EN EL 150° ANIVERSARIO DE LA PROCLAMACIÓN
DEL DOGMA DE LA INMACULADA CONCEPCION
Para honor de la santa e indivisa Trinidad, para gloria y ornamento
de la Virgen Madre de Dios, para exaltación de la fe católica
y acrecentamiento de la religión cristiana, con la autoridad
de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles
Pedro y Pablo y con la nuestra declaramos, proclamamos y definimos
que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María
fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer
instante de su concepción por singular gracia y privilegio
de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo
Jesús Salvador del género humano, está revelada
por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída
por todos los fieles.
Por lo cual, si alguno, lo que Dios no permita, pretendiere en su
corazón sentir de modo distinto a como por Nos ha sido definido,
sepa y tenga por cierto que está condenado por su propio juicio,
que ha sufrido naufragio en la fe y se ha apartado de la unidad de
la Iglesia, y que además, por el mismo hecho, se somete a
sí mismo a las penas establecidas por el derecho, si, lo que
en su corazón siente, se atreviere a manifestarlo de palabra
o por escrito o de cualquier otro modo externo.
(S.S. Pío IX, BULA INEFFABILIS DEUS,
DEL 8 DE DICIEMBRE DE 1854)