5)
Ausencia total de armonía entre la visión publicada
y el resto del
secreto.
La segunda parte del secreto, constituida por veintidós líneas
manuscritas por Lucía, anuncia castigos muy preciosos, aunque
en forma condicional, poniendo a los católicos (y ante todo
a las autoridades de la Iglesia) ante una alternativa:
- lo primero que se nos revela es la infinita Misericordia divina:
el Cielo ofrece a los hombres dos medios muy simples para satisfacer
a la Justicia divina ultrajada: la comunión reparadora de los
primeros sábados de mes, y el pedido de un acto de reparación
y de consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de
María, hecha por el Santo Padre en unión con todos los
obispos católicos. Si los católicos y las autoridades
de la Iglesia se someten a estos dos pedidos, ahorrarán grandes
castigos materiales a la humanidad;
- pero si se niegan a someterse se ejercerá la Justicia divina
en todo su rigor, a través de grandes castigos materiales anunciados
de manera muy precisa. Desgraciadamente los hombres en su loco orgullo,
han elegido este segundo camino y los castigos materiales anunciados
se produjeron literalmente, habría que ser ciego o tener absoluta
mala fe para negarlo:
1) "Bajo
el reinado de Pío XI comenzará otra (guerra), aún
peor". La señal de la inminencia de la guerra será
"una noche iluminada por una luz desconocida". Por estas
palabras, que se relacionaban claramente con la Guerra Mundial, que
en 1917, en el momento de las apariciones se sentía terriblemente,
se predecía claramente una Segunda, y esta Segunda Guerra Mundial
fue efectivamente precedida por "una noche iluminada por una
luz desconocida"; la noche del 25 al 26 e enero de 1938 sobre
la cual Lucía escribió en su Terceras Memorias"
(op. cit. p. 115):
- "Su Excelencia no ignora cómo, hace algunos años,
Dios manifestó este signo, que los astrónomos
llamaron "aurora boreal". No sé, pero me parece que
si se examinara bien el asunto se vería que no pudo ser una
aurora boreal, considerando la manera en la cual apareció.
Pero, sea lo que sea Dios se sirvió
de esto para hacerme comprender que su Justicia estaba pronta a castigar
a las naciones culpables, por eso comencé a pedir con insistencia
la comunión reparadora de los primeros sábados y la
consagración de Rusia. Mi finalidad era solamente
obtener misericordia y perdón para el mundo entero y especialmente
para Europa".
- La Segunda
Guerra Mundial fue mucho más terrible que la primera, tanto
por el número de víctimas, estimado comúnmente
en 55.000.000 de muertos, pero sin duda más elevado (contra
los 17.000.000 de la Primera Guerra Mundial) como por las impresionantes
destrucciones materiales que causó (regiones y países
enteros de Europa fueron totalmente destruidos, sin hablar de la destrucción
completa de dos ciudades, Hiroshima y Nagasaki ¡por dos bombas
atómicas! o incluso por la enorme magnitud del cambio producido
en las mentalidades, luego de la guerra, pero principalmente en el
seno de la Iglesia Católica (y se podría hacer todo
un interesante estudio sobre la influencia capital de este cambio
de mentalidad en el Concilio Vaticano II y las "nuevas orientaciones
conciliares).
¿Esta guerra comenzó bajo el pontificado de Pío
XI, como Lucía afirmaba haberlo oído de labios de Nuestra
Señora, o bajo el de Pío XII, como todas las apariencias
históricas lo hacían suponer? A esta objeción,
Lucía respondió clara y firmemente durante una entrevista
con el padre Jongen en 1946:
- `¿La misma Santísima Virgen pronunció el nombre
de Pío XI?'
- `Sí. Nosotros no sabíamos todavía si sería
un Papa y un rey. Pero la Santísima Virgen habló de
Pío XI'.
- `¿Pero la guerra no comenzó bajo Pío XI?'
