NOTAS:

(1) Traducimos “noachide” por “noaquida”.
(2) La ley noáquida es aquella que Dios dio a Noé después del Diluvio. El plan en cuestión, revelado por Elías Benamozegh en su obra Israel y la humanidad (1884), se expondrá en este artículo. Citemos aquí tan sólo cuanto Jacob Kaplan, gran rabino de París, declaraba al respecto en 1966: “Según nuestra doctrina, la religión judía no es la única que asegura la salvación. Se pueden salvar quienes no siendo judíos, creen en un Dios supremo y observan una regla moral, obedeciendo las leyes que el Creador ha prescripto a Noé (...) Por eso los rabinos enseñan que los justos de todas las naciones tienen derecho a la salvación eterna. Al margen de las leyes noáquidas, las reglas de la Torá y la ley de Moisés sólo cuentan para los judíos, porque tienen su razón de ser en el divino proyecto de formar un pueblo destinado a cumplir una acción religiosa en el mundo. La esperanza de Israel no es, pues, la conversión del género humano al judaísmo, sino al monoteísmo. En cuanto a las religiones bíblicas, según declaran dos de nuestros más grandes teólogos, son confesiones cuyo cometido es preparar junto a Israel la llegada de la era mesiánica anunciada por los profetas. Por eso desemos ardientemente trabajar conjuntamente en la realización de este ideal esencialmente bíblico (...) De esta suerte, podremos acelerar la era mesiánica, que será la era del amor, la justicia, la paz” (Jacobo Kaplan, Diálogo con el padre Daniélou S.J. el 1 de febrero de 1966 en el teatro de los embajadores en París, París, 1966).
(3) Premio que recompensa la personalidad que trabajó más eficazmente durante el año en pro del acercamiento entre cristianos y judíos.
(4) Ver la declaración íntegra en Nouvelle Revue Théologique, t. 120, nº 4, octubre/noviembre de 1998, p. 529-543. El cardenal abre su discurso exlamando: “¡Cuán conmovido estoy al ser recibido en esta célebre y venerable sinagoga de Nueva York, centenaria ya!!!” El cardenal acaba de publicar una síntesis de su pensamiento, especie de judeocristianismo sincretista en una obra titulada La Promesa, edit. Parole & Silence, 2002. Claude Viguée juzga así la obra del cardenal: “Jean-Marie Lustiger pone de manifiesto que no se puede - so pena de destruir el núcleo mismo del cristianismo - rechazar la elección de Israel. Esa es la clave de su libro. Para escribir estas líneas, desde la situación social y espiritual donde se encuentra, se precisa tener mucho valor. Hay cristianos que no le perdonarán fácilmente haber recordado que sin la elección de Israel no es concebible la elección cristiana (…) Adviértase que si hubiese escrito lo mismo en tiempo de la Inquisición…¡de seguro estaría en la hoguera!” France catholique, nº 2857, noviembre de 2002, p. 10.
(5) Ibidem, p. 532.
(6) Esta precisión no aparece en el texto original.
(7) En su último libro, el cardenal Lustiger distingue dos iglesias, la de Jerusalén, “iglesia que es, dentro de la Iglesia Católica, la continuidad de la promesa hecha a Israel (…) y que no ha perdurado, a más tardar, hasta el siglo VI, destruida bajo la presión de Bizancio. Esta es una de las pérdidas más importantes de la conciencia de los cristianos. La memoria de la gracia (de la elección, n.d.t.) que se había concedido fue virtualmente rechazada, no digo por la Iglesia en cuando esposa de Cristo, sino por los cristianos (p. 17)” y por los pagano-cristianos, a contar desde el siglo VI hasta el Vaticano II: "el pecado en que incurrieron los pagano-cristianos, tanto los clérigos como los príncipes o el pueblo, fue apoderarse de Cristo para desfigurarlo, y hacer de esta desfiguración su dios (...) Su ignorancia sobre Israel es prueba de su ignorancia sobre Cristo, a quien dicen servir” (La Promesa, edit. Parole et Silence, 2002, p. 81). ¿Es todavía católico el cardenal Lustiger?
