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Queridos amigos y benefactores:
Hoy, las cosas que están a nuestro alrededor
no son lo que parecen. Por un justo castigo de
Dios, el Demonio está en control virtual
(solo virtual) del mundo y el Demonio es el Padre
de las Mentiras (Jn. VIII, 44). De manera que
en política, en las artes, la ley, la educación,
los medios y lo peor de todo, en la religión,
estamos hoy sumergidos en mentiras. En salvaguarda
de la verdad y de nuestra sobrevida temporal y
eterna, debemos intentar discernir lo que es de
lo que parece.
En el campo económico, aquí, en
los EEUU, se nos dice que la recesión económica
solo es pasajera, que los fundamentos son firmes,
que las cosas pronto revertirán, que seguirán
habiendo buenos tiempos. Los accionistas y hombres
de bolsa solo tienen que sentarse quietitos y
pronto verán cómo Wall Street vuelve
a levantarse. He aquí el principal nivel
de mentiras. Para determinar qué cosa es
verdad en economía dirijámonos a
dos escritores de temas financieros que tiene
la cabeza puesta y luego asomémonos a los
niveles correspondientes de mentiras políticas
y religiosas…
[…]
UNA CUARTA MENTIRA
Por lo tanto, una cuarta gran mentira política
que hace posible la actual crisis económica
es la de que las modernas “democracias”
son el gobierno del pueblo, por el pueblo y para
el pueblo. La verdad es que ellas consisten en
aristocracias secretas; o sea, el gobierno de
unos pocos y que esos pocos están ocultos.
LA VERDAD CATÓLICA
Lo que la Iglesia enseña acerca de la democracia,
la aristocracia y la monarquía (gobierno
de todos, por unos pocos o por uno solo) es que
las tres son aceptables y las tres son corruptibles.
De manera que Dios a todas las naciones les da
libertad de elegir cualquiera de las tres formas
de gobiernos que prefiera, en tanto que se reconozca
que toda autoridad proviene de Él. En otras
palabras, a diferencia de lo que piensa la mayoría
de la gente de hoy en día, la elección
de democracia o de aristocracia o monarquía
interesa mucho menos que la piedad o la falta
de piedad de las personas involucradas. Un sistema
malo con gente buena es harto más preferible
que uno bueno con gente mala.
TERCERA MENTIRA:
RELIGIÓN
IDOLATRAR LA DEMOCRACIA
Priorizar así la bondad por sobre los sistemas
conduce por sí misma al tercero y por lejos
más importante nivel de mentiras: las mentiras
religiosas que hacen posible las mentiras políticas
y económicas. Porque cuando el pleno sentido
común dice que el pueblo de una nación
no puede gobernarse a sí mismo, ¿cómo
es posible que la masa de gente, como ocurre hoy
en Occidente, sostenga la creencia casi religiosa
de que el único gobierno aceptable es el
gobierno por el pueblo o “democracia”?
Para la Iglesia Católica democracia no
significa que el pueblo se gobierne a sí
mismo, sino que el pueblo elija al gobernante
sobre quien la autoridad para gobernar al pueblo
descienda de Dios (véase la "Diutumum
Illud" de León XIII).
"Democracia" para el mundo moderno significa
lo contrario a la soberanía del pueblo.
Entonces ¿como es que el Occidente no solo
terminó creyendo en la soberanía
del pueblo sino incluso la convirtió casi
en una religión, en una cruzada mundial?
UN PROBLEMA RELIGIOSO
La respuesta yace en los últimos 500 años
de historia occidental. Antes de la así
llamada Reforma, la Iglesia Católica era
indudablemente la dueña de toda la Verdad,
que enseñaba con autoridad divina a todas
las naciones. "Ay de mí si no predicara
el Evangelio," dice San Pablo (I Cor. IX,
16).¡Ay de la Iglesia Católica si
no enseñara con su autoridad la verdad
de Dios a las naciones! (Mt. XXVIII, 18)
Llegó entonces el Protestantismo que disputó
esa Verdad y negó esa autoridad, a partir
de lo cual pareció que la Verdad era al
menos disputable y la autoridad cuestionable.
Entonces aparecieron los liberales – dirigidos
secretamente por los francmasones- que afirmaron
que puesto que la Verdad no puede conocerse y
que no existe autoridad divina, solo queda que
la gente decida por sí misma; esto es,
la soberanía del pueblo. (Y ciertamente
si la verdad no pudiera conocerse y la autoridad
fuera solo meramente humana, la soberanía
del pueblo resultaría razonable. ¡Pero
la Verdad Católica no se torna cuestionable
simplemente porque los protestantes la cuestionen!)