- `La anexión de Austria fue la ocasión. Cuando se concluyó
el acuerdo de Munich las hermanas se regocijaron, porque la paz parecía
asegurada. ¡Desgraciadamente yo sabía más que
ellas!'
- `Sin embargo este padre jesuita (Dhanis) había insistido
en que la ocasión de una guerra no es lo mismo que su comienzo'.
`Esta observación no hizo ninguna impresión
en la hermana' "(Revista 'Mediadora y Reina'; mayo de
1946, p. 11).
Ahora bien, Austria fue anexada en marzo de 1938, es decir bajo el
pontificado de Pío XI, que murió el 10 de febrero de
1939, aunque la guerra no fue oficialmente declarada sino el 3 de
septiembre de 1939, bajo Pío XII.
2°) "Rusia extenderá sus errores por
el mundo, provocando guerras y persecuciones contra la Iglesia. Los
buenos serán martirizados, el Santo Padre sufrirá mucho,
varias naciones serán aniquiladas".
He aquí
profetizada por Nuestra Señora, tan solo en tres líneas,
con una claridad impresionante, en una pequeña síntesis
histórica, toda la historia de la segunda mitad del siglo XX,
desde 1945. En efecto ¿cuál fue el resultado más
importante de la Segunda Guerra Mundial? Escuchemos al Hermano Michel
de la Santísima Trinidad:
"Por una serie de mentiras desvergonzadas y abominables masacres
cínicamente planificadas (...), Stalin
logró hacer concluir esta (segunda) guerra (mundial) al solo
provecho de la URSS y de su bolchevismo. Y esto de múltiples
maneras:
a) Interiormente,
el impulso del Partido se encontró notablemente afirmado.
Soljenitsyn hará de ello la triste constatación: "En
esta desgraciada guerra, nuestra victoria no hizo más que fortalecer
el yugo que pesaba sobre nosotros".
b) Exteriormente,
la guerra fue para Stalin la ocasión de realizar una formidable
expansión comunista, tanto en Europa como luego
en Extremo Oriente.
c) En
las otras naciones que se pretendían todavía libres,
tras cinco años de guerra, las
fuerzas de la subversión marxista crecieron peligrosamente.
d) Finalmente, en
la misma Iglesia Católica esta guerra tuvo los más funestos
efectos: dio a los "cristianos rojos" gran poder e influencia,
los cuales Pío XII no pudo quitarles, lo que les permitirá
prepararse subterránea pero activamente, para la gran revolución
de los años `60 y para luego lanzar el papado, por las vías
de la "Ostpolitik"deseada por Moscú' (Toda la verdad
sobre Fátima'; tomo III: 'El tercer secreto'; CRC, 3a. edición,
abril de 1986, 2' sección, capítulo IV, p. 86).
Si Nuestra Señora, en la segunda parte de su secreto del 13
de 1917, profetizó con tanta claridad y precisión los
castigos materiales concretarse literalmente a partir del primer rechazo
de Pío XI a consagrar Rusia al Corazón Inmaculado, en
1930-1931 (es en 1931 que la monarquía se hunde
en España, abriendo el camino a una violenta persecución
religiosa que desencadenará la Guerra Civil en 1936; es en
1931 que Stalin comienza a organizar una gran carestía en Ucrania,
para hacer morir de hambre a los campesinos que rechazaban la colectivización;
el balance final será ¡de 6 a 8 millones de muertos!,
es lógico que la tercera parte
del secreto anuncie también acontecimientos muy precisos respecto
de los peligros en que se verá el "Dogma de la fe"
y la Iglesia, vista ya no bajo la perspectiva de una sociedad humana
expuesta a las persecuciones, como en la segunda parte del secreto,
sino bajo el aspecto de Cuerpo Místico de Cristo en lucha abierta
contra Satán y sus secuaces que buscan infiltrarse en ara dominarla.