(8) Ibidem, p. 535.
(9) Leyendo estas líneas, parecería que el cardenal Lustiger condena los beneficios del edicto de Milán del año 313. Más aún, Constantino habría rechazado “los tiempos de la redención” por el apartamiento de los judíos. ¡Curiosa lectura de la historia de la Iglesia!
(10) Para el cardenal de París, la sustitución del pueblo de la antigua Alianza por el pueblo cristiano sería simplemente ¡un mito...! “En vuestro libro La Promesa rechazáis la teología de la sustitución, lo cual me place ", rabino Josy Eisenberg a J.M. Lustiger, Le Nouvel Observateur, nº 1988, del 12-18 de diciembre, 2002, p. 116.
(11) El cardenal reenvía a La Franquerie, Ascendances davidiques des Rois de France, Villegenon, 1984.
(12) Lustiger asume aquí una expresión cara a Jules Isaac.
(13) Ver Patrick Petit-Ohayon, La Mission d´Israel, un peuple de prêtres, París, edit. Biblieurope & F. S. J. U., 2002.
(14) París, 28-29 de enero, 2002. La intervención se titula: "De Jules Isaac a Juan Pablo II: desafíos para el futuro." Ver el texto en La Promesa, p. 185-188 o en Rencontres européennes entre juifs et catholiques organisée par le Congrès Juif Européen, 28-29 de enero, 2002, edit. Parole et Silence, 2002.
(15) Bruselas, 22-23 de abril, 2002. “Judíos y cristianos. ¿Qué deben esperar de su encuentro?” Intervención publicada en La Promesa, p. 189-202. Ver el párrafo que sabe a herejía intitulado: “La libertad religiosa, clave de la democracia.”
(16) Washington, 8 de mayo, 2002. “¿Qué significa el encuentro de judíos y cristianos en marco del choque de las culturas?”. Ver La Promesa, p. 203-218.
(17) Lustiger cree en Jesucristo como Mesías, pero es un Mesías judío. Hay que releer la muy oportuna obra Dios, ¿es antisemita? Infiltración judaica en la Iglesia conciliar de Hubert Le Caron, edit. Fideliter, 1987. El autor estudia la "tentativa de judaización de la Iglesia romana” y las puntualizaciones del cardenal hechas a France-Soir, del 3 de febrero, 1981: “Yo soy judío. Para mi, las dos religiones son una sola; no traicioné la de mis antepasados” p. 83-115. Sin embargo, no todos los judíos adhieren a este judeocristianismo. Ver el artículo “No, Señor Cardenal” del rabino Josy Eisemberg en Le Nouvel Observateur, nº 1988, p. 116. Los silencios del cardenal sobre la Virgen María son elocuentes. Los padres Lemann, verdaderamente convertidos, predicaron magníficamente a María Corredentora.
(18) Los judíos infieles se convirtieron en instrumentos de Satanás en su lucha contra la Iglesia y contra la Madre de Dios. En el Evangelio según San Juan, c. 8 v. 24 y 41-44 se lee que Jesús dijo a los judíos: "Si no creéis que soy el Mesías, moriréis en vuestro pecado (…) Si fueseis hijos de Abraham, haríais las obras de Abraham. Pero hacéis las obras de vuestro padre. Los judíos le dijeron: No somos hijos de fornicación; tenemos un solo Padre, que es Dios. Jesús les dijo: si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais, ya que he salido de Dios y vengo de Él (...) El padre del cual vosotros habéis salido es el diablo y queréis cumplir los deseos de vuestro padre”.
