Selección de la Carta de Septiembre 2002 de
Monseñor Williamson

"ESTADO DE LAS NACIONES (EEUU)
TRES NIVELES DE MENTIRAS"

Seminario Santo Tomás de Aquino
RR 1 Box 97 A-1, Winona, MN 55987
Teléfono (507) 454-8000

1º de septiembre de 2002

 

Queridos amigos y benefactores:

Hoy, las cosas que están a nuestro alrededor no son lo que parecen. Por un justo castigo de Dios, el Demonio está en control virtual (solo virtual) del mundo y el Demonio es el Padre de las Mentiras (Jn. VIII, 44). De manera que en política, en las artes, la ley, la educación, los medios y lo peor de todo, en la religión, estamos hoy sumergidos en mentiras. En salvaguarda de la verdad y de nuestra sobrevida temporal y eterna, debemos intentar discernir lo que es de lo que parece.
En el campo económico, aquí, en los EEUU, se nos dice que la recesión económica solo es pasajera, que los fundamentos son firmes, que las cosas pronto revertirán, que seguirán habiendo buenos tiempos. Los accionistas y hombres de bolsa solo tienen que sentarse quietitos y pronto verán cómo Wall Street vuelve a levantarse. He aquí el principal nivel de mentiras. Para determinar qué cosa es verdad en economía dirijámonos a dos escritores de temas financieros que tiene la cabeza puesta y luego asomémonos a los niveles correspondientes de mentiras políticas y religiosas…

[…]


UNA CUARTA MENTIRA
Por lo tanto, una cuarta gran mentira política que hace posible la actual crisis económica es la de que las modernas “democracias” son el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. La verdad es que ellas consisten en aristocracias secretas; o sea, el gobierno de unos pocos y que esos pocos están ocultos.

LA VERDAD CATÓLICA
Lo que la Iglesia enseña acerca de la democracia, la aristocracia y la monarquía (gobierno de todos, por unos pocos o por uno solo) es que las tres son aceptables y las tres son corruptibles. De manera que Dios a todas las naciones les da libertad de elegir cualquiera de las tres formas de gobiernos que prefiera, en tanto que se reconozca que toda autoridad proviene de Él. En otras palabras, a diferencia de lo que piensa la mayoría de la gente de hoy en día, la elección de democracia o de aristocracia o monarquía interesa mucho menos que la piedad o la falta de piedad de las personas involucradas. Un sistema malo con gente buena es harto más preferible que uno bueno con gente mala.


TERCERA MENTIRA: RELIGIÓN
IDOLATRAR LA DEMOCRACIA

Priorizar así la bondad por sobre los sistemas conduce por sí misma al tercero y por lejos más importante nivel de mentiras: las mentiras religiosas que hacen posible las mentiras políticas y económicas. Porque cuando el pleno sentido común dice que el pueblo de una nación no puede gobernarse a sí mismo, ¿cómo es posible que la masa de gente, como ocurre hoy en Occidente, sostenga la creencia casi religiosa de que el único gobierno aceptable es el gobierno por el pueblo o “democracia”? Para la Iglesia Católica democracia no significa que el pueblo se gobierne a sí mismo, sino que el pueblo elija al gobernante sobre quien la autoridad para gobernar al pueblo descienda de Dios (véase la "Diutumum Illud" de León XIII). "Democracia" para el mundo moderno significa lo contrario a la soberanía del pueblo. Entonces ¿como es que el Occidente no solo terminó creyendo en la soberanía del pueblo sino incluso la convirtió casi en una religión, en una cruzada mundial?

