NOTAS:
(1)
Traducimos “noachide” por “noaquida”.
(2) La ley noáquida
es aquella que Dios dio a Noé después del Diluvio. El
plan en cuestión, revelado por Elías Benamozegh en su
obra Israel y la humanidad (1884), se expondrá en este artículo.
Citemos aquí tan sólo cuanto Jacob Kaplan, gran rabino
de París, declaraba al respecto en 1966: “Según
nuestra doctrina, la religión judía no es la única
que asegura la salvación. Se pueden salvar quienes no siendo
judíos, creen en un Dios supremo y observan una regla moral,
obedeciendo las leyes que el Creador ha prescripto a Noé (...)
Por eso los rabinos enseñan que los justos de todas las naciones
tienen derecho a la salvación eterna. Al margen de las leyes
noáquidas, las reglas de la Torá y la ley de Moisés
sólo cuentan para los judíos, porque tienen su razón
de ser en el divino proyecto de formar un pueblo destinado a cumplir
una acción religiosa en el mundo. La esperanza de Israel no
es, pues, la conversión del género humano al judaísmo,
sino al monoteísmo. En cuanto a las religiones bíblicas,
según declaran dos de nuestros más grandes teólogos,
son confesiones cuyo cometido es preparar junto a Israel la llegada
de la era mesiánica anunciada por los profetas. Por eso desemos
ardientemente trabajar conjuntamente en la realización de este
ideal esencialmente bíblico (...) De esta suerte, podremos
acelerar la era mesiánica, que será la era del amor,
la justicia, la paz” (Jacobo Kaplan, Diálogo con el padre
Daniélou S.J. el 1 de febrero de 1966 en el teatro de los embajadores
en París, París, 1966).
(3) Premio que recompensa
la personalidad que trabajó más eficazmente durante
el año en pro del acercamiento entre cristianos y judíos.
(4) Ver la declaración
íntegra en Nouvelle Revue Théologique, t. 120, nº
4, octubre/noviembre de 1998, p. 529-543. El cardenal abre su discurso
exlamando: “¡Cuán conmovido estoy al ser recibido
en esta célebre y venerable sinagoga de Nueva York, centenaria
ya!!!” El cardenal acaba de publicar una síntesis de
su pensamiento, especie de judeocristianismo sincretista en una obra
titulada La Promesa, edit. Parole & Silence, 2002. Claude Viguée
juzga así la obra del cardenal: “Jean-Marie Lustiger
pone de manifiesto que no se puede - so pena de destruir el núcleo
mismo del cristianismo - rechazar la elección de Israel. Esa
es la clave de su libro. Para escribir estas líneas, desde
la situación social y espiritual donde se encuentra, se precisa
tener mucho valor. Hay cristianos que no le perdonarán fácilmente
haber recordado que sin la elección de Israel no es concebible
la elección cristiana (…) Adviértase que si hubiese
escrito lo mismo en tiempo de la Inquisición…¡de
seguro estaría en la hoguera!” France catholique, nº
2857, noviembre de 2002, p. 10.
(5) Ibidem, p. 532.
(6) Esta precisión
no aparece en el texto original.
(7) En su último
libro, el cardenal Lustiger distingue dos iglesias, la de Jerusalén,
“iglesia que es, dentro de la Iglesia Católica, la continuidad
de la promesa hecha a Israel (…) y que no ha perdurado, a más
tardar, hasta el siglo VI, destruida bajo la presión de Bizancio.
Esta es una de las pérdidas más importantes de la conciencia
de los cristianos. La memoria de la gracia (de la elección,
n.d.t.) que se había concedido fue virtualmente rechazada,
no digo por la Iglesia en cuando esposa de Cristo, sino por los cristianos
(p. 17)” y por los pagano-cristianos, a contar desde el siglo
VI hasta el Vaticano II: "el pecado en que incurrieron los pagano-cristianos,
tanto los clérigos como los príncipes o el pueblo, fue
apoderarse de Cristo para desfigurarlo, y hacer de esta desfiguración
su dios (...) Su ignorancia sobre Israel es prueba de su ignorancia
sobre Cristo, a quien dicen servir” (La Promesa, edit. Parole
et Silence, 2002, p. 81). ¿Es todavía católico
el cardenal Lustiger?
