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1) PROGRESISMO: se subdivide en diversas categorías: a) Obediencia ciega: son los que no admiten resistencia alguna a las autoridades. Es la posición más cómoda en la crisis actual. Existen varios grupos. Incluso aquellos que dicen: “Prefiero equivocarme con el Papa que estar en la verdad sin él”. Se peca por exceso, es lo que se llama subservidumbre. San Bernardo decía de tales personas. “El que hace el mal, bajo pretexto de obediencia, hace más bien un acto de rebeldía que de obediencia”. b) Ultra-progresismo: son los que, siguiendo los principios del Vaticano II, son más lógicos y van hasta las últimas consecuencias, siendo más avanzados que las propias autoridades autodemoledoras de la Iglesia, no respetando los frenos que éstas, por temor al escándalo, intentan imponer. Son los que, por ejemplo, promueven los cultos afro, en esa línea de inculturación impuesta por Juan Pablo II; son los que preconizan el ecumenismo total, a semejanza del encuentro ecuménico de Asís; y son los que apoyan las apropiaciones de tierras y el socialismo, conforma a la teología de la liberación, etc. c)
Oficialismo: es la posición de los que, tal
vez por recelo de ser tratados como cismáticos, procuran tranquilizar
su propia conciencia diciendo que ellos siguen a las autoridades oficiales
de la Iglesia, incluso si favorecen a la autodemolición. Es
la tentación de oficialidad, que reconocemos que es bastante
fuerte y seductora, como se ve en la Pasión de Jesús,
cuando la gran mayoría del pueblo prefirió permanecer
junto a las autoridades religiosas oficiales que condenaban injustamente
a Jesús, que contó con pocos amigos fieles. d)
Conservadurismo: aquí entran los que son clasificados
como “conservadores”, quieren conservar los ritos antiguos
sin resistir a los nuevos ni a las nuevas doctrinas asentadas en la
Iglesia. A su vez quedan subdivididos así: “Sirismo”: Posición del Cardenal Siri y de los que se asemejan a él: “Aunque Pablo VI sea un Papa poco ortodoxo, es preciso someterse a él... La Nueva Misa es un castigo de Dios para los sacerdotes que celebraban mal la Misa antes del Concilio” (Card. Siri). Esta posición consiste en aceptar las novedades de la autodemolición, por espíritu de sumisión, y sufrir con eso. Obedecer y sufrir. Posición también muy respaldada. 2) SEDEVACANTISMO: (hay varias gamas, desde las más extremistas a las más moderadas): se basa en el mismo principio erróneo, visto antes, de no admitir resistencia a las autoridades. Llevados tal vez por el celo de ortodoxia en la Iglesia, y al no poder concebir que las autoridades favorezcan la herejía, clasifican esos desvíos doctrinales como herejías formales y concluyen que esas autoridades han perdido todo derecho a sus cargos. Los más extremistas piensan que hay que elegir otro Papa y organizar otra Jerarquía. Otros son de la opinión que la Iglesia visible ha desaparecido (¡herejía!). Algunos creen que la Iglesia se encuentra sin Papa desde Pío XII. De esta forma están divididos sobre la causa exacta y sobre la fecha en que todo esto aconteció. 3) CISMÁTICOS (RECIENTES): Son los que piensan que la Iglesia actual falló, se separaron de ella y eligieron otro Papa. Así son, por ejemplo, los seguidores de la Iglesia de El Palmar de Troya, en España, y el movimiento de Santa Jovita en Canadá. 4)
NUESTRA POSICIÓN ANTE ESTA CRISIS: Nosotros,
sacerdotes de Campos, que formamos la Unión Sacerdotal de San
Juan Bautista María Vianney, somos católicos, apostólicos,
romanos. |
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