(19) Ver en particular la pequeña obra de Teodoro Ratisbona, El problema judío, París, edit. Dentu, 1856, 31 p. Disponible en internet en www.gallica.bnf.fr
(20) Josué Jehouda, El Antisemitismo, Espejo del Mundo, prefaciado por Jacques Soustelle, Ginebra, ed. Synthésis, 1958 283 p. Jehouda aspira a ser el continuador de Elías Benamozegh, rabino de Livorno. Sus otras obras son de máximo interés: La Tierra Prometida, París, Rieder, 1925,122 p.; Las Cinco Etapas del Judaísmo Emancipado, Ginebra, edit.. Synthesis, 1946, 132 p. (Extracto de la revista judía de Ginebra, 1936-1937); La Vocación de Israel, París, Zeluck, 1947, 240 p.; El Monoteísmo, doctrina de la unidad, Ginebra, edit. Synthesis, 1952, 175 p., Instituto para el estudio del monoteismo. Cahiers (I.E.M.), vol. 1, marzo de 1952; Sionismo y mesianismo, Ginebra, Synthesis 1954, 318 p. Cahiers (I.E.M.) vol. 2, octubre de 1954; Israel y la Cristiandad. La Lección de la Historia, Ginebra, Synthesis, 1956, 263 p.; Israel y el Mundo (síntesis del pensamiento judío), París, edit. científico, s. d.; El Marxismo frente al Monoteísmo y al Cristianismo, Ginebra, Synthesis, 1962, 71 p. José Jehouda también prologó la obra de Élías Benamozegh, Moral Judía y Moral Cristiana, edición revisada y corregida, Baconnière, 1946.
(21) Josué Jehouda, El Antisemitismo, Espejo del Mundo, p. 161-162. Citado en el folleto de Léon de Poncins, “El Problema judío ante el Concilio", p. 27. Este panfleto se distribuyó a todos los padres conciliares en 1965 antes de la cuarta sesión. Ver más adelante las circunstancias históricas de la difusión.
(22) La revista Unidad de los Cristianos, nº 109, publica la fotografía de todos los participantes.
(23) Ver Recuerdos de la Conferencia de Seelisberg y del padre Journet por el rabino A. Zafran, y La Carta de Seelisberg y la participación del cardenal Journet por Mons P. Mamie, en el Coloquio de la Universidad de Friburgo, 16-20 de marzo, 1998, sobre el tema: “Judaísmo, Antijudaísmo y Cristianismo ", San Mauricio, edit. San Agustín, 2000, p. 13-35. El padre Journet fue invitado a la conferencia dada por el R.P. de Menasce O.P., egipcio, judío convertido. En cuanto a Jacques Maritain, lo fue por el pastor de Ginebra Pierre Visseur.
(24) El texto íntegro fue publicado por la revista Nova y Vetera 1946-1947, p. 312-317. Se titulaba: “Contra el Antisemitismo”. Allí se lee: “Los cristianos comprenderán también que necesitan revisar diligentemente y purificar su propia lengua, pues una rutina no siempre inocente, pero en todo caso particularmente despreocupada por el rigor y la exactitud, filtró expresiones absurdas como la de raza deicida, o un modo más bien racista que cristiano de relatar la historia de la Pasión, que invita a los niños cristianos al odio de sus condiscipulos judíos (…)
(25) André Kaspi, Jules Isaac, historiador, protagonista del acercamiento judeocristiano, París, Plon, 2002, p. 215.
(26) Ibidem, p. 216.
(27) Ibidem, p. 232.
(28) La famosa inspiración de Juan XXIII en San Pablo Extramuros sigue siendo un enigma. Sería interesante saber si Jules Isaac o las organizaciones judías desempeñaron algún papel en la decisión que tomó. Se sabe que en 1923 los cardenales desaconsejaron a Pío XI una convocatoria semejante. El cardenal Billot había incluso predicho al Sumo Pontífice: ¿Acaso no debemos temer que el Concilio sea "maniobrado" por los peores enemigos de la Iglesia, los modernistas, que como los informes muestran con evidencia, se prepararan para aprovecharse de los Estados Generales de la Iglesia (es decir, un Concilio–n.d.t) y hacer una revolución, un nuevo 1789? Citado por Mons Tissier de Mallerais en Marcel Lefebvre, Clovis 2002, p. 289.
