.
93. -Cosa bien distinta sucedió en los "credos" de
los T. de Jehová.
En efecto:
1º) Vuestro Fundador proclama en 1886: "Nosotros retenemos
verdad segura que la cesación de los reinos de este mundo y
el pleno establecimiento del reino de Dios serán concluidos
en el correr del año 1915".
Vosotros a sus hijos ahora decís: El tiempo del fin empezó
en 1914 ("De Paraíso..." c. 23 n. 2º) Pronto
ya, el tiempo del fin terminará ("De Paraíso...
"c. 25 n. I). Ese tiempo está cerca ¿cuán
cerca? Ningún hombre sabe el día y la hora ("De
Paraíso..." c. 25 n. 12). "Muchas son las personas
que han estado viviendo desde 1914, que todavía estarán
viviendo cuando sea tiempo para que empiece el Armagedón"
("De Paraíso..." c. 25 n. 14). Veréis que,
cuando habrán muerto todos los de la !generación del
1914, encontraréis otra escapatoria para perseverar en vuestro
error.
94. -Antes sosteníais que los santos eran sólo 144.000;
desde 1931 sostenéis que los salvados son muchos más.
(Pietro Chiminelli, Protestantismo).
95. -Sosteníais que la Religión es paganismo, y desde
1952, sostenéis que la verdadera religión es la vuestra
("Torre di Guardia" 1-8-1955).
Éstas son verdaderas contradicciones; por lo tanto no estáis
en la verdad. Hablemos ahora de los varios "credos" de los
cuales tratáis en vuestra objeción.
96. -1º) El "Credo de los Apóstoles" es llamado
así porque contiene la fe que creyeron, profesaron y propagaron
los Apóstoles. Es ciertamente de los tiempos apostólicos
y es el símbolo de los primitivos cristianos.
97. -2º) El "Credo de Nicea" no fue propuesto por un
emperador pagano, Constantino, (Constantino no era pagano, era a lo
menos catecúmeno), sino que fue impuesto por 'los Obispos del
Concilio contra los Arrianos, que, como hacen ahora los Testigos de
Jehová, negaban la Santísima Trinidad, y la Divinidad
de Cristo.
98. -3º) El "Credo Atanasiano" no es de San Atanasio,
ya lo sabíamos antes que lo dijeran los T. de J. Se llama Atanasiano
porque tiene, ¡explica y defiende, especial y difusamente la
doctrina que, con los Obispos conciliares de Nicea, defendió
San Atanasio. Esta doctrina también es especialmente sobre
la Santísima Trinidad, la Divinidad de Cristo y la eternidad
del premio y del castigo. Verdades negadas ahora por los T. de Jehová.
99. -Hago notar que todo esto no es un descubrimiento de los T. de
J. ni un misterio; cualquier manual de ciencia eclesiástica
lo enseña.
En cuanto a qué "los credos contenían cosas que
no estaban de acuerdo con la palabra de Dios", digo a los T.
de J. que lo que los credos contenían lo contienen aún
ahora porque están inalterados; y que desafío a los
Testigos de Jehová a encontrar en los credos católicos
una sola palabra que no esté de acuerdo con la palabra de Dios.
Afirmación
7ª
100. -(Los
católicos) "también apostataron del mandamiento
«Huid de la idolatría» (1 Cor. 10:14). Se hicieron
imágenes de Jesús, de su Madre María y de otros
Santos. La gente estimaba estas imágenes como cosas de gran
valor, las besaba, se inclinaba ante ellas y acudía a ellas—.
. . realmente las imágenes llegaron a ser ídolos,
que recibían adoración".
En "De Paraíso perdido..." c.9 n.5, dice: "Muchas
personas hacen imágenes y se inclinan frente a estas imágenes.
Muchas religiones dicen a sus seguidores que hagan esto. Dios nos
dice que no lo hagamos. Debemos obedecer a Dios. No debemos usar
imágenes en la adoración. No debemos seguir religiones
que usan ídolos".
