LA
REVOLUCIÓN DE LA IGLESIA EN IMÁGENES
El
falso ecumenismo. Indiferentismo religioso.

La
llegada de la visita a la Sinagoga de Roma el 13 de Abril
de 1986.
Cuando su legítimo Señor y Esposo Cristo no es ya su alma y su todo; cuando los gozos de su casa no son ya toda su vida; cuando codicia lo transitorio del mundo en sus diversas manifestaciones; cuando mira sus grandezas, riquezas y honores con ojos golosos; cuando —como Israel un día— busca la alianza de un poder terreno contra la amenaza de otro poder terreno, cuando los teme demasiado; cuando reconoce al mundo como una realidad "muy ponderable" y lo mira como una potencia cuya ira procura evitar a cualquier costo, cuyo agrado y benevolencia solicita, con cuya "sabidría", educación, ciencia, cultura, política, diplomacia está encantada, jam moechata est in corde suo". Esto es lo que llama el profeta "fornicar con los Reyes de la tierra". (Leonardo Castellani, "Los papeles de Benjamín Benavides", Cap. I)
Paulo VI y la ONU.
Reuniones en Asís. Página 1.
Asís. Página
2.
Con un "Sacerdote" Voo
Doo en Asís.
Asís 2002. Pág
1. Pág
2. Pág
3.
Mezcla de culturas
pagano-religiosas.
En Fátima.
En Nueva Guinea.
Con Roman Williams.
Con el rabino de
Roma.
Ecumenismo (primera
parte: con el patriarca budista).
Ecumenismo (segunda
parte: en las islas Fiji).
Con el patriarca
monoficita armenio Karekín II.
Con el líder
comunista Fidel Castro.
Juan Pablo II recibe la "bendición" de un indio shaman.
Profanaciones en
Fátima.
Sacrilegio
budista en México.
Siempre
me admiró la forma como la Iglesia Católica
se entrañaba en la vida de los pueblos y de las familias.
Cómo sostenía sus costumbres, haciéndose
carne de ellas, y cómo a la vez las santificaba.
¡Qué obra de arte, de armonía y de profundidad fue la civilización
cristiana! Las plegarias cotidianas y los toques de oración señalaban
las horas del día. Las fiestas y el año litúrgico marcaban
los tiempos, las faenas y el descanso. Cristianas eran las alegrías
y cristianos los dolores del pueblo cristiano.
Santo el nombre de cada humano, y su fiesta era de un santo. Un sacramento
alumbraba la vida que nacía, otro, la plenitud gozosa del matrimonio;
otro consolaba al que se iba de este mundo.¿Qué fácil
era el cura de pueblo, desde la dignidad de su sotana, mantener el respeto
reverencial y a la vez el gesto amable y paternal! ¿Qué figura
venerable la del párroco de nuestra juventud! Cómo acudían
a él los niños a besarle la mano, pronunciando el “Ave
María Purísima”. Y a escuchar de sus labios siempre una
palabra de padre. El era inequívocamente pastor, y a él acudían
para consuelo y consejo las tribulaciones de la juventud y las penas de la
vejez. Y aquellas gentes tenían como la mayor honra de su vida ver a
un hijo suyo sacerdote.¡Qué grandeza la de los templos que nuestra
fe levantó! En cualquiera de nuestras aldeas su templo parroquial vale
más que todo el pueblo junto.Y qué dignidad y belleza la del
culto divino, aun con los medios más modestos. El latín, el canto
gregoriano, la solemnidad de la misa “de Angelis”, obras de una
tradición milenaria. Y en el funeral por el que se nos fue, qué estremecimiento íntimo
en el oficio de difuntos, en el “Dies irae”, en el responso final...
Las devociones sinceras de la Virgen del lugar, Las procesiones de santos,
la romería anual... apostolado sencillo, religión entrañada
y de verdad, que nos hizo llegar pujante y consoladora la fe de nuestros mayores,
la del mismo Cristo...Pero llegó el post-concilio y con él, el “nuevo
cura”. Ya todo terminó.
El sabe más que veinte siglos de catolicidad. En su inmenso portafolios
lleva un nuevo culto, casi una nueva religión, que aprendió de
maestros holandeses. Y un inmenso desprecio por la fe de aquel lugar.Ya no
vestirá sotana, vestirá como cualquiera, y con torpe desenvoltura
tratará de hablar y de reír como los demás. Con él
viene “la Iglesia de los pobres”, pero él será el
primer párroco con coche (“instrumento de trabajo” para
no estar nunca en el pueblo).Para reconocer en él al cura es preciso
apelar a nociones abstractas, porque lo que se ve es la antítesis, su
negación misma. ¡Qué afrenta a la fe, que desprecio al
pueblo fiel!Ya no hay unción ni respeto, ni devoción, ni fervor.
Solo ruidos, innovación, petulancia e impiedad. Ya los niños
no acuden al paso del sacerdote. ¿A qué fin? Todo cuanto ha existido
debe ser cambiado por “preconciliar”. Ya no suenan las campanas
del Angelus, ni el pueblo se reúne en la Misa Mayor. Fiestas y procesiones
han sido alteradas o suprimidas sin el menor respeto; incluso el santoral
ha cambiado.
El culto divino se ha extenuado hasta su extremo. Ya no existe el latín,
ni el gregoriano de la liturgia católica; toda la polifonía clásica
ha sido estirada. Salmos con ritmo protestante y ritmos irreverentes han
ocupado su lugar.
Y la estridencia, la improvisación constante, el mal gusto.
Altavoces por todas partes con su resonancia metálica, altavoces de
feria en el templo, hasta en los entierros. (Sordo debe ser su Dios, o no los
quiere escuchar). El silencio, el recogimiento, la oración personal,
no tienen ya cabida en el templo.
Y como sustancia de toda esta siniestra algarabía, la prédica “social”.
¡Que todos la escuchen callados, y que nadie se arrodille al comulgar...!
Violencia a las almas, violencia a las conciencias y a la sensibilidad... todo
en nombre de la libertad y del “hombre moderno”.
Mientras tanto, las costumbres se corrompen en los pueblos, y la fe se
pierde en las almas. ¿Quién enderezará ya todo esto, quién
sembrara de nuevo la fe? ¡Danos, Señor, paciente y fortaleza
para tantos males aguantar! (Rafael Gambra)
Iglesias
del Posconcilio.
"El
arte es el reflejo del espíritu del hombre" (Sedlmayr)

St.
Lukas Church. Iglesia de San Lucas, Austria.
Catedral
Metropolitana de "Cristo Rey" en Liverpool.
Centro "Paulista" de
Boston.
Catedral de Evry,
Francia.
Parroquia
de "San Pío X".
Iglesia
Jubilar en Roma.
Iglesia
de la "Trinidad" en Viena.
Iglesia
de Cafarnaúm, Palestina.
Iglesia en Bolonia.
Catedral Metropolitana
de Brasilia.
Santuario de
La Divina Misericordia en Cracovia.
Iglesia de
San Judas.
Una Iglesia en
Autria. San Lucas.
El Cristo de
una Iglesia de New Orleans.
Fuentes
de esta sección: VERDAD ÚNICA, SOMOS
CATÓLICOS, UNAVOX.IT, TRADITIO.COM y TRADITIONINACTION.COM
ALGUNOS
TEXTOS RELATIVOS: La
jugada maestra de Satanás.