¡Vemos entonces con claridad la coherencia y armonía
de todo el secreto! Sin embargo, se nos presenta,
como el tercer secreto completo una oscura visión que no comportaría
ningún elemento nuevo en relación con su segunda parte
y del cual la interpretación es tan débil que la misma
Santa Sede no está segura de que sea correcta: es el
mismo cardenal Ratzinger el que nos lo dice, presentándonos
"una tentativa de interpretación
del secreto de Fátima" ¿Es esto serio? ¿
De quién creen que se burlan?
6) ¿Por qué la mayor parte
de los documentos fundamentales del "Dossier Fátima"
permanecen ocultos "debajo del celemín", si todo
se ha cumplido y pertenece al pasado?
a) ¿Por
qué no haber publicado, en el marco del texto oficial del 26
de junio
pasado más que extractos bien seleccionados de la carta de
Sor Lucía al Papa del
12 de mayo de 1982? ¿Por qué solamente la publicación
de extractos y no del
texto íntegro, con la fecha y la firma de Lucía?
b) Si ya se hizo toda la luz sobre Fátima,
si todo el lado escatológico de las apariciones se ha cumplido
y pertenece en consecuencia al pasado ¿por qué no haber
anunciado la próxima publicación de los
documentos fundamentales que nos faltan, por ejemplo:
- El interrogatorio encargado al Padre Schweigl, profesor en la Gregoriana
y en el Russicum, hecho a Sor Lucía en nombre del Papa Pío
XII, el 2 de septiembre de 1952: el padre Schweigl
había recibido del Papa reinante el permiso de entrevistar
a Lucía sobre tres cuestiones relativas a la conversión
de Rusia. Más tarde, el padre Schweigl afirma, en un
texto reservado a los padres conciliares, "que en 1952, el Arzobispo
de Coimbra había exigido que las respuestas dadas por Sor Lucía,
no fueran publicadas sin autorización
del Santo Oficio; hasta hoy (1963), esta autorización
no ha sido concedida todavía".
- Sobre todo, el trabajo monumental del padre Alonso, que debía
editarse en 24 volúmenes de 800 páginas, con el título:
"Fátima, textos y estudios críticos", y presentar
todos los documentos sobre Fátima desde 1917 a 1974; pero las
autoridades de la Iglesia prohibieron su publicación en 1975.
¿Por qué, además, haber
mantenido una verdadera conspiración del silencio sobre
los estudios del padre Alonso después del 13 de mayo pasado?
¿Será porque había dicho toda la verdad sobre
el tercer secreto, mientras que ahora se nos presenta una versión
diametralmente opuesta?
c)
Finalmente, en el mismo orden de ideas, si todo lo
que Nuestra Señora de Fátima vino a pedir se ha cumplido,
¿por qué no haber aprovechado el 26 de junio pasado
para publicar una declaración pública
y auténtica de Sor Lucía afirmando que, gracias
a la consagración del 25 de marzo de 1984, estamos en adelante
en los años del triunfo del Corazón Inmaculado de María?
(¿dónde están los signos de este triunfo? ¿el
cardenal Ratzinger nos los podría mostrar y explicar?). En
lugar de eso, se nos presenta un resumen de una entrevista del 27
de abril de 2000 entre monseñor Bertone y Sor Lucía,
en el que se hace decir a esta última una enormidad totalmente
inverosímil: "No fue Nuestra Señora, sino yo misma
quien puso la fecha de 1960, pues según mi intuición,
antes de 1960, no habría sido comprendido; sería comprendido
solamente más tarde. Ahora se puede comprender mejor”.
Estas supuestas
declaraciones de Lucía son exactamente lo contrario de las
palabras de esta última y del Obispo
de Leiría al canónigo Barthas del 17 de octubre
de 1946:
« "¿Cuándo
nos será revelado el tercer elemento del secreto?". Ya
en 1946 [Lucía y el Obispo de Leiría] me respondieron
a esta pregunta por igual, sin dudas y sin comentarios: "En 1960".