7ª
Contestación
101.
-Ante todo veamos el texto bíblico citado por los T. de J.
(1 Cor. 10:14). Este texto dice: "Amados míos, huid de
la idolatría", pero, amados T. de J., como vosotros, nosotros
también huimos de la idolatría.
102. -Para que la contestación sea clara es necesario tratar:
sobre las imágenes, y culto a las imágenes, culto a
la Virgen, a los Ángeles, y a los Santos; observando lo siguiente:
En vuestra fraseología hay muchas cosas no exactas que quiero
atribuir a ignorancia para no atribuirla a malicia. Por ejemplo: cuando
decís que las imágenes llegaron a ser ídolos
y que recibían adoración. Para mayor claridad expongo
la doctrina católica sobre el culto de las imágenes.
103. -El culto que damos a las imágenes (de adoración
a las de Dios, de la Santísima Trinidad y del Crucifijo y de
veneración a las de la Virgen, de los ángeles y. de
los Santos) es un culto relativo; es decir que este culto no se queda
en las imágenes, sino que se dirige a la persona sagrada representada
en las imágenes.
104. -El texto principal que citáis a propósito es e'1
siguiente: (Ex. 20:2-5) "Yo soy Yavé, tu Dios... no tendrás
otros dioses - delante de Mí. No te harás escultura
ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay
abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.
No te postrarás ante ellas ni les darás culto porque
Yo soy tu Dios, soy Yavé, un Dios celoso" (Lo citáis
en "De Paraíso Perdido..." cap. 9 n. 5).
105. -Leyendo bien el Sagrado Texto con el contexto, vemos que Dios
no prohíbe absolutamente toda estatua o imagen, sino que prohíbe
el culto idolátrico a estas imágenes. Esto es, prohíbe
hacer estatuas y pintar imágenes para adorarlas. Si no se entendiera
en este sentido, resultaría que Dios prohíbe en una
parte lo que manda en otra. En efecto: Dios manda a Moisés:
"haz una serpiente de bronce" (Num. 21:8). Y le dice además:
"harás también dos querubines de oro" (Ex.
25:12). Vemos que Salomón hizo esculpir leones y bueyes (3
Reyes 6:23) Guirnaldas de flores, frutas y árboles (Num. 8:6).
Creo que vosotros también entendéis el texto (Ex. 20:2-5)
en este sentido, pues vuestro libro "De paraíso perdido...
“está lleno de imágenes de animales, plantas y
personas. Además tendréis mapas geográficos o
astronómicos, juguetes de animalitos, adornos de plantas y
flores artificiales, y por fin tendréis la cédula de
identidad, todas cosas prohibidas si entendéis Ex. 20:2-5 al
pie de la letra.
Luego el sentido del texto citado es el siguiente: "No tendrás
otros dioses delante de Mi. No harás escultura ni imagen alguna
con el fin de postrarte, y adorarle, o que otros se postren ante ella
y la adoren, ni le darás culto de adoración".
106. -Eliminado el culto idolátrico, Dios permite otro culto
a estas figuras. En efecto, cuando Dios mandó a Moisés
fabricar la serpiente de bronce, dijo (Num. 20:8). "Haz una serpiente
de bronce y ponla para señal; cualquiera que fuera mordido
y la mirare, vivirá".
107. -Así de Josué se lee (Josué 7-6) "Estuvo
postrado en tierra delante del Arca del Señor hasta la tarde".
Vemos que Josué veneraba el Arca como los Católicos
veneran las imágenes.
Aunque éste sea el sentido certero, es cierto que los Hebreos
daban al texto citado una interpretación más rígida
por el peligro de que el pueblo cayera en la idolatría: vemos,
en efecto, que mucho y a cada rato los hebreos caían en la
idolatría.
1ª
de las Imágenes
108.
-Habiendo desaparecido el peligro de la idolatría, la Iglesia
Católica permitió y fomentó el uso de las imágenes
y de las estatuas para dar el culto a las Personas sagradas representadas
por ellas.