(8) Ibidem, p. 535.
(9) Leyendo estas líneas,
parecería que el cardenal Lustiger condena los beneficios del
edicto de Milán del año 313. Más aún,
Constantino habría rechazado “los tiempos de la redención”
por el apartamiento de los judíos. ¡Curiosa lectura de
la historia de la Iglesia!
(10) Para el cardenal
de París, la sustitución del pueblo de la antigua Alianza
por el pueblo cristiano sería simplemente ¡un mito...!
“En vuestro libro La Promesa rechazáis la teología
de la sustitución, lo cual me place ", rabino Josy Eisenberg
a J.M. Lustiger, Le Nouvel Observateur, nº 1988, del
12-18 de diciembre, 2002, p. 116.
(11) El cardenal reenvía
a La Franquerie, Ascendances davidiques des Rois de France, Villegenon,
1984.
(12) Lustiger asume
aquí una expresión cara a Jules Isaac.
(13) Ver Patrick Petit-Ohayon,
La Mission d´Israel, un peuple de prêtres, París,
edit. Biblieurope & F. S. J. U., 2002.
(14) París, 28-29
de enero, 2002. La intervención se titula: "De Jules Isaac
a Juan Pablo II: desafíos para el futuro." Ver el texto
en La Promesa, p. 185-188 o en Rencontres européennes entre
juifs et catholiques organisée par le Congrès Juif Européen,
28-29 de enero, 2002, edit. Parole et Silence, 2002.
(15) Bruselas, 22-23
de abril, 2002. “Judíos y cristianos. ¿Qué
deben esperar de su encuentro?” Intervención publicada
en La Promesa, p. 189-202. Ver el párrafo que sabe a herejía
intitulado: “La libertad religiosa, clave de la democracia.”
(16) Washington, 8 de
mayo, 2002. “¿Qué significa el encuentro de judíos
y cristianos en marco del choque de las culturas?”. Ver La Promesa,
p. 203-218.
(17) Lustiger cree en
Jesucristo como Mesías, pero es un Mesías judío.
Hay que releer la muy oportuna obra Dios, ¿es
antisemita? Infiltración judaica en la Iglesia conciliar
de Hubert Le Caron, edit. Fideliter, 1987. El autor estudia la "tentativa
de judaización de la Iglesia romana” y las puntualizaciones
del cardenal hechas a France-Soir, del 3 de febrero, 1981:
“Yo soy judío. Para mi, las dos religiones son una sola;
no traicioné la de mis antepasados” p. 83-115. Sin embargo,
no todos los judíos adhieren a este judeocristianismo. Ver
el artículo “No, Señor Cardenal” del rabino
Josy Eisemberg en Le Nouvel Observateur, nº 1988, p.
116. Los silencios del cardenal sobre la Virgen María son elocuentes.
Los padres Lemann, verdaderamente convertidos, predicaron magníficamente
a María Corredentora.
(18) Los judíos
infieles se convirtieron en instrumentos de Satanás en su lucha
contra la Iglesia y contra la Madre de Dios. En el Evangelio según
San Juan, c. 8 v. 24 y 41-44 se lee que Jesús dijo a los judíos:
"Si no creéis que soy el Mesías, moriréis
en vuestro pecado (…) Si fueseis hijos de Abraham, haríais
las obras de Abraham. Pero hacéis las obras de vuestro padre.
Los judíos le dijeron: No somos hijos de fornicación;
tenemos un solo Padre, que es Dios. Jesús les dijo: si Dios
fuera vuestro Padre, me amaríais, ya que he salido de Dios
y vengo de Él (...) El padre del cual vosotros habéis
salido es el diablo y queréis cumplir los deseos de vuestro
padre”.
(19) Ver en particular
la pequeña obra de Teodoro Ratisbona, El problema judío,
París, edit. Dentu, 1856, 31 p. Disponible en internet en www.gallica.bnf.fr
(20) Josué Jehouda,
El Antisemitismo, Espejo del Mundo, prefaciado por Jacques
Soustelle, Ginebra, ed. Synthésis, 1958 283 p. Jehouda aspira
a ser el continuador de Elías Benamozegh, rabino de Livorno.