Y cuando tuve la audacia de preguntar por qué
había que esperar hasta esa fecha, obtuve por toda respuesta,
tanto de una como del otro: "porque la Santísima
Virgen lo quiere así".» (C. Barthas:
"Fátima, maravilla del siglo XX". Ediciones Fátima,
1952, p. 83).
Es obvio que la enormidad de las afirmaciones atribuidas a Lucía
sobre este punto ¡producen una profunda y legítima sospecha
respecto del conjunto del resumen de la entrevista, tal como se ha
presentado en el texto oficial del 26 de junio último!
TEXTO DEL TERCER SECRETO DE FÁTIMA PUBLICADO POR EL
VATICANO EL 26 DE JUNIO DE 2000
"J. M.
J. - Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en
la Cova de Iría - Fátima "Escribo en obediencia
a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia
Reverendísima el Señor Obispo de Leiría y de
la Santísima Madre vuestra y mía.
"Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto
al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo
alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda;
centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar
el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra
Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él;
el Ángel, señalando la tierra con su mano derecha, dijo
con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos
en una inmensa luz que es Dios: -`algo semejante a como se ven las
personas en un espejo cuando pasan ante él'- a un Obispo vestido
de Blanco --`hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo
Padre'- También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas
subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una
gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza;
el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad
medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado
de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que
encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de
rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados
que le dispararon varios tiros de armas de fuego y flechas; y del
mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, sacerdotes, religiosos
y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas
clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos
Ángeles, cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano,
en la cual recogían la sangre de los Mártires y regaban
con ella las almas que se acercaban a Dios.
"Tuy, 3/1/1944" (traducción lo más exacta
posible del manuscrito portugués de sor Lucía, tal como
fue publicado el 26 de junio de 2000)
A manera de conclusión, subrayamos los tres puntos
más importantes:
1°) Después
de todo lo dicho, se ve claramente que el 26 de junio pasado nos fue
revelado un tercer secreto deliberadamente truncado,
amputado de su primera parte constituida por las palabras de Nuestra
Señora que nos dan la gran clave para interpretar la visión
publicada. Sin esta clave, la visión permanece muy oscura
y difícil de interpretar. Es evidente que el Vaticano nos oculta
lo esencial, a saber el anuncio por Nuestra Señora, con palabras
muy claras, muy explícitas y sin ninguna ambigüedad, de
una muy grave crisis interna en la Iglesia Católica, afectando
su misma sustancia en aquello que tiene de más precioso: el
"Dogma de la fe".
2°) ¿Con
qué fin, el Papa ha decidido la publicación de esta
visión? Parece ahora muy claro que el Vaticano tenía
dos objetivos precisos:
a) Para terminar de una vez por todas con toda
la dimensión esjatológica, político-social y
profética de los sucesos sobrenaturales de Fátima.
Era necesario hacer entrar a Fátima en la norma de las demás
apariciones marianas. Fue escrito en negro sobre blanco, por el cardenal
Ratzinger, al final del texto del 26 de junio: "Lo que permanece,
lo hemos visto desde el comienzo de nuestra reflexión sobre
el texto del ,secreto': la exhortación a la oración
como camino para la `salvación de las almas' y, en el mismo
sentido, el llamado a la penitencia y a la conversión".
Como lo tituló el periódico "Le Monde" del
martes 27 de junio, "El cardenal Ratzinger desdramatiza Fátima".