En primer término la ley antigua prohibía el culto de
adoración a los dioses, a los ídolos; y la Iglesia,
hace lo mismo, pues no adora, sino que venera a los Santos, y además
el culto relativo no se queda en la imagen, sino que se dirige a la
persona sagrada. Que si la imagen es de Dios, o de Cristo Dios, el
culto no es de idolatría, sino adoración santa, pues
ni Dios, ni el Cristo Dios son ídolos, sino que son Dios. Además,
como ya hemos visto, este culto es relativo.
109. -Pero hay otra razón por la cual la Iglesia permite el
culto de las imágenes, y es la siguiente: la Ley Ceremonial
de los Hebreos fue abrogada por la Ley de Jesucristo, diciendo San
Pablo (Gálatas 3:24-25). "La Ley fue nuestro ayo para
conducirnos a Cristo... Mas, venida la fe, ya no estamos bajo el ayo".
Con la Ley de Cristo han desaparecido los preceptos ceremoniales.
No es el caso de elencar los preceptos de la Ley que han caducado
(visitas al templo, ofrenda de animales, fiestas legales, etc.) bástenos
el saber que los Apóstoles reunidos en concilio (Hechos 15:28-29)
decretaron contra los que querían se guardase la ley ceremonial
de Moisés (15:5) que se abstuvieran de lo que había
sido inmolado a los dioses, de la sangre, de los animales ahogados
y de la fornicación.
Puesto que el mal intrínseco no consiste en hacer las estatuas
o las imágenes, sino en dar culto a los dioses falsos, la Iglesia,
con el poder que le ha dado Cristo, permitió el culto relativo
de las imágenes.
110. -He aquí lo que enseña la Iglesia a tal propósito.
Habla el Concilio de. Trento: "El Concilio ordena que las imágenes
de Cristo— de de la Virgen Madre de Dios y de otros santos
se tengan y guarden en Las iglesias y se les dé el honor
y . reverencia debidos, no porque se crea que hay en ellas alguna
divinidad o virtud en consideración a la cual deba dárseles
culto o pedirles alguna cosa, o poner en ellas la confianza como
hacían antiguamente -los gentiles que colocaban su esperanza
en los ídolos; sino porque el honor manifestado a ellas se
refiere a los prototipos a quienes estas imágenes representan;
de tal manera que por las imágenes que besamos y ante las
cuales nos descubrimos y nos arrodillamos, adoramos a Cristo y veneramos
a los Santos cuya semejanza tienen". (Sección 25).
2°
El Culto a la Virgen y a los Santos
111. -Examinemos
ahora el texto del libro "De Paraíso perdido..."
citado arriba; decís:
1º) "También apostaron haciendo imágenes...
No, hermanos, nosotros no apostatamos como acabo de demostrar. Apostataron
los que se alejaron de la única Iglesia de Cristo, de la
Católica, a la cual Jesús prometió Su asistencia
y mandó fuera escuchada, bajo pena de ser como paganos y
publicanos (Mateo 18:17).
2°) Como acabo de demostrar, la gente hacía bien cuando
"estimaba, besaba, se inclinaba y acudía" delante
de las estatuas o imágenes; como hacemos bien haciéndolo
ahora también.
3°) Creo que, después de lo que dije y demostré
no se animarán más los T. de Jehová a decir
que los Católicos adoran a los "ídolos",
a menos que no quieran caer en mala fe.
Afirmación
8°
"Las
reliquias no hay que adorarlas" (De Paraíso... c. 20
n. 25).
112. -Tos
hombres empezaron a adorar ciertos huesos, pedazos de madera, ropa
y cosas por el estilo, que llamaron «reliquias». Se
creía que estos artículos eran santos y tenían
poder, porque supuestamente habían pertenecido a alguien
que tal vez fue santo y tal vez no. De todas estas maneras los hombres
«cambiaron la verdad de Dios en mentira», y adoraron
«la criatura antes que él Creador» (Rom. 1:25)”.
