¿QUÉ PASÓ CON LA SÁBANA
SANTA Y EL CARBONO-14?
En orden a la fe, nada. La fe sigue igual. Nuestra fe no se basa
en la Sábana Santa, sino en el Evangelio. La Sábana
Santa es una reliquia que puede ayudar a la fe, pero que no la
condiciona.
El resultado del carbono-14, que data la Sábana Santa entre
1260 y 1390, ha despertado un gran interrogante, dado el valor
que se concede a esta prueba, y ha sido algo inesperado para los
que sostenemos la autenticidad de la Sábana Santa. Pero
no es algo definitivo e indiscutible. No se pueden ignorar todas
las anteriores investigaciones que confirman que el lienzo de lino
que hoy se conserva en Turín es el mismo que cubrió el
cadáver de Jesucristo en el sepulcro. El análisis
del carbono-14 no puede invalidar todas las anteriores investigaciones
en los campos de la historia, la medicina, la palinología,
la numismática, la arqueología, la bioquímica,
etc. Si la prueba del carbono-14 no concuerda con las anteriores
investigaciones, hay que buscar el porqué. Otros investigadores
de la Sábana Santa seguirán trabajando para averiguar
las razones que han llevado a estos resultados que discrepan de
las investigaciones antes realizadas.
Primero, dos palabras sobre lo que es el carbono-14.
Todos los seres vivos estamos formados a base
de carbono. La química
orgánica es la química del carbono. El carbono más
abundante en los seres vivos es el carbono-12. Pero todos los seres
vivos tienen una pequeña cantidad de carbono-14, que
tiene dos neutrones más y es radiactivo. Mientras está vivo,
el carbono-14 permanece constante, porque lo que se pierde se repone.
Pero al morir, el carbono-14 ya no se repone, y con el paso del
tiempo va disminuyendo. Así, por la cantidad de carbono-14
que queda en la muestra analizada, se puede saber cuántos
años hace que murió el ser vivo cuya muestra
se analiza.
Pero para que el análisis del carbono-14
sea fiable hace
falta que la muestra analizada haya estado muy bien guardada,
para que el carbono no esté alterado. Por eso, el análisis
del carbono-14 ha sido válido en los restos de san Pedro,
que han estado dos mil años encerrados en un nicho; o en
los papiros de Qumran que han estado dos mil años escondidos
en unas cuevas del mar Muerto. La Sábana Santa ha sufrido
a lo largo de la Historia una serie de avatares que han alterado
el carbono-14.
Según Roberto Gallino, profesor de la Universidad
de Turín, (1) al haber
estado la Sábana Santa expuesta al aire libre, sin cristal,
durante siglos, ha podido acumular gran cantidad de materia orgánica,
polen, etc., que ha alterado la proporción de carbono-14.
Lo mismo ocurrió con la carbonización del tejido
en el incendio de Chambéry en 1532.
Lo mismo dice el profesor Manuel Valdés
Ruiz en su conferencia del 7 de febrero de 1989 en la
Real Academia de Medicina. (3)
Pero, sobre todo, el carbono-14 ha podido alterarse
con la radiación que grabó la imagen y ha sido detectada
por los científicos de la NASA ame ricana, y explicada por
el profesor Eberhart Lindner, catedrático de Química
Técnica en la Universidad alemana de Karlsruhe, en
el Congreso Científico Internacional de París sobre
la Sábana Santa, los días 7 y 8 de setiembre
de 1989. (4)
Según un informe del profesor Luciano Pecchiai, director
del Centro de Eubiótica Humana de Milán, publicado
en el periódico Il Giornale, del 26 de octubre
de 1988, la radiación, detectada por la NASA, ha
podido rejuvenecer radiactivamente el lino del tejido en 1300
años. Es decir, la Sábana Santa puede ser contemporánea
de Cristo.
Lo mismo opinan Jesús Amado Moya, catedrático
de Física y Química, en su trabajo titulado «La
Sábana Santa y el carbono-14», (6) y
el doctor ingeniero Manuel Ordeig al final de su trabajo « La
Sábana Santa y los análisis del carbono-14 ».