Se abraza así la errónea posición sobre Fátima
sostenida desde 1940 por el padre Dhanis, S. J., profesor en la Gregoriana;
esta postura qué terminó por imponerse en el Vaticano,
en vida del mismo Pío XII, (lo que explica que este Papa nunca
haya efectuado en buena y debida forma la consagración de Rusia
al Corazón Inmaculado de María) puede resumirse así:
no hay ninguna duda sobre las seis apariciones de Nuestra Señora
ni sobre el núcleo central de su mensaje, tal como lo han transmitido
los pastorcitos luego de las apariciones: un llamado a la oración,
a la penitencia y a la conversión; todo el resto (las apariciones
del Ángel, la visión del infierno y todo el secreto
del 13 de julio con sus pedidos) ¡es el fruto de una `fabulación
más o menos inconsciente" de Lucía, y permanece
muy incierto e incluso dudoso! Algo a tener en cuenta a este respecto:
como para mostrar su filiación, el cardenal Ratzinger ha conseguido
triunfar citando al padre Dhanis, muerto hace 22 años, en el
texto oficial del 26 de junio: ¡esto es muy sintomático
de las tesis perniciosas que continúan reinando como amos en
el Vaticano, hasta hoy, acerca de Fátima!
pontifrcado, este fenómeno recuerda el
b) Más grave aún: la segunda finalidad
del Vaticano es la glorificación a ultranza de la persona de
Juan Pablo II, manifiestamente llegado al final de su pontificado,
éste fenómeno recuerda el culto de la personalidad tan
delirante que los comunistas de todo el mundo le tributaban a Stalin,
apodado "el padrecito de los pueblos", ¡cuando es
uno de los más grandes asesinos de los últimos tiempos!
La prensa portuguesa, desde el 13 de mayo pasado, se ha sobrepasado
en este terreno: así el periódico "O Día"
(habitualmente mucho mejor inspirado...) titula con enormes caracteres
en la portada de su número del 18 de mayo de 2000: "Un
aplauso universal al Papa más grande del milenio".
Más
interesantes y esclarecedoras han sido las declaraciones de algunas
personalidades portuguesas el 26 de junio pasado, entrevistadas por
el periódico portugués "Diario de Noticias"
del martes 27 de junio de 2000, p. 23:
- Moisés Espirito Santo, sociólogo: "Para él,
la identificación del actual Papa con el "obispo vestido
de blanco" del que habla el secreto revela
un `culto a la personalidad' por parte de Juan Pablo 11. `El Papa
se identificó con la figura vestida de blanco, tal vez debido
a su edad y desaliento... pensando ser el blanco de un designio divino',
agregó el sociólogo".
- José Jacinto Farías, profesor de la Facultad de Teología
y miembro del Consejo Científico de la Universidad Católica
de Lisboa: "La posición de Juan Pablo II en relación
al mensaje debe ser comprendida en el contexto de la idea que él
mismo tiene de su misión. Para Jacinto de Farías, el
Papa posee "una conciencia muy aguda de su misión
profética". Y subraya: "El
no se ve solamente como la cabeza de la Iglesia, sino también
como un profeta, en el sentido de ser un lector de los sucesos de
la historia". El profesor considera que el pontífice
se incluye entre los mártires del siglo XX, aunque no haya
muerto el 13 de mayo de 1981... "El
Santo Padre tiene la clara percepción de tener una misión
profética, de tal manera que concentra en sí a la humanidad,
y en este sentido hace una nueva lectura, de toda la historia de este
siglo, relacionándola consigo mismo".
Estas declaraciones, que tienen el mérito de la franqueza,
(algo raro en la Iglesia conciliar...) recuerdan ciertos pasajes de
la Encíclica "Pascendi" del 8 de septiembre de 1907
y de la carta "Notre charge Apostolique" del 25 de agosto
de 1910, por las cuales San Pío X desenmascaraba la conducta
y la mentalidad de los modernistas y "sillonistas", fuertemente
marcada por una especie de "iluminismo profético",
tan erróneo como peligroso, que hunde sus raíces en
un inveterado orgullo y en una sed insaciable de novedades, por lo
tanto con un absoluto desprecio por toda la prestigiosa herencia del
glorioso pasado de la Santa Iglesia.