(29) Edit. Du Cedre, París, 1982.
(30) Lo difundían los diarios egipcios. Ver la obra de Bea La Iglesia y los Judíos, Cerf, 1967, y el artículo del cardenal J. Willebrands “Contribución del cardenal Bea al movimiento ecuménico, a la libertad religiosa y a la instauración de nuevas relaciones con el pueblo judío”, D.C. 79.(1982), p. 199-207.
(31) Ver el artículo "Cómo los judíos cambiaron el pensamiento católico" de Joseph Roddy en la revista Look del 25 de enero, 1966, artículo traducido y publicado íntegramente en Le Sel de la Terre, nº 34, otoño 2000, p. 196-215. Estas líneas remiten a ese artículo.
(32) Mucho se podría escribir sobre los años de preparación del Concilio (hombres, relaciones, redes, proyectos, publicaciones, planes, amistades, enemistades…)
(33) Léon de Poncins, El judaísmo y el Vaticano. Tentativa de Subversión Espiritual, edit. Saint Rémi, 2001, p. 204. El parecido que se encuentra con las reflexiones vertidas en la declaración del episcopado norteamericano sobre los judíos, del 13 de agosto de 2002, es algo espantoso: "¿Deberían los cristianos invitar a los judíos a bautizarse? Es una cuestión compleja, no sólo en términos de la autodefinición teológica cristiana, sino también en razón de la historia de los bautismos forzados de judíos por parte de los cristianos. En un estudio notable y siempre vigente presentado en el sexto encuentro del Comité de Enlace Internacional católico-judío en Venecia hace veinticinco años, el profesor Tommaso Federici examinaba las implicancias misiológicas de Nostra Ætate sobre bases históricas y teológicas, argumentando que en la Iglesia no debería haber ninguna organización, del tipo que fuese, dedicada a la conversión de los judíos." Reflexiones sobre la Alianza y la Misión, documento publicado por el Comité del Episcopado Norteamericano para los asuntos ecuménicos e interreligiosos, junto al Consejo Nacional de Sinagogas, donde se afirma que la conversión de los judíos es un objetivo inaceptable. Washington, 13 de agosto, 2002.
(34) Joseph Roddy, ibidem, p. 201.
(35) Estos dos personajes eran oficialmente conversos del judaísmo.
(36) Historia del ConcilioVaticano II, obra dirigida por G. Alberigo, París, Cerf/ Peeters, 1997, t. 1., p. 440-441.
(37) Joseph Roddy escribe: "Bea no quería que la Santa Sede o la Liga Árabe supieran que se encontraba ahí para escuchar las preguntas sobres las cuales los judíos aguardaban una respuesta ", ibidem. p. 202.
(38) "Los capítulos IV y V, concernientes a los judíos y a la libertad religiosa, provocarán los debates más tempestuosos entre renovadores y tradicionalistas. Lo que está en juego no es ni más ni menos que la renuncia, por parte de la Iglesia, al monopolio de la única verdad." Henri Tincq, L´Étoile et la Croix. Jean-Paul II-Israël-L´explication, París, J.C. Lattèse, 1993, p. 30. Los patriarcas orientales defenderán valerosamente la teología de la Iglesia. Entre ellos hay que citar al cardenal Tappouni, patriarca sirio de Antioquía, a Maximos IV, patriarca melquita de Damasco, a patriarca copto Esteban I Sidarous y a patriarca latino de Jerusalén.
(39) Y también Los hebreos y el Concilio, obra de un cierto Bernardus. V. René Laurentin, La Iglesia y los Judíos en el Vaticano II, Casterman, 1967.