Ahora debería quedar claro porqué
la soberanía del pueblo, como el liberalismo,
adopta un aspecto casi religioso en tantas mentes
actuales. Puesto que el protestantismo hasta el
día de hoy y siempre que puede, suplanta
al Catolicismo, se coloca a sí mismo como
una religión de reemplazo, y ya que el
liberalismo pretende incesantemente resolver todos
los enfrentamientos religiosos, también
se presenta a sí mismo como una religión
sustituta. Es por esto que la Francmasonería
declara a la vez que no es una religión
y que lo es, porque no es una religión
como el Catolicismo o (supuestamente) el Protestantismo,
sino que reclama tomar el lugar de ambas y de
todas las demás “religiones”,
de manera que cumple una función enteramente
religiosa. Esta es la razón de que los
Masones y liberales promuevan la soberanía
del pueblo con fervor religioso. Y todos los pueblos
que no creen en la Verdad ni en la Autoridad están
listos para seguirlos.
Por lo tanto el problema arraigado de la política
moderna es religioso y comenzó con la apostasía
que Occidente hizo de la Iglesia Católica,
de Nuestro Divino Señor y de Dios. Que
este Dios, Su Hijo y Su Iglesia que es Una y Verdadera
sean de hecho soberanos es la razón que
explica porqué – en orden inverso
a las mentiras políticas mencionadas antes-
la soberanía del pueblo es necesariamente
una mentira, la "democracia" no es la
única forma aceptable de gobierno, esta
crisis económica fue planificada para promover
los intereses de los enemigos de la soberanía
de Dios y para que las naciones no sean arrastradas
por corrientes que económicas que se autopropulsan
sino guiados hacia Dios por Sus amigos o apartadas
de Él por sus enemigos.
Así como la economía es dirigida
por la política, la polítca lo es
por la religión. ¿De manera que
la economía es dirigida por la religión?
Nuestro Señor dice así: "Buscad
primero el Reino de Dios y Su Justicia y todas
estas cosas (comida, vestido, etc.) se os darán
por añadidura" (Mt. V, 33). Después
de todo, ropa y comida son la base de la economía.
MENTIRA DE LOS OBISPOS
Que los economistas, los políticos, los
masones y los judíos omitan estas verdades
es progresivamente más grave, pero cuando
lo hacen los obispos católicos, el problema
que tenemos es aún más grave, porque
entonces los ministros más altos de Dios,
designados por Él para guardar la Verdad
religiosa, son los que la traicionan. Incluso,
¿qué escuchamos en los últimos
días? La Conferencia Episcopal Estadounidense
ha emitido una declaración normativa indicando
que no se intentará nunca más convertir
a los judíos al Catolicismo porque ¡ellos
todavía mantienen una Alianza válida
exclusiva con Dios Todopoderoso!
¡Pobres queridos judíos norteamericanos!
Puede ser que no lo crean, y puede ser que me
odien por decir esto, pero ¡Uds. están
siendo espantosamente traicionados! La Vieja Alianza
entre los israelitas y Dios concluyó con
la muerte de Nuestro Señor sobre la Cruz.
A partir de ese momento, una alma solo puede salvarse
dentro de la Nueva Alianza sellada por la Sangre
de Nuestro Señor fluyendo desde la Cruz.
Cualesquiera sean sus intereses en este mundo,
que son comparativamente carentes de importancia
alguna, la salvación eterna de sus almas
solo puede ser asegurada si se hacen miembros
de la única Iglesia verdadera. ¡Y
si quieren martirizarme a mí o a algún
otro por decirlo, oro porque tengamos el coraje
de brindarles ese testimonio Católico!
Queridos Católicos, amemos, como Nuestro
Señor nos ordena hacerlo, la salvación
de los agentes de la corrupción de este
nuestro pobre mundo, que es culpa nuestra. Las
guerras se originan de nuestros malos deseos,
dice el Apóstol Santiago (IV, 1). Respetemos,
como Nuestro Señor nos exige, las autoridades
legales y los gobiernos que están por sobre
nosotros, pero no siempre les creamos. No pongamos
nuestra confianza en los medios. [Librémonos
de nuestras deudas, tanto y tan pronto como sea
posible o, al menos, no nos volvamos a endeudar].
Recemos el Rosario y pongamos nuestra confianza
solo en Dios y en su Bendita Madre.
Dios parece traer a Winona este año unos
18 seminaristas nuevos. Nunca hay que desesperar.
Que Él los bendiga.
Cordialmente suyo en Su Divino Hijo,
+ Richard Williamson
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