(7) Lo
mismo mantienen el doctor Francisco de Asís Bosch Ariño,
catedrático de Química Analítica en La
prueba del carbono-14 y la Sábana Santa, y el doctor
en Ciencias Físicas don Ricardo Salcedo, que ha trabajado
veinte años en Estados Unidos, donde ha sacado varias
patentes, en su trabajo, La Sábana Santa, ¿es
correcta su datación por medio del carbono-14? ; lo
mismo afirma el ingeniero don Francisco Javier Mora
en Cataluña Cristiana del 8 de octubre de 1992, y el doctor
ingeniero J. Munarriz en La Vanguardia de Barcelona del
31 de enero de 1988, etcétera.
En la misma línea está el doctor
Baima Bollone,
catedrático de Medicina Legal en la Universidad de
Turín, en su trabajo «Yo no creo que sea un fraude».(8) Lo
mismo, el profesor alemán Werner Bulst, catedrático
de la Universidad de Frankfurt y experto en el test del radiocarbono,
en su trabajo «El sudario no es una falsificación».(9) El
profesor Thomas Philips, del Laboratorio de Física
de Alta Energía de la Universidad de Harvard, en la revista
científica Nature también afirma que la radiación
detectada por la NASA ha podido rejuvenecer radiactivamente el
tejido. (10) Lo mismo, el doctor
Manuel Arvesú de Miami, en su trabajo La Sábana Santa
de Turín y la prueba del carbono-14.
El mismo doctor Williard Frank Libby, de la Universidad
de Chicago, que recibió el Premio Nobel en 1960 por haber
descubierto el método del carbono-14, considera que este
método
no se puede aplicar a la Sábana Santa. Dice: «Existen
fuentes radiactivas que han recargado el carbono14 de la Sábana
Santa», por lo tanto la han rejuvenecido. (11)
El doctor Michael Tite, director del Laboratorio
de Investigación
del Museo Británico y coordinador de los análisis
de la Sábana Santa, reconoce un posible aumento del
carbono-14 del lino si éste ha recibido un bombardeo de
neutrones. (12) Incluso se ha
publicado una carta suya del 14 de setiembre de 1989 al profesor
Gonella, catedrático de Física en el Politécnico
de Turín y asesor científico del arzobispo de Turín,
en la que pide perdón por haber sido causa de que los medios
de información hayan desorientado a la opinión pública
diciendo que la Sábana Santa es falsa. (13)
Y el doctor Robert Hedges, director del Laboratorio
de la Universidad de Oxford (uno de los que ha efectuado el análisis
del carbono-14), afir ma que si la Sábana Santa ha recibido
la descarga de neutrones de la que habla la NASA, la datación
por el carbono-14 quedaría invalidada. (14)
Por todo esto, en el Congreso Científico
Internacional
sobre la Sábana Santa, que ha congregado a trescientos
(15) especialistas en el tema, cele
brado en París los días
7 y 8 de setiembre de 1989, se ha rechazado la datación
del carbono-14 que afirmaba que la Sábana Santa era de la
Edad Media. (16)
Por cierto que cuando Jackson, de la NASA americana,
al final de su ponencia en este congreso, dijo que la radiación
que grabó la imagen tuvo que producirse en el momento de
la resurrección de Cristo, una clamorosa ovación
estremeció la sala. (17)
El trabajo de los laboratorios analistas del carbono-14
se ha limitado a datar la fecha según la proporción
de este carbono, sin tener en cuenta los avatares por los que ha
pasado cada muestra analizada, pues se trató de una «prueba
ciega»: a cada laboratorio se le entregaron tres muestras
sin identificar, una verdadera y dos falsas.
Sin embargo hay muchas investigaciones que confirman la autenticidad
de la Sábana Santa. ¿Qué opinión seguimos?
Voy a dar veintiséis razones para demostrar que la Sábana
Santa no puede ser del siglo XIV.
1. En mayo de 1989 se ha celebrado en Bolonia
(Italia) un Congreso sobre la Sábana Santa. Allí ha
quedado claro que la Sábana Santa no puede ser del siglo
xiv, pues aparece antes del siglo XIII en la iconografía
cristiana. (18)
2. Ian Wilson, catedrático de Historia de la Universidad
de Oxford, en su libro sobre la Sábana Santa publica
una fotografía de un cáliz de plata siríaco
del siglo VI que se conserva en el Museo del Louvre de París
con una grabación del rostro de la Sábana Santa.