(40) El deicidio a la luz del Concilioes todo un tema para estudio. En efecto, se produjeron debates de los más vivos y apasionantes. Por ejemplo, Bea afirma que "si bien es cierto que el Sanedrín de Jerusalém representaba al pueblo judío, ¿habrá comprendido plenamente la divinidad de Cristo? Si la respuesta es negativa, entonces no hubo deicidio formal". Por su parte, el arzobispo de Palermo, cardenal Ruffini, tomará la palabra para exclamar: "No se puede decir que los judíos son deicidas por la sencilla razón de que no se puede matar Dios." Ver Henri Tincq, ibid, p. 36 y R. Braun, "¿Es deicida el pueblo judío?", artículo publicado en la revista Encuentros de Cristianos y Judíos, nº 10, suplemento, 1975, p. 54 a 71. El tema sigue siendo de extrema actualidad por la polémica levantada alrededor de la película de Mel Gibson The Passion, cuya estreno se prevé para Pascua de 2004.
(41) Estos encuentros mantenidos oficialmente en secreto causaban inquietud entre buenos obispos. Roddy revela que "fue esta suerte de reuniones cumbres hechas bajo cuerda,g lo que condujo a los conservadores a afirmar que los judíos norteamericanos formaban el nuevo poder que actuaba a espaldas la Iglesia", ibid. p. 206.
(42) Sobre el esquema preparatorio, comenta Henri Fesquet: "Noventa y nueve Padres votaron negativamente, mil seiscientos cincuenta por la afirmativa y doscientos cuarenta y dos afirmativo con reservas. Los obispos orientales intervinieron en bloque declarando su oposición de principio a toda declaración sobre los judíos por parte del Concilio. Con todo, el escrutinio final recién tendrá lugar al fin de la sesión IV en 1965 ", Le Monde, 27 de noviembre, 1964.
(43) Léon de Poncins, El Problema Judío frente al Concilio, p. 7.
(44) Mons. Luigi Carli, fiel amigo de Mons. Lefebvre en el Cœtus internationalis Patrum, publicó en su boletín diocesano de febrero, 1965, que "los judíos de la época de Cristo y sus descendientes hasta el día de hoy son colectivamente culpables de la muerte de Cristo."
(45) André Chouraqui, La Reconnaissance. Le Saint-Siège, les juifs et Israël, París, Robert Laffont, 1992, p. 200.
(46) En cursiva en el texto.
(47) Coloquio de la universidad de Friburgo, 16-20 de marzo, 1998, sobre el tema: Judaísmo, Antijudaismo y Cristianismo, Saint Maurice, edit. S. Agustin, 2000, ibid, p. 129.
(48) Creador del sitio: www.chrétiens-et-juifs.org.
(49) El diálogo con la Iglesia,¿es bueno para los judíos?, Bruselas, sept., 1997.
(50) Paul Giniewki, Antijudaísmo cristiano. Un cambio, París, Salvator, 1993, p. 506. La lectura de esta obra se impone a todo el que quiera comprender los acontecimientos a la luz de la lucha entre la Iglesia y la sinagoga.
(51) En una intervención ante el Congreso Judío Europeo celebrado en París, 2002, el cardenal Lustiger supo resumir admirablemente la historia de las relaciones judeocristianas entre 1945 y 1965: "Los signatarios de Seelisberg se tomaron su tiempo, Jules Isaac golpeó a la puerta y el ConcilioVaticano II la abrió a través de la declaración Nostra Aetate. " Difícilmente se podría sintetizar mejor. La Promesa, ibid, p. 187.
(52) Cardenal Lustiger, ibid., p. 187.
(53) La expresión pertenece a Lustiger, en un discurso pronunciado en la sinagoga de Nueva York: "La Iglesia condensó esta toma de conciencia en la declaración Nostra Aetate del ConcilioVaticano II, y desde hace treinta años, dio lugar a numerosas tomas de posición, particularmente bajo impulso del papa Juan Pablo II. Pero esta nueva comprensión aún debe transformar a fondo los prejuicios, las ideas de tantos pueblos pertenecientes al espacio cristiano, cuyo corazón todavía no está purificado por el Espíritu del Mesías”, ibid. ¿Qué es este “Espíritu del Mesías”?
(54) F. Lovsky, El reino dividido: judíos y cristianos. Ed. San Pablo, 1987.
