Santo Tomás de Aquino
DE LAS OTRAS CAUSAS DE LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS
"Compendio de Teología"

CAPÍTULO CCI

Hay además otras razones de la Encarnación del Hijo de Dios. Como el hombre se había alejado de las cosas espirituales y se había entregado enteramente a las corporales, de las cuales no podía desprenderse por sí mismo para volver a Dios, la sabiduría divina, que crió al hombre tomando la naturaleza corporal, le visitó cuando estaba adherido a las cosas corporales para atraerle a las cosas espirituales por el misterio de su cuerpo. Fue, pues, necesario al género humano que Dios se hiciera hombre para demostrar la dignidad de la naturaleza humana, y para que de este modo el hombre no estuviese sometido, ni a los demonios ni a las cosas corporales. Haciéndose Dios hombre demostró al mismo tiempo la inmensidad de su amor hacia los hombres, a fin de que en lo sucesivo estuviesen sometidos a Dios, no por el temor de la muerte, que el primer hombre había despreciado, sino por los afectos de la caridad. Además, Dios por este medio dio al hombre una especie de ejemplo de aquella venturosa unión, que por la operación de la inteligencia existirá entre el entendimiento criado y el espíritu increado. No es ya increíble que el entendimiento de la criatura pueda estar unido a Dios por la visión de su esencia, después que Dios se ha unido al hombre revistiéndose con su naturaleza. Por la Encarnación, en fin, la obra de Dios está en cierto modo acabada en su universalidad, en razón a que el hombre, que es el último que fue creado, vuelve por una especie de círculo a su principio, mediante su unión con el principio de todas las cosas por la obra de la encarnación.

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