Sus otras obras son de máximo interés: La Tierra
Prometida, París, Rieder, 1925,122 p.; Las Cinco Etapas
del Judaísmo Emancipado, Ginebra, edit.. Synthesis, 1946,
132 p. (Extracto de la revista judía de Ginebra, 1936-1937);
La Vocación de Israel, París, Zeluck, 1947,
240 p.; El Monoteísmo, doctrina de la unidad, Ginebra,
edit. Synthesis, 1952, 175 p., Instituto para el estudio del monoteismo.
Cahiers (I.E.M.), vol. 1, marzo de 1952; Sionismo y mesianismo,
Ginebra, Synthesis 1954, 318 p. Cahiers (I.E.M.) vol. 2, octubre de
1954; Israel y la Cristiandad. La Lección de la Historia,
Ginebra, Synthesis, 1956, 263 p.; Israel y el Mundo (síntesis
del pensamiento judío), París, edit. científico,
s. d.; El Marxismo frente al Monoteísmo y al Cristianismo,
Ginebra, Synthesis, 1962, 71 p. José Jehouda también
prologó la obra de Élías Benamozegh, Moral
Judía y Moral Cristiana, edición revisada y corregida,
Baconnière, 1946.
(21) Josué Jehouda,
El Antisemitismo, Espejo del Mundo, p. 161-162. Citado en
el folleto de Léon de Poncins, “El Problema judío
ante el Concilio", p. 27. Este panfleto se distribuyó
a todos los padres conciliares en 1965 antes de la cuarta sesión.
Ver más adelante las circunstancias históricas de la
difusión.
(22) La revista Unidad
de los Cristianos, nº 109, publica la fotografía
de todos los participantes.
(23) Ver Recuerdos
de la Conferencia de Seelisberg y del padre Journet por el rabino
A. Zafran, y La Carta de Seelisberg y la participación
del cardenal Journet por Mons P. Mamie, en el Coloquio de la
Universidad de Friburgo, 16-20 de marzo, 1998, sobre el tema: “Judaísmo,
Antijudaísmo y Cristianismo ", San Mauricio, edit. San
Agustín, 2000, p. 13-35. El padre Journet fue invitado a la
conferencia dada por el R.P. de Menasce O.P., egipcio, judío
convertido. En cuanto a Jacques Maritain, lo fue por el pastor de
Ginebra Pierre Visseur.
(24) El texto íntegro
fue publicado por la revista Nova y Vetera 1946-1947, p.
312-317. Se titulaba: “Contra el Antisemitismo”. Allí
se lee: “Los cristianos comprenderán también que
necesitan revisar diligentemente y purificar su propia lengua, pues
una rutina no siempre inocente, pero en todo caso particularmente
despreocupada por el rigor y la exactitud, filtró expresiones
absurdas como la de raza deicida, o un modo más bien racista
que cristiano de relatar la historia de la Pasión, que invita
a los niños cristianos al odio de sus condiscipulos judíos
(…)
(25) André Kaspi,
Jules Isaac, historiador, protagonista del acercamiento judeocristiano,
París, Plon, 2002, p. 215.
(26) Ibidem, p. 216.
(27) Ibidem, p. 232.
(28) La famosa inspiración
de Juan XXIII en San Pablo Extramuros sigue siendo un enigma. Sería
interesante saber si Jules Isaac o las organizaciones judías
desempeñaron algún papel en la decisión que tomó.
Se sabe que en 1923 los cardenales desaconsejaron a Pío XI
una convocatoria semejante. El cardenal Billot había incluso
predicho al Sumo Pontífice: ¿Acaso no debemos temer
que el Concilio sea "maniobrado" por los peores enemigos
de la Iglesia, los modernistas, que como los informes muestran con
evidencia, se prepararan para aprovecharse de los Estados Generales
de la Iglesia (es decir, un Concilio–n.d.t) y hacer
una revolución, un nuevo 1789? Citado por Mons Tissier de Mallerais
en Marcel Lefebvre, Clovis 2002, p. 289.