(55) Las revistas Istina y Sens reprodujeron ampliamente los debates y los nuevos datos teológicos. Ver, entre otros, Ensayo de programa para una teología después de Auschwitz, de Franz Mussner, Istina, nº 36,.1991, p. 346-351.
(56) Ver "Católicos y judíos: una nueva visión. Notas de la comisión vaticana para las relaciones con el judaísmo", DC 82 (1985), p. 733-738. Ver también: "Discurso de Juan Pablo II a los delegados de las conferencias episcopales para las relaciones con el judaísmo”, CD 1827 (4 de abril, 1982), p. 339-340.
(57) Ver el sitio del Servicio de Informes de Documentación Judía y Cristiana. La portada presenta el sitio así: “¿Qué es el S.I.D.I.C.? Un organismo católico animado por las hermanas de Notre-Dame de Sión. ¿Su objetivo? Trasladar a la vida de los cristianos las directivas del ConcilioVaticano II sobre las relaciones de la Iglesia y el pueblo judío. ¿A quiénes se dirige? A todo cristiano deseoso de profundizar su fe hasta sus raíces judías, de luchar contra el antisemitismo, de conocer y reconocer a su hermano judío.” ¿Dónde está el espíritu católico de los hermanos Ratisbona, que querían garar a los judíos para Cristo redentor?
(58) Reflexiones sobre la Alianza y la Misión, documento publicado por la Comisión del Episcopado Norteamericano para Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos y el Consejo Nacional de Sinagogas, afirmando que la conversión de los judíos constituye un objetivo inaceptable, Washington, 13 de agosto, 2002.
(59) Paul Giniewski, Antijudaísmo Cristiano. Un cambio, París, Salvator, 1993, p. 391. Las citas que siguen se extraen de esta obra.
(60) R. Padre Jean Dujardin, intervención durante un "Encuentro de jóvenes”, marzo, 1998, revista Sens, nº 12, p. 533.
(61) Alain Marchandour, intervención en el coloquio Juicio a Jesús, ¿juicio a los judíos?, noviembre, 1996, Cerf, 1998, p. 11.
(62) Charles Perrot, “La situación religiosa de Israel según Pablo”, en Juicio a Jesús, ¿juicio a los judíos”, ibid., p. 134-136.
(63) Le Nouvel Observateur, 22-28 de febrero, 1998, p. 110.
(64) La relación de estas jornadas se encuentra en el sitio de las Hermanas de Notre-Dame de Sión. Los segundos encuentros europeos entre judíos y católicos tuvieron lugar en París, el 11 y 12 de marzo de 2003.
(65) DC 1985, 733-738.
(66) Discurso de Juan Pablo II a la sinagoga de Roma, en Judíos y Cristianos, París, Cerf, 1986, p. 54-55. Ver DC 1986, 433-439. El grave problema reside en el aprecio manifestado a judíos infieles, que no han reconocido a Jesucristo como Mesías, ni a la Iglesia Católica como única arca de salvación.
(67) Declaración de los Sabios Judíos Norteamericanos, septiembre, 2000. Ver el sitio www.chrétiens-et-juifs.org. André Paul, biblista y teólogo, parece rechazar el "sionismo” del cardenal Lustiger (La Promesa): "Al galope de patéticas exégesis, donde se da rienda suelta a un lenguaje estereotipado a la manera de una gnosis judeocristiana, se suceden invitaciones –¡cuán encomiables!- al “conocimiento recíproco” (p. 189) de judíos y cristianos, pero es para afirmar, sin rodeos esta vez, que el sionismo político establecido en 1948 es algo “necesario” (p. 182), más aún, que es un don de Dios.” L´Express, nº 2683, 5-11 de diciembre, 2002, p. 96. Para los judíos, su presencia en la Tierra Santa reviste obviamente un carácter teológico. Por lo que hace a la reconstrucción del Templo, el proyecto avanza bien.
(68) Paul Giniewski, Antijudaísmo Cristiano. Un cambio, ibid.