Pero glorificar la persona de Juan Pablo
11 implica también glorificar las orientaciones de un pontificado
que no ha cesado de alicar en todos los terrenos las "nuevas
orientaciones conciliares', así llegamos a la glorificación
del mismo Concilio Vaticano 11, con la ayuda de un tercer secreto
truncado al cual se ha dado un sentido exactamente opuesto al verdadero
que debe tener el tercer secreto completo: inversión verdaderamente
pérfida, y detrás de la cual se encuentra, sin duda
alguna, el ;poder de las Tinieblas!
3°) ¿Cuáles
son las causas profundas de una maniobra tan odiosa contra Fátima
y el mensaje de Nuestra Señora, por parte de las autoridades
conciliares? Parece que podemos reducirlas a dos:
- Una ceguera intelectual y espiritual profunda,
como castigo por la infidelidad de las almas consagradas a su vocación
sacerdotal o religiosa: vemos así realizarse literalmente
lo que había anunciado Nuestra Señora en la Salette,
en el "Secreto de la Salette" confiado a Mélanie
Calvat (19 de setiembre de 1846):
"Los sacerdotes, ministros de mi Hijo, los sacerdotes, por
su mala vida, por sus irreverencias y su impiedad al celebrar los
Santos Misterios, por amor al dinero amor al honor y los placeres,
los sacerdotes se han convertido en cloacas de impureza. Sí,
los sacerdotes claman venganza, y la venganza está apunto caer
sobre sus cabezas. ¡Malditos sean los sacerdotes y las personas
consagradas a Dios, que por su infidelidad y su mala vida, ¡crucifican
de nuevo a mi Hijo!" (..)
"Los jefes, los conductores del pueblo de Dios, han descuidado
la oración y la penitencia y el demonio ha oscurecido sus inteligencias;
se han convertido en estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará
con su cola para hacerlas perecer ". (..)
"En el año 1864, Lucifer y un gran número de demonios,
serán desencadenados del infierno: ellos abolirán la
fe poco a poco, incluso entre las personas consagradas a Dios; los
cegarán de tal manera que ecial, estas personas tomarán
el espíritu de los malos ángeles, varias casas religiosas
perderán completamente la- fe y arrastrarán con ellas
a muchas almas".
- Una infiltración comunista muy importante en la Iglesia católica
y en el interior del mismo Vaticano, hasta los más altos puestos:
En Tuy, el 13 de junio de 1929, Nuestra Señora había
venido a pedir la consagración de Rusia a su Corazón
Inmaculado. El Papa Pío XI fue puesto al corriente de este
pedido en los años 1930-1931 y se negó a cumplirlo.
Como consecuencia de este rechazo, los terribles castigos materiales
anunciados en la segunda parte del secreto de Fátima, comenzaron
a caer sobre el mundo. Pero todavía hay algo peor: durante
estos años, Moscú comienza a dar la orden de infiltrarse
a todos los Partidos comunistas del mundo en todos los seminarios
católicos. En Francia, esta infiltración comienza
en 1936, según el testimonio de Henri Barbé: "Había
en `Le Figaró' una columna anticomunista firmada `XXX' que
reveló aquello que `L'Humanité' oculta a sus lectores".
La mayor parte de estos artículos eran realizados por Henri
Barbé, antiguo dirigente del aparato comunista internacional.
En uno de ellos dio algunas informaciones sobre
la política del Partido, que se remontaban a 1936,
consistente en introducir a jóvenes militantes comunistas en
los seminarios" (Jean Madiran, revista 'Itinéraires
", N° 227 de noviembre de 1978, p. 151).
Esta política de infiltración fue organizada en gran
escala: "en 1949, Pío XII
había confesado que, según su conocimiento, existían
entonces alrededor de 2000 sacerdotes infiltrados en la Iglesia por
los comunistas. Y diez años más tarde,
la policía de Informaciones Generales de París, estimaba
al menos en 300, el número de sacerdotes
infiltrados en la Iglesia de Francia pertenecientes al PC" (Boletín
"Introibo", N° 4, 1974,p.7).