(29) Edit. Du Cedre,
París, 1982.
(30) Lo difundían
los diarios egipcios. Ver la obra de Bea La Iglesia y los Judíos,
Cerf, 1967, y el artículo del cardenal J. Willebrands “Contribución
del cardenal Bea al movimiento ecuménico, a la libertad religiosa
y a la instauración de nuevas relaciones con el pueblo judío”,
D.C. 79.(1982), p. 199-207.
(31) Ver el artículo
"Cómo los judíos cambiaron el pensamiento católico"
de Joseph Roddy en la revista Look del 25 de enero, 1966, artículo
traducido y publicado íntegramente en Le Sel de la Terre,
nº 34, otoño 2000, p. 196-215. Estas líneas remiten
a ese artículo.
(32) Mucho se podría
escribir sobre los años de preparación del Concilio
(hombres, relaciones, redes, proyectos, publicaciones, planes, amistades,
enemistades…)
(33) Léon de
Poncins, El judaísmo y el Vaticano. Tentativa de Subversión
Espiritual, edit. Saint Rémi, 2001, p. 204. El parecido
que se encuentra con las reflexiones vertidas en la declaración
del episcopado norteamericano sobre los judíos, del 13 de agosto
de 2002, es algo espantoso: "¿Deberían los cristianos
invitar a los judíos a bautizarse? Es una cuestión compleja,
no sólo en términos de la autodefinición teológica
cristiana, sino también en razón de la historia de los
bautismos forzados de judíos por parte de los cristianos. En
un estudio notable y siempre vigente presentado en el sexto encuentro
del Comité de Enlace Internacional católico-judío
en Venecia hace veinticinco años, el profesor Tommaso Federici
examinaba las implicancias misiológicas de Nostra Ætate
sobre bases históricas y teológicas, argumentando que
en la Iglesia no debería haber ninguna organización,
del tipo que fuese, dedicada a la conversión de los judíos."
Reflexiones sobre la Alianza y la Misión, documento
publicado por el Comité del Episcopado Norteamericano para
los asuntos ecuménicos e interreligiosos, junto al Consejo
Nacional de Sinagogas, donde se afirma que la conversión de
los judíos es un objetivo inaceptable. Washington, 13 de agosto,
2002.
(34) Joseph Roddy, ibidem,
p. 201.
(35) Estos dos personajes
eran oficialmente conversos del judaísmo.
(36) Historia del
ConcilioVaticano II, obra dirigida por G. Alberigo, París,
Cerf/ Peeters, 1997, t. 1., p. 440-441.
(37) Joseph Roddy escribe:
"Bea no quería que la Santa Sede o la Liga Árabe
supieran que se encontraba ahí para escuchar las preguntas
sobres las cuales los judíos aguardaban una respuesta ",
ibidem. p. 202.
(38) "Los capítulos
IV y V, concernientes a los judíos y a la libertad religiosa,
provocarán los debates más tempestuosos entre renovadores
y tradicionalistas. Lo que está en juego no es ni más
ni menos que la renuncia, por parte de la Iglesia, al monopolio de
la única verdad." Henri Tincq, L´Étoile et
la Croix. Jean-Paul II-Israël-L´explication, París,
J.C. Lattèse, 1993, p. 30. Los patriarcas orientales defenderán
valerosamente la teología de la Iglesia. Entre ellos hay que
citar al cardenal Tappouni, patriarca sirio de Antioquía, a
Maximos IV, patriarca melquita de Damasco, a patriarca copto Esteban
I Sidarous y a patriarca latino de Jerusalén.
(39) Y también
Los hebreos y el Concilio, obra de un cierto Bernardus. V.
René Laurentin, La Iglesia y los Judíos en el Vaticano
II, Casterman, 1967.