3. El profesor Gino Zaninotto, especialista en
Lenguas Clásicas
y Orientales de la Universidad de Roma, ha descubierto en los Archivos
del Vaticano (19) el manuscrito
griego de un sermón del archidiácono Gregorio de
Santa Sofía, en Constantinopla, del 16 de agosto del
año 944, día que llegó la Sábana Santa
de Edesa a Constantinopla. (20) En
el sermón se describe la Sábana Santa entera. (21)
4. En la Biblioteca Nacional de Madrid (vitrina
26, 2, folio 131, r) se puede ver una miniatura de Skylitres (1081-1118)
que reproduce la escena del emperador Lecapeno (920-944) besando
la Sábana Santa que llegaba de Edesa, antes de subir al
trono
su hijo Constantino VII. Allí se ve el mandylion extendido,
con las dimensiones de la Sábana Santa. El emperador
besa la parte de la cabeza y otra persona está sosteniendo
el resto de la sábana, que tiene cuatro metros y medio de
larga. (22)
5. Roberto de Clary afirma haber visto la Sábana
Santa en Constantinopla antes del saqueo de 1204. (23) ¿Cómo
podría ser el lino del siglo XIV?
6. El mismo Ian Wilson (24) identifica
la Sábana Santa de Turín con el mandylion que
se veneraba en Edesa hasta el año 944, en que fue trasla
dado a Constantinopla, donde se exponía á la veneración
de los fieles, todos los viernes, en la iglesia de Santa María
de Blaquerna, y que Otto de la Roche se trajo a Francia, según
Roberto de Clary, cronista de la Cuarta Cruzada. (25)
7. Sobre este hecho se conserva una carta fechada
el 1 de agosto de 1205, escrita por Teodoro Ángel Comneno,
nieto de Isaac II, emperador de Constantinopla durante el saqueo
de los cruzados. Esta carta va dirigida al papa Inocencio
III, organizador de la Cuarta Cruzada. En ella se queja del
latrocinio de los cruzados y pide que sea devuelta la Sábana
Santa a Constantinopla. (26)
8. Existe una carta del año 1095, escrita
por el emperador bizantino Alejo I Comneno (10811118) a su
amigo Roberto de Frisia, conde de Flemings, en la que refiere que
en Constantinopla se conservaba el lienzo de lino que estaba en
el sepulcro
de Cristo después de la resurrección. (27)
9. Se conserva también una lista de las
reliquias
del palacio imperial de Constantinopla, hecha en 1201 por
Nicolás Mesarites, donde se in cluye la Sábana Santa.(28) También
aparece la Sábana Santa en el catálogo dé reliquias
del palacio imperial de Constantinopla que hizo el monje de
Thingeyrar en el año 1157. (29) ¿Cómo
puede ser el lino del siglo XIV si la reliquia está en una
lista del siglo XII?
10. La trayectoria de Edesa a Constantinopla está confirmada
por el hecho de que Max Frei, palinólogo de la Interpol
y director del laboratorio de investigaciones de la policía
de Zurich, ha encontrado en la Sábana Santa gran cantidad
de polen de plantas exclusivas de Edesa y Constantinopla. ¿Cómo
se explica este polen microscópico en un tejido medieval
falsificado en Francia, cuando nadie había visto el polen
porque el microscopio no se conoció hasta el siglo
XVII?
11. El mismo Max Frei ha encontrado en la Sábana
Santa gran cantidad de polen de plantas exclusivas de Palestina
desaparecidas después del siglo I, y que se encuentra hoy
en estratos sedimentarios de Palestina del siglo I. ¿Cómo
va a ser el lino de la Edad Media si tiene polen del siglo I? Max
Frei afirma: «Para mí es algo indiscutible que la
Sábana Santa estuvo en Palestina en el siglo I.» Todo
esto consta en las actas del Congreso de Sindonología celebrado
en Bolonia del 27 a129 de noviembre de 1981. (30)
En la misma línea están el profesor
Danin de Jerusalén,
que ha explorado durante veinte años los desiertos de Israel
y el Sinaí, y el profesor Ho rowitz, de Tel-Aviv, el principal
palinólogo de Israel. (31)
12. En el Centro de Sindonología de Turín
se encuentran cartas autógrafas de los cardenales Binet
y Mathieu, arzobispos de Besançon, que confirman la presencia
de la Sábana
Santa en la ciudad en los primeros días del siglo XIII.
(32) ¿Cómo
el lino del tejido va a ser del siglo xiv?
