Acto
de Consagración del distrito América del Sur de la
Fraternidad San Pío X al Corazón Inmaculado de María.
EL SUPERIOR DE DISTRITO SOLO:
Corazón Inmaculado de María, Madre del Salvador y
Madre nuestra, Refugio de los pecadores y Mediadora de todas las
Gracias, henos aquí hoy postrados con confianza ante vuestra
sagrada imagen de Luján. Mientras el diablo se ensaña
con la Iglesia y la sociedad para destruir la Cristiandad, nosotros
creemos y profesamos que encontraremos en Vos consuelo en nuestras
penas y fuerza en los terribles combates que tenemos que afrontar
cada día contra él, contra nosotros mismos y contra
el mundo.
Prosternados a vuestros pies, Señora Nuestra de Luján,
oh Virgen Inmaculada, venimos a renovar la consagración
del Distrito de América del Sur de la Fraternidad San Pío
X para que sea todo vuestro. Recibid bajo vuestra maternal
protección su Superior, sacerdotes, hermanos, seminaristas,
religiosas, oblatas y su Tercera Orden. Ponemos bajo vuestrá
custodia soberana sus personas, prioratos, capillas, el seminario,
las escuelas y todo su apostolado. Que en todas partes reine la
unidad en la caridad y en la verdad. Os confiamos también
todas nuestras preocupaciones espirituales y temporales.
Ya que eres nuestra Reina, oh Mediadora de todas las gracias, velad
sobre este Distrito. Haz dé él un bastión contra
los errores que se expanden por el mundo, una fuente inagotable
de gracias y bendiciones, y un foco de santidad.
EL
CLERO SOLO:
Oh Virgen Inmaculada, como hijos de predilección, guardadnos
puros y fieles a nuestro sacerdocio. Concédenos llevar una
vida santa, tener siempre un juicio recto y una doctrina irreprochable.
Proteged las almas que nos son confiadas, nuestras comunidades y
nuestras obras. Que por la gracia sacerdotal que hemos recibido,
vuestro Hijo sea cada día más conocido y más
amado. Que quienes se allegan a nuestros prioratos y capillas sean
santificados y reconfortados por la gracia allí recibida
o recobrada. Os confiamos, en fin, nuestro apostolado, a fin de
que sirva a la propagación del reino de vuestro Hijo y el
vuestro.
TODOS:
Santísima Virgen María, nosotros también queremos
consagraros nuestras familias. Que ellos sean faros de unidad y
de santidad. Santificad nuestras alegrías y sostennos en
nuestras penas. Ayudadnos a educar nuestros hijos en el amor de
Dios, de la Iglesia Católica, de nuestra Patria y de nuestras
Tradiciones. Velad sobre nuestros hogares y haced que la reconciliación
una a los que la discordia ha separado. Suscitad en su seno aquellas
vocaciones sacerdotales y religiosas tan necesarias para la propagación
del Reino de Cristo Rey sobre la tierra. Al confiaros nuestros enfermos,
os rogamos que reconfortes sus almas y sus cuerpos. Recibid nuestras
súplicas en favor de nuestros seres queridos, y a los que
han abandonado la fe católica, haced que vuelvan pronto al
único redil que es la Iglesia fundada por vuestro Divino
Hijo. Os encomendamos nuestros fieles difuntos, a fin de que por
vuestra intercesión puedan gozar también de la beatitud
en el Paraíso. En fin, elevamos nuestras preces por la Patria,
para que la preservéis de las inicuas leyes que provocan
la ira divina. Que en nuestras familias se suscite una elite orgullosa
de su fe católica, de suerte que nuestra Patria vuelva a
ser tierra señalada por su catolicismo, y en la cual seáis
cada día más conocida, amada, servida y honrada.
EL CLERO SOLO:
Nuestro Distrito es ahora propiedad vuestra. Guardadlo en la unidad
y la santidad. Que en la Fraternidad San Pío X este Distrito
sea una rama viva y fecunda de la santa Iglesia Católica,
Apostólica y Romana. Levantadnos si caemos, avivad nuestra
caridad si nos entibiamos y conservad nuestra voluntad de servir
a vuestro Hijo y a la Iglesia. Fortalecidos por nuestro título
de Apóstoles de Jesús y María, oh Reina de
los Mártires y Confesores, os prometemos trabajar hasta nuestro
último suspiro por la restauración de todas las cosas
en Cristo y por el glorioso triunfo de vuestro Corazón Doloroso
e Inmaculado.
TODOS:
Recibid, Señora Nuestra de Luján, oh Corazón
Inmaculado de María, la renovación de la consagración
de nuestro Distrito, a fin de que un día en el Paraíso
podamos reunirnos junto a los ángeles y santos para cantar
vuestras alabanzas y las de vuestro Hijo. ¡Viva el Corazón
Inmaculado de María! ¡Viva el Sagrado Corazón!
¡Viva Cristo Rey! ¡Amén!
Oh María sin pecado concebida: ¡rogad por nosotros
que recurrimos a Vos! (3 veces)
Nuestra Señora de Luján: ¡rogad por
nosotros!
Nuestra Señora de Guadalupe: ¡rogad por nosotros!
Nuestra Señora del Carmen: ¡rogad por nosotros!
Nuestra Señora Aparecida: rogad por nosotros! Santa Rosa
de Lima: ¡rogad por nosotros!
San Pío X: ¡rogad por nosotros!

Las
hermanas de la Fraternidad.

imágenes
del sitio LA
FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PIO X
DISTRITO AMERICA DEL SUR