CATECISMO ROMANO: I PARTE

DE LOS DOCE ARTÍCULOS DEL SÍMBOLO

Del primer artículo del Símbolo: Creo en Dios Padre, Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra. 1. Qué contiene el Símbolo. II. Partes de que consta el Símbolo.
I. Significado de estas palabras.
II. Qué significa la palabra Creo. III. Certeza de la fe. IV. La fe excluye la curiosidad. V. Es necesario confesar públicamente la fe. VI. De la excelencia de la fe cristiana. VII. Cómo se manifiesta Dios.
VIII. La fe es más fácil y más digna que la ciencia. IX. Ha de confesarse que no hay más que un solo Dios. X. Cómo conviene a Dios el nombre de Padre. XI. Dios es Padre principalmente de los cristianos. XII. El nombre de Padre indica pluralidad de Personas. XIII. De qué modo el Padre es la primera Persona. XIV. No hemos de escudriñar sutilmente el mis­terio de la Santísima Trinidad.
XV. Por qué se dan a Dios nombres insignes. Omnipotente. XVI. Qué significa Omnipotente. XVII. Por qué el Símbolo nos propone a Dios como Omnipotente. XVIII. Utilidad de la fe en la Omnipotencia divina. XIX. En la Trinidad no hay tres omnipotentes. XX. De qué hizo Dios al mundo, de qué modo y para qué fin. XXI. Qué se ha de entender por cielo y tierra en este lugar. XXII. De la creación de los ángeles.
XIII. De la creación de la tierra. XXIV. De la creación del hombre. XXV. Por los nombres de cielo y tierra se entienden todas las cosas visibles e invisibles. XXVI. Lo que Dios creó no puede subsistir sin su providencia. XXVI. Dios con su providencia no impide la actitud de las causas segundas. XXVIII. La obra de la creación no se ha de atribuir solamente al Padre.

Del segundo artículo del Símbolo:  Y en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro. I. Del segundo artículo, y utilidad de su confesión. II. Por donde se conocerá mejor la grandeza de este beneficio. III. Ninguno pudo reparar el género humano, si no Cristo. IV. Sin la fe en la redención, ninguno pudo salvarse; por eso Cristo fué profetizado muchas veces desde el principio del mundo.
V. Del nombre de Jesús que propiamente conviene a Cristo. VI. Aunque muchos se han llamado con este nombre, a ninguno conviene como a Cristo. VII. De lo que significa el nombre Cristo, y por cuantos títulos convenga a nuestro Jesús. VIII. De qué modo hemos de creer y confesar que Jesucristo es Hijo único de Dios. IX. Explicase la generación eterna de Cristo con una semejanza; y de sus dos nacimientos y filiación. X. De qué modo tiene, y no tiene hermanos Jesucristo. XI. Jesucristo se llama y es nuestro Señor, en cuanto Dios y en cuanto hombre. XII. Los cristianos nos hemos de entregar totalmente a Jesucristo despreciando al mundo y al demonio.

Del tercer artículo del Símbolo: Que fué concebido por obra del Espíritu Santo, y nació de María Virgen. I. Qué nos propone para creer el tercer artículo del Símbolo. II. En la Encarnación del Verbo Divino no se hizo confusión alguna de las dos naturalezas divina y humana. III. La Encarnación no fué sólo obra del Espíritu Santo. IV. En la Encarnación se realizaron unas cosas naturalmente, y sobrenaturalmente otras. V. Cristo no es Hijo adoptivo de Dios. VI. De lo que principalmente se ha de meditar sobre la primera parte de este artículo. VII. Cómo se entiende haber nacido Cristo de Santa María Virgen. —Y nació de María Virgen.
VIII. Cristo nació de María Virgen sobre el orden de la naturaleza. IX. Con razón se llama Cristo segundo Adán, y María segunda Eva. X. De las figuras y profecías que representaron la concepción y nacimiento de Cristo. XI. Con mucha frecuencia se debe inculcar al pueblo cristiano el misterio de la Encarnación y el provecho que meditándole sacaremos.

Del cuarto artículo del Símbolo: Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fué crucificado, muerto y sepultado. I. De la necesidad del conocimiento de este artículo, y sentido de su primera parte. II. El alma de Cristo según la parte inferior sintió los tormentos como si no hubiera estado unido con la Divinidad. III. Por qué se expresa en el Símbolo el Presidente de Judea bajo cuyo poder padeció Jesús. IV. No fué casualidad que Cristo muriese en la Cruz, sino disposición de Dios. V. Ha de explicarse con frecuencia al pueblo cristiano la historia de la pasión de Cristo. VI. Qué se propone a nuestra fe con las palabras muerto y sepultado. VII. Cristo murió porque quiso morir por nuestro amor.
VIII. Por qué se dice que Cristo fué sepultado. IX. Dos cosas que principalmente se han de observar acerca de la pasión y sepultura de Cristo. X. Modo de contemplar la pasión y muerte de Cristo. XI. 1° Cristo padeció por el pecado original y por los actuales; 2.° Los que le ofenden le crucifican de nuevo. XII. Cristo fué entregado a la pasión por el Padre, y por sí mismo. XIII. Cuán acerba fué la pasión de Cristo así en el cuerpo como en el alma. XIV. Bienes y provechos que nos vinieron por la pasión de Cristo. XV. Por qué la pasión de Cristo nos alcanzó todos estos bienes. XVI. En la pasión de Cristo tenemos admirables ejemplos de todas las virtudes.