13. El padre Francisco Filas, S. J., de la Universidad
Loyola de Chicago, con los modernos aparatos de ampliación
ha descubierto en el ojo de la Sábana Santa huellas de una
moneda. Los judíos de la época las ponían
sobre los ojos para mantener los párpados cerrados. En esta
moneda se distingue perfectamente el dibujo de un bastón
de mando y las letras U
CAI, que son la última de Tiberiou y las
primeras de Caisaros. Significan: «... de Tiberio César.» Esta
moneda está en los catálogos de los numismáticos,
y es un leptón acuñado por Poncio Pilatos, que
circuló en Palestina entre los años 26 y 36 de nuestra
era. Los trabajos del padre Filas han sido publicados en la revista Sindon de
investigación científica sobre la Sábana
Santa. ¿Cómo se pudo hacer en la Edad Media esta
marca que no se aprecia a simple vista? Ni siquiera se ve
con un microscopio normal. Es necesario un microscopio electrónico.
(33)
14. El doctor Kindler, director del Museo de Ha-arez
(Tel-Aviv), afirma que se ha encontrado, junto al mar Muerto, un
esqueleto con monedas en las órbitas. (34)
Mario Moroni ha encontrado monedas en calaveras del cementerio
hebreo de Jericó.
15. En los omóplatos de la imagen de la
Sábana
Santa se advierten unas escoriaciones que hacen suponer que Cristo
llevó sobre ellos el palo horizontal, como hoy generalmente
opinan los autores. Esto es impensable en un falsificador medieval,
pues todo el arte de aquel tiempo presentaba a Jesús
cargando con la cruz entera. (35)
16. El doctor Tamburelli, profesor de Electrónica
de la Universidad de Turín, con ayuda de una computadora
a la que se informa de lo que es sangre humana y luego se le manda
que muestre todo lo que es sangre en el rostro de Cristo, ha descubierto
en el rostro de la Sábana Santa hilillos capilares
de sangre que no se ven a simple vista, procedentes del sudor
de sangre de Getsemaní. Por eso afirma Tamburelli: «Hay
que excluir definitivamente la posibilidad de toda intervención
manual en la formación de la imagen de la Sábana
Santa». (36)
17. Expertos en técnicas de tejidos afirman
que el tejido de la Sábana Santa no puede ser dé la
Francia medieval. Así lo afirman el profesor Gilberto Raes
y su equipo del Laboratorio de Investigación Textil
de la Universidad de Gante (Bélgica). (37)
18. El profesor Gabriel Vial, secretario técnico
del Centro Internacional de Estudios de Tejidos Antiguos, uno de
los expertos en tejidos dé más experiencia del mundo,
afirma: «Jamás he visto un tejido europeo como la
Sábana Santa. Por otra parte, se han encontrado tejidos
siríacos del siglo I de la misma estructura que la Sábana
Santa.» (38)
19. El doctor Héctor Morano, director del Centro de Microscopia
Electrónica del hospital de San Andrés de Vercelli,
en su comunicación al Segundo Congreso Internacional de
Sindonología demostró que la tela de la Sábana
Santa tiene una antigüedad de dos mil años, al compararla
mediante el microscopio electrónico con tejidos egipcios
de antigüedad conocida.
20. Entre hilo e hilo de la Sábana Santa
no hay grumos de pintura. (39) ¿Quién
pudo en la Edad Media, cuando no había microscopio, colorear
los hilos sin dejar pintura entre ellos? (40)
21. La imagen está en negativo. Es absurdo pensar que en
la Edad Media, antes de inventarse la fotografía, alguien
invirtiera el blanco y el negro, por ejemplo, pintando la sangre
en blanco y los dientes en negro. ¿Qué dirían
sus contemporáneos? Ningún pintor pinta para
sus espectadores de quinientos años después.
22. Mientras la imagen está en negativo, la sangre que
empapó el tejido está en positivo. Esta distinción
es impensable para un medieval, que no conocía la fotografía.
23. El doctor John Heller, del New England Institute
(Estados Unidos), y el doctor Baima Bollone, catedrático
de Medicina Legal en la Universidad de Turín, han demostrado
que las manchas de sangre de la Sábana Santa tienen una
composición correcta de sangre humana: hemoglobina,
hierro, porfirina, proteínas, albúmina, bilirrubina,(41) etc.