(69) París, edit. Biblieurope & F.S.J.U., 2002. Si el pueblo judío es un pueblo de “sacerdotes", ¿qué sucede con el sacerdote católico, alter Christus, en esta nueva teología? ¿No debe desaparecer? ¿Deberá cambiar su naturaleza? Sabemos que Satanás siempre aborreció el Santo Sacrificio de la Misa y que por todos los medios pretende erradicar el sacerdocio y el Sacrificio de la Nueva Alianza. En 1988 sufrió una derrota: Mons. Lefebvre salvó el episcopado y el sacerdocio por la consagración de verdaderos obispos católicos, los únicos que pueden ordenar verdaderos sacerdotes católicos. El sacrificio redentor podrá perpetuarse y seguir salvando las almas.
(70) Ver lo que André Chouraqui pedía ocho años antes (1992) en un capítulo titulado “Por un gran perdón universal”: “Algunos cristianos desearían que la Iglesia Católica organizara una ceremonia solemne de expiación y un pedido de perdón por los crímenes, injurias y daños causados por los cristianos directa o indirectamente a los judíos”, ibid, p. 214. Ver también Frère Johanan, Judíos y Cristianos, de ayer al mañana, Cerf, 1990, p. 56: "Por desgracia, el balance general de la actitud de los cristianos frente a judíos a lo largo de la historia es tremendo. La Iglesia Católica tiene el deber grave y urgente de expresar pública y oficialmente su profundo pesar por todo el mal cuya causa principal radica en la enseñanza cristiana.” Chouraqui revela: “Este pedido de perdón fue sugerido desde 1945 por voces autorizadas, en particular, por Jacques Maritain, Paul Claudel y más recientemente, el cardenal Etchegaray”, ibid p. 214.
(71) Cfr. estudio de Michel Feretti, La Iglesia y la Inquisición, edit. Saint-Rémi, 2001. Los mitos y leyendas negras sobre la Inquisición ya no tienen curso entre los historiadores. De Bennassar a Testas, la universidad ha producido trabajos serios sobre el tema. Pero esta verdad histórica dista mucho de ser conocida o admitida por el mundo mediático (incluidos los manuales escolares). De ahí la utilidad de la obra Michel Feretti, que ofrece una síntesis clara y bien informada. Feretti restablece verdades mal conocidas y rompe con ciertos "mitos" (Yves Chiron, Présent, 29 de diciembre, 2001).
(72) La fota figura en la cubierta de muchas obras, también en las del cardenal Lustiger. Los autores y los editores comprendieron todo el simbolismo de este gesto.
(73) Para los que quieren profundizar, v. Abraham Livni, El regreso de Israel y la Esperanza del Mundo, ed. de la Rocque, colección Hatsour, 1984. Paul Giniewski, Los Cómplices de Dios. Definición y Misión de Israel, Neuchàtel, edit Baconnière, 1963.
(74) “El mundo no funciona bien sino cuando es noáquida”, Gérar Haddad durante una emisión de Judaïca, 21 de septiembre, 1996.
(75) Página cuarta de un estudio publicado en internet titulado: Le Noachisme et les Sectes Ocultes. Estudios biblio-coránicos en www.le-carrefour-de-lislam.com No consta el nombre del autor. Ver también: Actas del Coloquio Internacional celebrado el 10-11 de septiembre, 2000, en Livorno bajo el alto patrocinio del Presidente de la República italiana con motivo del centenario de la muerte de Elías Benamozegh. Coloquio presentado por Alessandro Guetta.
(76) Ver Elías Benamozegh, Israël et l´Humanité, París, Albin Michel, 1961. Lamentablemente, la edición está expurgada. Un sitio creado recientemente sobre Benamozegh y su obra –http://www.benamozegh.info/Benamozegh.html- permite acceder gratuitamente a la obra integral de Israel et l´Humanité, reimpreso en 1914. El prólogo de Hyacinthe Loyson es ilustrativo.