(40) El deicidio a la
luz del Concilioes todo un tema para estudio. En efecto, se produjeron
debates de los más vivos y apasionantes. Por ejemplo, Bea afirma
que "si bien es cierto que el Sanedrín de Jerusalém
representaba al pueblo judío, ¿habrá comprendido
plenamente la divinidad de Cristo? Si la respuesta es negativa, entonces
no hubo deicidio formal". Por su parte, el arzobispo de Palermo,
cardenal Ruffini, tomará la palabra para exclamar: "No
se puede decir que los judíos son deicidas por la sencilla
razón de que no se puede matar Dios." Ver Henri Tincq,
ibid, p. 36 y R. Braun, "¿Es deicida el pueblo judío?",
artículo publicado en la revista Encuentros de Cristianos
y Judíos, nº 10, suplemento, 1975, p. 54 a 71. El
tema sigue siendo de extrema actualidad por la polémica levantada
alrededor de la película de Mel Gibson The Passion, cuya estreno
se prevé para Pascua de 2004.
(41) Estos encuentros
mantenidos oficialmente en secreto causaban inquietud entre buenos
obispos. Roddy revela que "fue esta suerte de reuniones cumbres
hechas bajo cuerda,g lo que condujo a los conservadores a afirmar
que los judíos norteamericanos formaban el nuevo poder que
actuaba a espaldas la Iglesia", ibid. p. 206.
(42) Sobre el esquema
preparatorio, comenta Henri Fesquet: "Noventa y nueve Padres
votaron negativamente, mil seiscientos cincuenta por la afirmativa
y doscientos cuarenta y dos afirmativo con reservas. Los obispos orientales
intervinieron en bloque declarando su oposición de principio
a toda declaración sobre los judíos por parte del Concilio.
Con todo, el escrutinio final recién tendrá lugar al
fin de la sesión IV en 1965 ", Le Monde, 27 de
noviembre, 1964.
(43) Léon de
Poncins, El Problema Judío frente al Concilio, p.
7.
(44) Mons. Luigi Carli,
fiel amigo de Mons. Lefebvre en el Cœtus internationalis
Patrum, publicó en su boletín diocesano de febrero,
1965, que "los judíos de la época de Cristo y sus
descendientes hasta el día de hoy son colectivamente culpables
de la muerte de Cristo."
(45) André Chouraqui,
La Reconnaissance. Le Saint-Siège, les juifs et Israël,
París, Robert Laffont, 1992, p. 200.
(46) En cursiva en el
texto.
(47) Coloquio de la
universidad de Friburgo, 16-20 de marzo, 1998, sobre el tema: Judaísmo,
Antijudaismo y Cristianismo, Saint Maurice, edit. S. Agustin,
2000, ibid, p. 129.
(48) Creador del sitio:
www.chrétiens-et-juifs.org.
(49) El diálogo
con la Iglesia,¿es bueno para los judíos?, Bruselas,
sept., 1997.
(50) Paul Giniewki,
Antijudaísmo cristiano. Un cambio, París, Salvator,
1993, p. 506. La lectura de esta obra se impone a todo el que quiera
comprender los acontecimientos a la luz de la lucha entre la Iglesia
y la sinagoga.
(51) En una intervención
ante el Congreso Judío Europeo celebrado en París, 2002,
el cardenal Lustiger supo resumir admirablemente la historia de las
relaciones judeocristianas entre 1945 y 1965: "Los signatarios
de Seelisberg se tomaron su tiempo, Jules Isaac golpeó a la
puerta y el ConcilioVaticano II la abrió a través de
la declaración Nostra Aetate. " Difícilmente se
podría sintetizar mejor. La Promesa, ibid, p. 187.
(52) Cardenal Lustiger,
ibid., p. 187.
(53) La expresión
pertenece a Lustiger, en un discurso pronunciado en la sinagoga de
Nueva York: "La Iglesia condensó esta toma de conciencia
en la declaración Nostra Aetate del ConcilioVaticano II, y
desde hace treinta años, dio lugar a numerosas tomas de posición,
particularmente bajo impulso del papa Juan Pablo II. Pero esta nueva
comprensión aún debe transformar a fondo los prejuicios,
las ideas de tantos pueblos pertenecientes al espacio cristiano,
cuyo corazón todavía no está purificado por el
Espíritu del Mesías”, ibid. ¿Qué
es este “Espíritu del Mesías”?
(54) F. Lovsky, El reino
dividido: judíos y cristianos. Ed. San Pablo, 1987.