A la luz de estas informaciones se comprende mejor cómo se
hizo posible la política de concesión a cualquier precio
frente al comunismo, más conocida con el nombre de "Ostpolitik",
comenzada por Juan XXIII a partir ... 1960: ¡el mismo año
en que debía revelarse el tercer secreto! A cambio de estas
concesiones enormes, Juan XXIII no obtuvo más que "un
gesto de buena voluntad" aparentemente irrisorio: la liberación
del Gulag y la salida hacia Occidente de monseñor Joseph Slipyi,
Arzobispo de Lvov de los ucranios. Sin embargo, este arzobispo creado
cardenal en 1965, será el único grano de arena que vendrá
a trabar la bien aceitada máquina de la Ostpolitik vaticana.
El cardenal Slipyi no cesará de oponerse pública y oficialmente
a esta política hasta su muerte en septiembre de 1984, como
da fe su "Testamento espiritual":
"La Sede apostólica
romana, bajo la influencia y la dominación de los funcionarios
de la Curia, actuando quizá de buena fe, ha tomado desde 1970
una orientación política que produjo un doloroso golpe
a nuestra Iglesia de Ucrania y otro golpe todavía más
fuerte a aquella parte de nuestra Iglesia y de nuestro pueblo que
se encuentra en el mundo libre. El mundo cristiano entero es testigo
de nuestras constantes advertencias y de los humildes argumentos,
que hemos expuesto al Papa Paulo VI, no habiendo sido tomados en consideración.
Es por eso que hoy una vez conocidos los documentos secretos relativos
a los contactos entre ostólica romana y el patriarcado de Moscú,
documentos que tienen el carácter de condena a muerte para
la Iglesia ucraniana y que, al mismo tiempo, esclavizan a la Iglesia
Universal de Xto., con el sucesor del Apóstol Pedro a su cabeza,
una vez más suplico, ordeno y digo en testamento a mi rebaño
espiritual: `Caminad como hijos de la luz... y no toméis ninguna
parte en las obras estériles de las tinieblas, sino por el
contrario condenádlas. Pues, lo que hacen en secreto, no permite
el pudor decirla' (Ef. V, 8-I1)": (Itinéraires,
N° 304 de junio de 1986, ps. 89-90).
Queridos lectores: Al llegar al término de este estudio, no
nos desanimemos, sino al contrario, mientras las tinieblas se hacen
más espesas por todas partes, redoblemos el esfuerzo y la generosidad
en la oración, la mortificación, la penitencia, la práctica
de obras de caridad y de misericordia, a imitación de los dos
santos videntes Francisco y Jacinta Marto. Poniendo toda nuestra esperanza
en la promesa final del gran secreto del 13 de julio de 1917: "A1
final mi Corazón Inmaculado triunfará ", obremos
como hijos de la luz, como nos exhorta el cardenal Síipyi,
y Nuestra Señora de la Salette misma, al final del secreto
el 10 de septiembre de 1846:
"Yo dirijo un apremiante llamado a la tierra: llamo a los
verdaderos discípulos del Dios vivo y reinante en los Cielos.
(...) Combatid, hijos de la luz, vosotros, pequeño
número que comprendéis; pues he aquí el tiempo
de los tiempos, el fin de los, fines ".
Padre Fabrice Delestre - Priorato San Pío
X - Lisboa, Portugal; 18 de julio de 2000
Aparición del Ángel de Portugal, en 1916, a los Tres
Pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta
ORACIÓN del ÁNGEL
" ... Arrodillándose en tierra, inclinó la frente
hasta el suelo y nos hizo repetir por tres veces estas
palabras:
`Dios mío, yo creo, adoro, espero y Te amo. Te pido perdón
por los que no creen, ni adoran, ni esperan y no Te aman. Santísima
Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Te ofrezco el Preciosísimo
Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo,
presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación
de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo
es ofendido. Y por los méritos infinitos de Su Sagrado Corazón
y del Corazón Inmaculado de María Te pido la conversión
de los pobres pecadores' .