8ª
Contestación
113.
-Ante todo expongo el pensamiento católico sobre las reliquias.
Nosotros no creemos que las reliquias de los santos tengan por sí
mismas virtud milagrosa, sino que creemos que Dios se sirve de ellas
para darnos favores y milagros cuando Él lo cree oportuno.
El autor del libro "De Paraíso... “manifiesta poco
respeto (falta común a muchos herejes), hacia el Catolicismo,
y manifiesta también su ignorancia, por no llamarla mala fe,
en la exposición de su pensamiento en esta materia.
En cuanto a "adorar" los huesos, etc., ya dijimos que adoramos
sólo a Dios y veneramos a la Virgen y a los Santos. El culto
de las reliquias, como el culto de las imágenes, no es absoluto,
sino relativo; esto es, no les damos culto por su intrínseca
virtud, sino, como ya hemos dicho, por la virtud de las personas santas
a quienes estas reliquias pertenecían.
114. -En cuanto a Rom. 1:25, observad que San Pablo habla de la
idolatría y de la consecuencia de ella, que es la inmundicia
(25)... "Y adoraron ala creatura (aves, cuadrúpedos
y reptiles) antes que al Creador": ¿Podéis indicarnos
en dónde este texto habla de reliquias y condena su cultos?
De Reliquias hablan, y con honor, otros textos de la Sagrada Escritura:
4 Reyes 2:14 dice que la capa de Elías dividió las
aguas del Jordán;
4 Reyes 13:21 dice que el cadáver de Eliseo devolvió
la vida a un muerto;
Hechos 5:15 dice que la sombra de San Pedro sanaba las enfermedades;
Hechos 19:12 dice que los indumentos de San Pablo sanaban a los
enfermos;
Mateo 9:20 dice que al tocar la hemorroísa el vestido de
Jesús, se sanó;
Ex. 7:10 dice que la vara de Moisés obró maravillas
en la corte de Faraón.
Luego, oh T. de J., dejad que veneremos con culto relativo los huesos
de aquellos que fueron templos vivos del Espíritu Santo (1.
Cor. 4:19) y que un día resucitarán gloriosos (2 Cor.
4:14).
Afirmación
9ª
"No
hay que admitir la confesión y las penitencias".
115.
-"En la Iglesia Católica... el perdón de los pecados
llegó a depender de hacer una confesión a un sacerdote
y de hacer penitencia mediante abnegación o causándose
sufrimiento" ("De Paraíso perdido... " c. 20
n. 27).
9ª
Contestación
Para
mayor claridad hablaremos: 1°) del perdón de los pecados;
29) de la Confesión al sacerdote; 39) de la Penitencia.
116. -1º) Perdón de los pecados. El perdón de los
pecados compete sólo a Dios, y puesto que Jesucristo perdonó
los pecados, (Lucas 7:47 - Juan 8:11 - Lucas 23:4'3 - Mateo 9:22),
síguese en consecuencia que, contra lo que afirmáis
vosotros, oh T. de J., Jesucristo es Dios. Veremos luego cómo
Jesucristo delegó este poder a los Sacerdotes,
117. -2º) Confesión al Sacerdote. Jesús comunicó
el poder de perdonar a los Apóstoles (Mateo 18:18): "En
verdad os digo: todo lo que atareis en la tierra, será atado
en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra será desatado
en el cielo". En este poder de atar y desatar está incluido
el poder de desatar el vínculo del pecado, esto es, de perdonar
los pecados.
Además dijo Jesús, explícita y claramente a los
apóstoles, (Juan 20:20): "A los que perdonareis los pecados
les son perdonados, y a los que se los retuviereis, les son retenidos".
Y San Pablo dice: (2 Cor. 5:18) "Dios dio a nosotros el ministerio
de la reconciliación".
Este poder dado a los Apóstoles se extiende a sus sucesores,
como el poder de bautizar y de hacer discípulos.