(55) Las revistas Istina
y Sens reprodujeron ampliamente los debates y los nuevos datos
teológicos. Ver, entre otros, Ensayo de programa para una
teología después de Auschwitz, de Franz Mussner,
Istina, nº 36,.1991, p. 346-351.
(56) Ver "Católicos
y judíos: una nueva visión. Notas de la comisión
vaticana para las relaciones con el judaísmo", DC 82 (1985),
p. 733-738. Ver también: "Discurso de Juan Pablo II a
los delegados de las conferencias episcopales para las relaciones
con el judaísmo”, CD 1827 (4 de abril, 1982), p. 339-340.
(57) Ver el sitio del
Servicio de Informes de Documentación Judía y Cristiana.
La portada presenta el sitio así: “¿Qué
es el S.I.D.I.C.? Un organismo católico animado por las hermanas
de Notre-Dame de Sión. ¿Su objetivo? Trasladar
a la vida de los cristianos las directivas del ConcilioVaticano II
sobre las relaciones de la Iglesia y el pueblo judío. ¿A
quiénes se dirige? A todo cristiano deseoso de profundizar
su fe hasta sus raíces judías, de luchar contra el antisemitismo,
de conocer y reconocer a su hermano judío.” ¿Dónde
está el espíritu católico de los hermanos Ratisbona,
que querían garar a los judíos para Cristo redentor?
(58) Reflexiones
sobre la Alianza y la Misión, documento publicado por
la Comisión del Episcopado Norteamericano para Asuntos Ecuménicos
e Interreligiosos y el Consejo Nacional de Sinagogas, afirmando que
la conversión de los judíos constituye un objetivo inaceptable,
Washington, 13 de agosto, 2002.
(59) Paul Giniewski,
Antijudaísmo Cristiano. Un cambio, París, Salvator,
1993, p. 391. Las citas que siguen se extraen de esta obra.
(60) R. Padre Jean Dujardin,
intervención durante un "Encuentro de jóvenes”,
marzo, 1998, revista Sens, nº 12, p. 533.
(61) Alain Marchandour,
intervención en el coloquio Juicio a Jesús, ¿juicio
a los judíos?, noviembre, 1996, Cerf, 1998, p. 11.
(62) Charles Perrot,
“La situación religiosa de Israel según Pablo”,
en Juicio a Jesús, ¿juicio a los judíos”,
ibid., p. 134-136.
(63) Le Nouvel Observateur,
22-28 de febrero, 1998, p. 110.
(64) La relación
de estas jornadas se encuentra en el sitio de las Hermanas de Notre-Dame
de Sión. Los segundos encuentros europeos entre judíos
y católicos tuvieron lugar en París, el 11 y 12 de marzo
de 2003.
(65) DC 1985, 733-738.
(66) Discurso de Juan
Pablo II a la sinagoga de Roma, en Judíos y Cristianos,
París, Cerf, 1986, p. 54-55. Ver DC 1986, 433-439. El grave
problema reside en el aprecio manifestado a judíos infieles,
que no han reconocido a Jesucristo como Mesías, ni a la Iglesia
Católica como única arca de salvación.
(67) Declaración
de los Sabios Judíos Norteamericanos, septiembre, 2000.
Ver el sitio www.chrétiens-et-juifs.org.
André Paul, biblista y teólogo, parece rechazar el "sionismo”
del cardenal Lustiger (La Promesa): "Al galope de patéticas
exégesis, donde se da rienda suelta a un lenguaje estereotipado
a la manera de una gnosis judeocristiana, se suceden invitaciones
–¡cuán encomiables!- al “conocimiento recíproco”
(p. 189) de judíos y cristianos, pero es para afirmar, sin
rodeos esta vez, que el sionismo político establecido en 1948
es algo “necesario” (p. 182), más aún, que
es un don de Dios.” L´Express, nº 2683,
5-11 de diciembre, 2002, p. 96. Para los judíos, su presencia
en la Tierra Santa reviste obviamente un carácter teológico.
Por lo que hace a la reconstrucción del Templo, el proyecto
avanza bien.