UN PROBLEMA RELIGIOSO
La respuesta yace en los últimos 500 años de historia occidental. Antes de la así llamada Reforma, la Iglesia Católica era indudablemente la dueña de toda la Verdad, que enseñaba con autoridad divina a todas las naciones. "Ay de mí si no predicara el Evangelio," dice San Pablo (I Cor. IX, 16).¡Ay de la Iglesia Católica si no enseñara con su autoridad la verdad de Dios a las naciones! (Mt. XXVIII, 18)
Llegó entonces el Protestantismo que disputó esa Verdad y negó esa autoridad, a partir de lo cual pareció que la Verdad era al menos disputable y la autoridad cuestionable. Entonces aparecieron los liberales – dirigidos secretamente por los francmasones- que afirmaron que puesto que la Verdad no puede conocerse y que no existe autoridad divina, solo queda que la gente decida por sí misma; esto es, la soberanía del pueblo. (Y ciertamente si la verdad no pudiera conocerse y la autoridad fuera solo meramente humana, la soberanía del pueblo resultaría razonable. ¡Pero la Verdad Católica no se torna cuestionable simplemente porque los protestantes la cuestionen!)
Ahora debería quedar claro porqué la soberanía del pueblo, como el liberalismo, adopta un aspecto casi religioso en tantas mentes actuales. Puesto que el protestantismo hasta el día de hoy y siempre que puede, suplanta al Catolicismo, se coloca a sí mismo como una religión de reemplazo, y ya que el liberalismo pretende incesantemente resolver todos los enfrentamientos religiosos, también se presenta a sí mismo como una religión sustituta. Es por esto que la Francmasonería declara a la vez que no es una religión y que lo es, porque no es una religión como el Catolicismo o (supuestamente) el Protestantismo, sino que reclama tomar el lugar de ambas y de todas las demás “religiones”, de manera que cumple una función enteramente religiosa. Esta es la razón de que los Masones y liberales promuevan la soberanía del pueblo con fervor religioso. Y todos los pueblos que no creen en la Verdad ni en la Autoridad están listos para seguirlos.
Por lo tanto el problema arraigado de la política moderna es religioso y comenzó con la apostasía que Occidente hizo de la Iglesia Católica, de Nuestro Divino Señor y de Dios. Que este Dios, Su Hijo y Su Iglesia que es Una y Verdadera sean de hecho soberanos es la razón que explica porqué – en orden inverso a las mentiras políticas mencionadas antes- la soberanía del pueblo es necesariamente una mentira, la "democracia" no es la única forma aceptable de gobierno, esta crisis económica fue planificada para promover los intereses de los enemigos de la soberanía de Dios y para que las naciones no sean arrastradas por corrientes que económicas que se autopropulsan sino guiados hacia Dios por Sus amigos o apartadas de Él por sus enemigos.
Así como la economía es dirigida por la política, la polítca lo es por la religión. ¿De manera que la economía es dirigida por la religión? Nuestro Señor dice así: "Buscad primero el Reino de Dios y Su Justicia y todas estas cosas (comida, vestido, etc.) se os darán por añadidura" (Mt. V, 33). Después de todo, ropa y comida son la base de la economía.

MENTIRA DE LOS OBISPOS
Que los economistas, los políticos, los masones y los judíos omitan estas verdades es progresivamente más grave, pero cuando lo hacen los obispos católicos, el problema que tenemos es aún más grave, porque entonces los ministros más altos de Dios, designados por Él para guardar la Verdad religiosa, son los que la traicionan. Incluso, ¿qué escuchamos en los últimos días? La Conferencia Episcopal Estadounidense ha emitido una declaración normativa indicando que no se intentará nunca más convertir a los judíos al Catolicismo porque ¡ellos todavía mantienen una Alianza válida exclusiva con Dios Todopoderoso!
¡Pobres queridos judíos norteamericanos! Puede ser que no lo crean, y puede ser que me odien por decir esto, pero ¡Uds. están siendo espantosamente traicionados! La Vieja Alianza entre los israelitas y Dios concluyó con la muerte de Nuestro Señor sobre la Cruz. A partir de ese momento, una alma solo puede salvarse dentro de la Nueva Alianza sellada por la Sangre de Nuestro Señor fluyendo desde la Cruz. Cualesquiera sean sus intereses en este mundo, que son comparativamente carentes de importancia alguna, la salvación eterna de sus almas solo puede ser asegurada si se hacen miembros de la única Iglesia verdadera. ¡Y si quieren martirizarme a mí o a algún otro por decirlo, oro porque tengamos el coraje de brindarles ese testimonio Católico!
Queridos Católicos, amemos, como Nuestro Señor nos ordena hacerlo, la salvación de los agentes de la corrupción de este nuestro pobre mundo, que es culpa nuestra. Las guerras se originan de nuestros malos deseos, dice el Apóstol Santiago (IV, 1). Respetemos, como Nuestro Señor nos exige, las autoridades legales y los gobiernos que están por sobre nosotros, pero no siempre les creamos. No pongamos nuestra confianza en los medios. [Librémonos de nuestras deudas, tanto y tan pronto como sea posible o, al menos, no nos volvamos a endeudar]. Recemos el Rosario y pongamos nuestra confianza solo en Dios y en su Bendita Madre.
Dios parece traer a Winona este año unos 18 seminaristas nuevos. Nunca hay que desesperar. Que Él los bendiga.
Cordialmente suyo en Su Divino Hijo,

+ Richard Williamson


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