Del quinto artículo del Símbolo: Bajó a los infiernos, y resucitó al tercer día de entre los muertos. I. Cómo hemos de entender la primera parte de este artículo. II. Qué lugar es el infierno de que aquí se habla. III. Cuántos son los lugares en que están las almas no bienaventuradas. IV. El alma de Cristo bajó a los infiernos no sólo por su virtud, sino también con su presencia real. V. No perdió nada de su dignidad por haber bajado Cristo a los infiernos. VI. Causas por qué Cristo bajó a los infiernos. VII. Qué significa la segunda parte de este artículo.
VIII. Cristo resucitó por su propia virtud. IX. Cómo Cristo es el primogénito entre los muertos. X. Por qué causa Cristo resucitó al tercer día. XI. Por qué el Concilio de Constantinopla añadió en el Credo según las Escrituras. XII. Por qué fué necesario que Cristo resucitase. XIII. Utilidades que reportamos de la resurrección de Cristo. XIV. Qué ejemplos debemos sacar de la resurrección de Cristo. XV. Señales para conocer si hemos resucitado con Cristo.

Del sexto artículo del Símbolo: Subió a los cielos, y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso. I. Excelencia de este artículo, y sentido de su primera parte. II. Cristo subió al cielo no sólo por virtud de la divinidad, sino también de la humanidad. III. De lo que significa estar Cristo a la diestra de Dios Padre, que es la segunda parte de este artículo. V. Por qué se ha de recordar con frecuencia al pueblo cristiano la historia de la Ascensión de Cristo. V. Motivos por los cuales Cristo subió a los cielos. VI. Qué beneficios reportamos de la Ascensión de Cristo. VII. Ventajas que conseguimos con la Ascensión de Cristo. VIII. No era conveniente a nosotros que Cristo quedase en la tierra. IX. Después de la Ascensión de Cristo la Iglesia se propagó en gran, manera.

Del séptimo artículo del Símbolo: De allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. I. Tres oficios de Cristo para con su Iglesia, y sentido de este Artículo. II. Das son las venidas de Cristo al mundo. III. Cuantas veces deberá ser juzgado el hombre. IV. Causas por que ha de haber juicio universal. V. La potestad de juzgar conviene a Cristo aun en cuanto hombre.
VI. Por qué razones conviene a Cristo hacer este juicio. VII. Tres señales que precederán al juicio universal. VIII. De la forma del juicio y sentencia de los escogidos. IX. De la sentencia de los malos, y de la pena de daño. X. De la pena de sentido y compañía de los demonios. XI. Mucho deben inculcar los Párrocos la memoria del juicio.

Del octavo artículo del Símbolo: Creo en el Espíritu Santo. 1. Cuanta sea la necesidad y fruto de la fe en el Espíritu Santo. II. También al Padre y al Hijo conviene la palabra Espíritu Santo. III. Por qué la tercera Persona no tiene nombre propio, como las dos primeras. IV. El Espíritu Santo es Dios verdadero, como el Padre y el Hijo. V. Que el Espíritu, Santo es tercera Persona, distinta de las dos primeras, y quién da vida a las almas. VI. Se prueba que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo como de un principio. VII. Por qué ciertas obras maravillosas, aunque comunes a las tres Personas, se atribuyen al Espíritu Santo. VIII. Cuáles y cuántos son los dones del Espíritu Santo.

Del noveno artículo del Símbolo: Creo en la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos. I. Dos motivos por los cuales ha de explicarse con gran cuidado este artículo. II. Qué se entiende por la palabra Iglesia. III. De los misterios que encierra la voz Iglesia. IV. Se declaran varios nombres con que las santas Escrituras llaman a la Iglesia Católica. V. Se explican las dos partes principales en que se divide la Iglesia. VI. La Iglesia militante y triunfante son una sola Iglesia. VII. En la Iglesia militante hay dos clases de hombres, buenos y malos. VIII. La Iglesia es visible y contiene en su seno buenos y malos.
IX. Quiénes están fuera de la Iglesia militante. X. Varios significados de la palabra Iglesia. XI. La primera nota de la Iglesia es ser una. XII. Qué hemos de pensar del Romano Pontífice, cabeza visible de la Iglesia. XIII. La Iglesia necesita de cabeza visible. XIV. Otras razones porque la Iglesia se llama una. XV. Segunda nota de la Iglesia que es ser Santa. XVI. Por qué la Iglesia se llama Católica.
XVII. De qué modo la Iglesia de Cristo se llama Apostólica.
XVIII. La Iglesia no puede errar en lo relativo al dogma y a la moral. XIX. Con qué figuras especialmente fué prefigurada la Iglesia en el antiguo Testamento. XX. Por qué pertenece a los artículos de la fe el creer la Iglesia de Cristo. XXI. Cuáles y cuántas cosas se nos manda creer que hay en la Iglesia. XXII. Creemos en Dios, pero no en la Iglesia, sino la Iglesia. XXIII. De la última parte de este artículo: La Comunión de los Santos. XXIV. En qué consiste la Comunión de los Santos. XXV. En la Iglesia hay participación de merecimientos. XXVI. Los malos no participan de los bienes espirituales de la Iglesia. XXVII. Las gracias gratis dadas, y todos los demás dones son comunes a toda la Iglesia.

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