(68) Paul Giniewski,
Antijudaísmo Cristiano. Un cambio, ibid.
(69) París, edit.
Biblieurope & F.S.J.U., 2002. Si el pueblo judío es un
pueblo de “sacerdotes", ¿qué sucede con el
sacerdote católico, alter Christus, en esta nueva
teología? ¿No debe desaparecer? ¿Deberá
cambiar su naturaleza? Sabemos que Satanás siempre aborreció
el Santo Sacrificio de la Misa y que por todos los medios pretende
erradicar el sacerdocio y el Sacrificio de la Nueva Alianza. En 1988
sufrió una derrota: Mons. Lefebvre salvó el episcopado
y el sacerdocio por la consagración de verdaderos obispos católicos,
los únicos que pueden ordenar verdaderos sacerdotes católicos.
El sacrificio redentor podrá perpetuarse y seguir salvando
las almas.
(70) Ver lo que André
Chouraqui pedía ocho años antes (1992) en un capítulo
titulado “Por un gran perdón universal”: “Algunos
cristianos desearían que la Iglesia Católica organizara
una ceremonia solemne de expiación y un pedido de perdón
por los crímenes, injurias y daños causados por los
cristianos directa o indirectamente a los judíos”, ibid,
p. 214. Ver también Frère Johanan, Judíos
y Cristianos, de ayer al mañana, Cerf, 1990, p. 56: "Por
desgracia, el balance general de la actitud de los cristianos frente
a judíos a lo largo de la historia es tremendo. La Iglesia
Católica tiene el deber grave y urgente de expresar pública
y oficialmente su profundo pesar por todo el mal cuya causa principal
radica en la enseñanza cristiana.” Chouraqui revela:
“Este pedido de perdón fue sugerido desde 1945 por voces
autorizadas, en particular, por Jacques Maritain, Paul Claudel y más
recientemente, el cardenal Etchegaray”, ibid p. 214.
(71) Cfr. estudio de
Michel Feretti, La Iglesia y la Inquisición, edit.
Saint-Rémi, 2001. Los mitos y leyendas negras sobre la Inquisición
ya no tienen curso entre los historiadores. De Bennassar a Testas,
la universidad ha producido trabajos serios sobre el tema. Pero esta
verdad histórica dista mucho de ser conocida o admitida por
el mundo mediático (incluidos los manuales escolares). De ahí
la utilidad de la obra Michel Feretti, que ofrece una síntesis
clara y bien informada. Feretti restablece verdades mal conocidas
y rompe con ciertos "mitos" (Yves Chiron, Présent,
29 de diciembre, 2001).
(72) La fota figura
en la cubierta de muchas obras, también en las del cardenal
Lustiger. Los autores y los editores comprendieron todo el simbolismo
de este gesto.
(73) Para los que quieren
profundizar, v. Abraham Livni, El regreso de Israel y la Esperanza
del Mundo, ed. de la Rocque, colección Hatsour, 1984. Paul
Giniewski, Los Cómplices de Dios. Definición y Misión
de Israel, Neuchàtel, edit Baconnière, 1963.
(74) “El mundo
no funciona bien sino cuando es noáquida”, Gérar
Haddad durante una emisión de Judaïca, 21 de
septiembre, 1996.
(75) Página cuarta
de un estudio publicado en internet titulado: Le Noachisme et
les Sectes Ocultes. Estudios biblio-coránicos en www.le-carrefour-de-lislam.com
No consta el nombre del autor. Ver también: Actas del Coloquio
Internacional celebrado el 10-11 de septiembre, 2000, en Livorno bajo
el alto patrocinio del Presidente de la República italiana
con motivo del centenario de la muerte de Elías Benamozegh.
Coloquio presentado por Alessandro Guetta.
(76) Ver Elías
Benamozegh, Israël et l´Humanité, París,
Albin Michel, 1961. Lamentablemente, la edición está
expurgada. Un sitio creado recientemente sobre Benamozegh y su obra
–http://www.benamozegh.info/Benamozegh.html-
permite acceder gratuitamente a la obra integral de Israel et l´Humanité,
reimpreso en 1914. El prólogo de Hyacinthe Loyson es ilustrativo.