San Pablo que tiene el "ministerio de Reconciliación"
no estaba con los diez Apóstoles en el Cenáculo. San
Pablo, verdadero Apóstol, no ha sido elegido al apostolado
por Jesús durante su vida terrenal, luego este poder le fue
transmitido por los Apóstoles.
Este poder es comunicado al Sacerdote que, como confesor, tiene el
poder de atar o desatar, de perdonar o no perdonar. El Sacerdote para
ejercitar este juicio ministerial, puesto que no tiene la ciencia
ínfula, tiene que conocer los pecados.
118. -3°) Penitencia. Los T. de J. y muchos Protestantes combaten
el "hacer penitencia mediante abnegación, o causándose
sufrimiento", pero haciendo esto andan contra la Biblia.
Joel 2:12 dice: "Convertíos de todo corazón con
ayunos, con gemidos y con lágrimas".
Lucas 10:13 dice: "¡Ay de ti Corozaín! ¡Ay
de ti Betsaida! porque si en Tiro y Sidón se hubiesen hecho
los milagros que se han hecho en vosotras... hubieran hecho penitencia
en cilicio y en ceniza".
1 Cor. 9:27 dice: "Castigo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre".
Todos estos textos, y otros que no cito, hablan de penitencias corporales
y alabándolas.
Afirmación
10ª (De Paraíso c.20 n.27)
"Yerran
los que enseñan las indulgencias, la misa y el Purgatorio.
119. -Indulgencias. Mediante éstas se suponía, que uno
podía abreviar su tiempo en el Purgatorio por medio de pagar
para que se le dijeran Misas. La misa era una ceremonia religiosa
en que se decía que Jesús se sacrificaba de nuevo".
10ª
Contestación.
120. -Hablaremos brevemente de las Indulgencias, de la Santa Misa
y del Purgatorio.
1°) Indulgencias. Llamamos Indulgencias, al perdón de la
pena temporal que uno debería sufrir por los pecados mortales
ya perdonados en cuanto a la culpa o par los pecados veniales. Vemos
que a David, Dios le perdonó el doble pecado de adulterio y
de homicidio por su arrepentimiento; pero quiso que, por estos, pecados
ya perdonados en cuanto a la culpa, sufriera un duro castigo: "El
Señor ha perdonado tu pecado, mas porque has hecho blasfemar
los enemigos del Señor, morirá el hijo que te ha nacido".
2 Reyes 12:14.
El poder de las llaves que Jesucristo dio a San Pedro y a sus sucesores
(Mateo 16:19 y 18:18), se extiende a todo lo que impide o retarda
la entrada del alma al cielo, eso es el pecado y la pena temporal.
121.
-29) La Santa Misa. A vuestra afirmación que "pagan"
para que se diga la Misa, contesto que la Santa Misa no se paga. Sólo
se da una limosna para que quien sirve al altar, pueda vivir del altar
(1 Cor. 9:43). Si la Biblia aprueba y alaba la limosna que envió
judas Macabeo a Jerusalem (2 Mac. 12:43) para que se ofrecieran sacrificios
para los muertos, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros
en la Nueva Ley? Ni digáis que los libros de los Macabeos no
son canónicos, pues estaban en la Biblia que usaban los Apóstoles,
de quienes la recibimos nosotros.
122. -Notad que los setenta al incluir los Deuterocanónicos
en la Biblia lo hicieron con la autorización de la Autoridad
Religiosa de Palestina que entonces era la única competente
en materia: en efecto, antes de Cristo todos los Hebreos admitían
estos libros.
Cuando llegó Cristo y fue proclamado el cristianismo la Autoridad
hebrea había perdido su fuerza. Rechaza ron entonces los Deuterocanónicos
porque los Rabinos exigían:
a) Conformidad con la Ley Mosaica como ellos la interpretaban;
b) Grande antigüedad;
C) Lengua hebrea en el original.