(77) Gérard Haddad, “Aimé Pallière y la verdadera religión" en Histoire, nº 3, noviembre, 1979.
(78) Para muchos autores judíos, San Pablo es un gran traidor porque rechazó los judaizantes para inventar el cristianismo, llamado con desprecio paulinismo. Ver Shmuel Trigano, L´E(xc)lu entre Juifs et Chrétiens, París, Denoël, 2003, c. 4, par. 2: El paulinismo, obstáculo para el diálogo judeocristiano (p. 157).
(79) El noaquismo no parece estar reservado sólo "al espacio cristiano”. Los musulmanes siguen con interés este cambio de la religión católica. Se puede leer el estudio que redactaron titulado El Noaquismo y las Sectas Ocultas, ibid.
(80) “La dirección tomada por el diálogo judeocristiano es irreversible. Se inscribe en el movimiento de una humanidad que se unifica, aunque sea al precio de rupturas.” Lustiger, Nouvelle Revue Thélogique, ibid p. 542.
(81) L´Arche, mensual del judaísmo francés, nº 538, diciembre 2002, p. 107.
(82) Hans Küng podría figurar en la lista. Ver su muy importante libro Judaísmo, París, Seuil, 1995. Otro tando Theilhard de Chardin. Consultar la obra del Padre Julio Meinvielle, De la Cábala al Progresismo (traducción francesa de 1998). (Nota del autor del artículo.)
(83) “B´nai B´rith: asociación fraterna judía fundada en los Estados Unidos en 1843. B´nai B´rith significa en hebreo hijos de la alianza. El objetivo de esta agrupación se orienta a mantener la tradicion y la cultura judías, y luchar contra el antisemitismo (...) Los miembros reciben el apelativo de “hermanos”, reciben una iniciación y se reúnen en logias (...)” (Dictionnaire Universel de la maçonnerie, Evry, Presses Universitaires de France, 1987.)
(84) Bastardilla por Le Sel de la Terre.
(85) Bastardilla por Le Sel de la Terre.
(86) Bastardilla por Le Sel de la Terre.
(87) Este es el único pasaje que Mons. Doré puede citar para intentar colocar en contradicción la enseñanza tradicional de la Iglesia con la Biblia. Se guarda muy bien de suministrar la cita precisa (Romanos 11, 29). ¿Acaso teme que la lectura del contexto permita a los lectores darse cuenta que él la toma en un sentido totalmente contrario? En efecto, tres versículos más arriba San Pablo acaba de decir que “el endurecimiento ha venido sobre una parte de Israel hasta que la plenitud de los gentiles haya entrado.” La iglesia conciliar es campeona en el arte de trabucar las santas Escrituras (NDLR –Le Sel de la Terre)
(88) La nueva teología ho habla jamás de la “antigua Alianza”. Ha sustituído esta expresión tradicional por aquella otra de “primera Alianza.” El cambio no es inocente, pues de trata precisamente de hacer creer que la alianza del Sinaí no ha sido reemplazada por la del Gólgota (NDLR-Le Sel de la Terre.)
(89) Caín, el primogénito, en quien los Padres de la Iglesia siempre vieron una imagen de la sinagoga, se transforma para Mons. Doré en figura del pueblo cristiano que persigue a los judíos. Todo el esfuerzo teológico del arzobispo de Estrasburgo parece apuntar a invertir radicalmente la enseñanza tradicional (NDLR-Le Sel de la Terre.)
(90) Noticia difundida por la agencia Zenit (ZS04011605) en lengua española.
(91) Recuérdese que los VII Mandamientos de Noé (noaquismo) es el mínimo común denominador de las tres religiones monoteístas...
(92) Agencia Zenit (ZS04011604) en lengua española.
(93) Relación de la noticia difundida por la agencia Zenit (ZS04011901) en lengua española, con agregados, en tipografía diferente, de lo que apareció al respecto en lengua francesa (Z 04011603) y omitidos en aquélla.

(94) Zenit ZS04012709.