(77) Gérard Haddad,
“Aimé Pallière y la verdadera religión"
en Histoire, nº 3, noviembre, 1979.
(78) Para muchos autores
judíos, San Pablo es un gran traidor porque rechazó
los judaizantes para inventar el cristianismo, llamado con
desprecio paulinismo. Ver Shmuel Trigano, L´E(xc)lu
entre Juifs et Chrétiens, París, Denoël, 2003,
c. 4, par. 2: El paulinismo, obstáculo para el diálogo
judeocristiano (p. 157).
(79) El noaquismo no
parece estar reservado sólo "al espacio cristiano”.
Los musulmanes siguen con interés este cambio de la religión
católica. Se puede leer el estudio que redactaron titulado
El Noaquismo y las Sectas Ocultas, ibid.
(80) “La dirección
tomada por el diálogo judeocristiano es irreversible. Se inscribe
en el movimiento de una humanidad que se unifica, aunque sea al precio
de rupturas.” Lustiger, Nouvelle Revue Thélogique,
ibid p. 542.
(81) L´Arche,
mensual del judaísmo francés, nº 538,
diciembre 2002, p. 107.
(82) Hans Küng
podría figurar en la lista. Ver su muy importante libro Judaísmo,
París, Seuil, 1995. Otro tando Theilhard de Chardin. Consultar
la obra del Padre Julio Meinvielle, De la Cábala al Progresismo
(traducción francesa de 1998). (Nota del autor del artículo.)
(83) “B´nai
B´rith: asociación fraterna judía fundada en los
Estados Unidos en 1843. B´nai B´rith significa en hebreo
hijos de la alianza. El objetivo de esta agrupación se orienta
a mantener la tradicion y la cultura judías, y luchar contra
el antisemitismo (...) Los miembros reciben el apelativo de “hermanos”,
reciben una iniciación y se reúnen en logias (...)”
(Dictionnaire Universel de la maçonnerie, Evry, Presses
Universitaires de France, 1987.)
(84) Bastardilla por
Le Sel de la Terre.
(85) Bastardilla por
Le Sel de la Terre.
(86) Bastardilla por
Le Sel de la Terre.
(87) Este es el único
pasaje que Mons. Doré puede citar para intentar colocar en
contradicción la enseñanza tradicional de la Iglesia
con la Biblia. Se guarda muy bien de suministrar la cita precisa (Romanos
11, 29). ¿Acaso teme que la lectura del contexto permita a
los lectores darse cuenta que él la toma en un sentido totalmente
contrario? En efecto, tres versículos más arriba San
Pablo acaba de decir que “el endurecimiento ha venido sobre
una parte de Israel hasta que la plenitud de los gentiles haya entrado.”
La iglesia conciliar es campeona en el arte de trabucar las santas
Escrituras (NDLR –Le Sel de la Terre)
(88) La nueva teología
ho habla jamás de la “antigua Alianza”.
Ha sustituído esta expresión tradicional por aquella
otra de “primera Alianza.” El cambio no es inocente,
pues de trata precisamente de hacer creer que la alianza del Sinaí
no ha sido reemplazada por la del Gólgota (NDLR-Le Sel
de la Terre.)
(89) Caín, el
primogénito, en quien los Padres de la Iglesia siempre vieron
una imagen de la sinagoga, se transforma para Mons. Doré en
figura del pueblo cristiano que persigue a los judíos. Todo
el esfuerzo teológico del arzobispo de Estrasburgo parece apuntar
a invertir radicalmente la enseñanza tradicional (NDLR-Le
Sel de la Terre.)
(90) Noticia difundida
por la agencia Zenit (ZS04011605) en lengua española.
(91) Recuérdese
que los VII Mandamientos de Noé (noaquismo) es el mínimo
común denominador de las tres religiones monoteístas...
(92) Agencia Zenit (ZS04011604)
en lengua española.
(93) Relación
de la noticia difundida por la agencia Zenit (ZS04011901) en lengua
española, con agregados, en tipografía diferente, de
lo que apareció al respecto en lengua francesa (Z 04011603)
y omitidos en aquélla.
(94)
Zenit ZS04012709.