Los 70 consideraban igualmente inspirados los Protocanónicos
y los Déuterocanónicos. Tanto es cierto esto que no
'los colocaron aparte sino entremezclados. Así vemos Tobías
entre Noemía y Esther la Sabiduría y el Eclesiástico
siguiendo al Cantar de -los Cantares, Baruc luego de jeremías,
la historia de Susana al principio de Daniel, y al fin de Daniel la
historia de Belo.
La Iglesia cristiana recibió el canon de Alejandría.
Vemos que el Canon Abisinio admite los Deuterocanónicos. Que
el Canon Alejandrino era idéntico al Canon hebreo, lo prueba
José Hebreo (Contra Apionem 1. 7) que afirma que los alejandrinas
recibían los libros canónicos de Jerusalem. Lo mismo
afirman II Macabeos 2:15.
Mientras los Agiógrafos del Nuevo Testamento reciben íntegra
la Biblia de la Sinagoga usando y citando los 70 vemos que los Rabinos,
después de Cristo, disputan sobre la canonicidad de varios
Protocanónicos (Talmud Siabad C. I.) y eliminan a los deuterocanónicos:
ya no representaban la iglesia de Dios.
El primero que usa las palabras "Protocanónicos"
y "Deuterocanónicos" es Sixto de Siena (1520-1569).
Si los Deuterocanónicos no fueran inspirados, los Agiógrafos
del Nuevo Testamento con aceptar, y usar y trans-mitirnos la Biblia
de los 70, nos habrían inducido al error. Esto es imposible.
123. -También afirmáis que "la Misa era una
ceremonia religiosa en que se decía que Jesús se sacrificaba
de nuevo". No, oh buenos Testigos de Jehová, no.
No sois exactos en vuestra afirmación.
La doctrina Católica sobre la Santa Misa es, la siguiente:
La Misa no es una simple conmemoración del Sacrificio del Gólgota,
sino que es una renovación incruenta de aquel Sacrificio cruento,
es la continuación del Sacrificio de la Cruz y la aplicación
de sus infinitos méritos a los hombres.
San Pablo dice: (1 Cor. 10:16) "El Cáliz de bendición
que bendecimos, ¿no es la Comunión de la Sangre de Cristo?
y el Pan que participamos, ¿no es la participación del
(Cuerpo del Señor?" San Pablo acá habla de la Santa
Misa a la cual participaban, con la comunión y con su presencia,
los fieles.
124.
-39) El Purgatorio. De vuestra manera despectiva de hablar, es evidente
que, como lo hacen generalmente los Protestantes, negáis el
Purgatorio, sin embargo la existencia del mismo es probada, no sólo
por la Tradición, sino también por la Biblia... En efecto,
Dios no siempre remite la pena temporal debida por los pecados ya
perdonados (Num. 20:12 - 2 Reyes 13:14). Además sabemos que
nada manchado puede entrar en el Cielo (Apos. 21:7). Ahora, nadie
puede negar que muchos mueren con pecados veniales o con pecados mortales
perdonados en cuanto a la culpa, pero no enteramente en cuanto a la
pena; es evidente que éstos no van al infierno, ni pueden entrar
así manchados, al cielo; luego tienen que ir a un lugar de
expiación o purificación que es el Purgatorio.
La Doctrina sobre el Purgatorio se encuentra en el Antiguo Testamento,
(2 Mac. 12:43-46) en donde se narra que judas "envió 12.000
dracmas de plata a Jerusalén para que se ofreciera un sacrificio
por los pecados de los muertos". Es cierto que los T. de J. no
admiten los Libros de los Macabeos, pero sin razón, puesto
que estaban incluidos en la Traducción de los Setenta, que
era la Biblia que aceptaron, usaron y citaron los Apóstoles,
como hemos vistos anteriormente. En todo caso este texto prueba que
los Hebreos creían en el Purgatorio mucho tiempo antes de la
venida de Cristo.
Jesús habla de los pecados que pueden ser perdonados "en
el otro mundo" (Mateo 12:32). San Pablo habla de pecados veniales
que serán borrados por el fuego, y del alma que será
salva, pero "así como por el fuego" (1 Cor. 3:11-15).