Incluso han averiguado el grupo sanguíneo. (42) Es
AB: el más corriente en Oriente Medio, según me dijo
a mí en Logroño el doctor Miguel Ángel González
Moreda. En cambio es muy raro en Europa, donde apenas llega al
tres por ciento. (43) Es impensable
esta precaución de un falsificador en la Francia medieval,
pues entonces nada se sabía de los grupos sanguíneos.
24. Según el doctor Rodante, la sangre
de las heridas de las manos, pies y corona de espinas ha coagulado
como sangre de hombre vivo, mientras que la sangre del costado
ha coagulado como sangre de hombre muerto; y es sangre venosa.
Esta distinción
es impensable en un falsificador del 1300, pues la circulación
de la sangre se descubrió en el año 1593. (44)
25. En la catedral de Oviedo se conserva el pañolón
del que dice el Evangelio que estaba junto a la sábana en
el sepulcro de Cristo. Este sudario de Oviedo no tiene imagen,
sólo manchas de sangre. Este pañolón
cubrió la cara del cadáver de Cristo en el traslado
de la cruz al sepulcro, y ha sido estudiado por un equipo de investigadores
españoles; yo tuve la dicha de presentar este trabajo
en el Congreso Científico de Cagliari, Italia, celebrado
los días 29 y 30 de abril de 1990, ante unos doscientos
congresistas. Este trabajo consiste en encajar las manchas de sangre
del sudario de Oviedo con la cara de la Sábana Santa.
El trabajo se llevó a cabo con los aparatos más modernos
de investigación: microscopio electrónico, ordenado res,
aparatos de luz infrarroja y ultravioleta, etcétera.
Esta coincidencia de las manchas de sangre sólo se explica
si los dos lienzos cubrieron la misma cara. En la catedral
de Oviedo se conserva documentación de la apertura de la
urna que guardaba este lienzo, ante el rey Alfonso VI, doña
Urraca, el Cid Campeador y varios obispos, el 14 de marzo de 1075.
Si el sudario de Oviedo está allí desde el siglo
XI, el lino de la Sábana Santa no puede ser del siglo XIV,
pues los dos cubrieron la misma cara.
26. Los doctores en Ciencias Físicas de
la NASA americana Jackson y Jumper con el analizador de imagen
VP-8, han logrado una foto en relieve, transformando en altura
el relieve de cada punto, pues la intensidad de la quemadura depende
de la distancia de este punto desde la tela a la piel. (45) No
se comprende cómo se pudo hacer esto en la Edad Media sin
los aparatos que hoy tenemos. Afirmar que la Sábana
Santa es una falsificación de la Edad Media es como
si se dijera que en la Edad Media el hombre había pisado
la Luna sin la tecnología de hoy.
Estos interrogantes que la prueba del carbono-14 deja sin
aclarar deben inclinarnos a muchos a mantener nuestra convicción
de que la Sábana Santa es auténtica.
Las investigaciones de la Sábana Santa
no han llegado al final. Como dijo el 13 de octubre de 1988 el
cardenal Anastasio Ballestrero, arzobispo de Turín y custodio
de la Sábana
Santa, en la comunicación de los resultados de la prueba
del carbono-14 (por cierto, antes de conocerse el informe
científico sobre la metodología empleada), (46) las
investigaciones sobre esta sábana van a seguir. Los que
creemos en la autenticidad de la Sábana Santa esperamos
que estas nuevas investigaciones superen los resultados que
ahora han presentado los analistas de la prueba del carbono-14.
Notas:
(1) Cf. Sindon, junio
de 1989, p. 71.
(2) Manuel Valdés Ruiz, Anales
de la Real Academia de Medicina, CVl, 1, Madrid.
(3) Linteum, núm.
2, XII, 1989, p. 5.
(4) Jesús Amado Moya, Estar, núm.
86, febrero de 1989, p.7.
(5) Segundas Jornadas Nacionales
sobre la Sábana Santa, Sevilla, noviembre de 1988.
(6) Pierluigi Baima Bollone,
30 Giorni, noviembre de 1988,p.78.
(7) Werner Bulst, Der Sontag,
4 de diciembre de 1988, p.22.
(8) The San Juan Star, Puerto
Rico, 16 de febrero de 1989, p.22.
(9) Diario Las Provincias de
Valencia, 19 de abril de 1989, p.28.
(10) L. Fossati, «Sindone
in attesa di nuove analisi», 2, 2, 8, Studi Cattolici, diciembre
de 1989.
(11) Shroud News, núm.
