LAS PALABRAS DE LA INSTITUCIÓN
[San Mateo XXVI - 26 - 28; San Lucas XXII - 19 20; 1 - Cor. - XI - 24 - 261
Las expresiones usadas por Jesucristo en la Institución de la Eucaristía, revelan su carácter de sacrificio.
El Señor celebraba en ella un rito religioso, la Nueva Pascua de la inmolación de su cuerpo y sangre. Cuerpo y sangre que [según la redacción original] es entregado y es derramada por aquellos a quienes dió a comer su carne y beber su sangre. Estas expresiones son las mismas que usa la Sagrada Escritura, cuando quiere indicar la realidad de los sacrificios de la antigua alianza; son las mismas que emplean San Pedro y San Pablo en sus cartas, para sígnificar el verdadero sacrificio de Cristo en el Calvario.
Este mismo valor tienen en boca de Jesús, cuando ofreció a Dios su cuerpo y sangre bajo los signos sacramentales. Si bien [en la traducción latina] se dice del cuerpo y de la sangre que será dado y será derramada, esto no indica que la entrega y derramamiento del cuerpo y la sangre del Señor, a que alude, sean los que se verificaron en la Cruz, sino a la entrega y derramamiento místicos, pero reales, que se realizaban de presente, , como indica la expresión original del texto griego: " que es dado y que se derrama por vosotros ".
Se derrama en realidad de un modo místico, por cuanto la sangre solamente está bajo las especies manifestada,-sí bien por la unión inseparable de su alma, cuerpo y divinidad, está todo Cristo. (1)
Nada más expresivo que el sacrificio de la Misa con respecto a la obra redentora de Cristo. Pues la cruz, fuente única de donde han venido todos los bienes sobrenaturales de la Redención, es el término a que se han dirigido siempre todos los cultos tributados a Dios, según las varias leyes, de la naturaleza y de la antigua alianza. Por muchas figuras e imágenes, los Sacerdotes y Patriarcas antiguos simbolizaron a Cristo en la muchedumbre de las hostias inmoladas a Dios, con la fe en la Redención futura. Ahora, abolidas por Dios las instituciones antiguas que miraban a la cruz futura, es establecido el sacrificio de adoración que no sólo se refiere a ella, sino que re-presenta real y místicamente el sacrificio único del Calvario.
Como hubo muchos para mantener la fe en el Redentor futuro, así hubo de haber uno que perpetuase la memoria del Redentor inmolado ya; sacrificio verdadero, para que no falte entre los hombres el acto adorador por excelencia; sacrificio representativo para que se perpetúe la memoria de la Redención: sacrificio eficaz para que nos partícipe los frutos del Redentor; sacrificio suave que nos indique el "suave yugo" de la ley de gracia: la Santa Misa.
Nota:
(1) No debe, por otra parte, tacharse de errónea la traducción latina en tiempo futuro — (será derramada ) pues en la santa misa hay una relación esencial e íntima con la Cruz, donde fué derramada en modo cruento y real la sangre de Cristo. Y así explícitamente en la versión de la Vulgata sólo se designa el término a que dice relación el sacrificio Eucarístico, a saber la pasión y por eso se traduce en futuro
(" s e r á d e r r a ma d a '').