55, octubre de 1989, p. 4, Manly, Australia.
(12) Peter Jennings, «Sindone,
carbono crudele», 30 Giorni, núm. 11, noviembre
de 1988, p. 76.
(13) Shroud News, núm.
55, octubre de 1989, p. 2, Manly, Australia.
(14) René Laurentin, Le
Figaro, 13 de setiembre de 1989, p. 10.
(15) Shroud News, núm.
56, diciembre de 1989, Manly, Australia.
(16) News Letter, julio de
1989, Nueva York.
(17) Manuscrito de la Biblioteca
Vaticana, VAT, GR. 511, folios 143-155.
(18) CRC, núm. 257, octubre
de 1989.
(19) Shroud News, núm.
55, octubre de 1989, p. 13, Manly, Australia.
(20) Bruno Bonet Eymard, CRC,
15 de abril de 1990 y 11 de marzo de 1991, pp. 6 y 17.
(21) Dorothy Crispino, Sindon, núm.
29, diciembre de 1980, p.25.
(22) lan Wilson, The Turin
Shroud, Penguin, Londres, 1979.
(23) Robert de Clary, La
conquête de Constantinople: 92 50, manuscrito
de la Biblioteca Real de Copenhague, Ed. Philippe Lauer, Champion,
París, 1924.
(24) Manuel Solé, S.
J., La Sábana Santa de Turín, 11, 5.B. c,
nota 30, Ed. Mensajero, Bilbao.
(25) Sindon, junio
de 1989, p. 116.
(26) A. Heisemberg, Nikolaus
Mesarites, Die Palasrevolution des Johannes Komnenos, Würzburg,
1907, p. 316.
(27) Mario Moroni, La Sindone,
Storia Scienza, Ed. Centrostampa, Turín, 1986,
p. 68.
(28) Max Frei, Nuovi pollini
della Sindone. La Sindone, scienza i fede, Actas
del Congreso de Sindonología, Bolonia, 1983, p. 282.
(29) Werner Bulst, S. J., CRC,
núm. 257, octubre de 1989, p. 12.
(30) Sindon, junio
de 1989, p. 68.
(31) Giovanni Marches¡,
S. J., «Il mistero della Sindone continua», La
Civiltá Cattolica, 5 de noviembre de 1988, p.261.
(32) Werner Bulst, S. J., CRC,
núm. 257, octubre de 1989, p. 12.
(33) Gaetano Intrigillo, «La
Sindone, oggi: retrospectiva doppo la radiodatazione, III»,
Quaderni Aperti, núm. 5, Trani, 1989.
(34) G. Tamburelli, La Sindone.
Storia, Scienza, Ed. Centrostampa, Turín, 1989,
p. 111. (Sindon, junio de 1989, p. 133.)
(35) Manuel Solé, S.
J., La Sábana Santa de Turín, Ed. Mensajero,
Bilbao, 1986, 111, 3.
(37) Werner Bulst, S. J., CRC,
núm. 257, octubre de 1989, p. 12.
(38) José Luis Carreño,
O. S. B., La Señal, IX, 15, Ed. Don Bosco, Pamplona,
p. 423.
(39) Juan M. Igartua, S. J.,
El enigma de la Sábana Santa, Ed. Mensajero, Bilbao,
IV, 1.
(40) Bruno Bonet-Eymard, «Le
Saint Suaire est authentique», CRC, diciembre de 1988,
p. 24.
(41) Pier Luigi Baima Bollone, La
Sindone. Indagini scientifiche, Edizioni Paoline, Roma,
1988.
(42) Catolicismo, enero
de 1989, p. 13.
(43) Sebastiano Rodante, La
Sicilia, Attualitá, 15 de octubre de 1988, p. 24.
Arístides R. Vilanova, Toda la verdad sobre la Sábana
Santa de Turín, Ed. Fundación San Pío
X, Madrid, I . a , VII, 7.
(44) John P. Jackson, Eric J.
Jumper, Actas del Segundo Congreso Internacional de Sindología:
La Sábana y la Ciencia, Ed. Paoline, Turín,
1978, p. 163.
(45) Manuel Ordeig, «La
Sábana Santa de Turín y los análisis
del carbono-14», Segundas Jornadas Nacionales sobre la Sábana
Santa, Sevilla, 25 y 26 de noviembre de 1988.
Jorge Loring, S. J. “Motivos
para creer”.